1.3 Aspectos políticos y sociales

 

 

Desde antes del asalto al poder por parte del general Porfirio Díaz[1] existían diferentes grupos de poder y cada uno de estos deseaba una organización estatal que se acomodara a sus intereses y así poder sacar provecho personal, estaban presentes los militares con la fuerza de sus armas, la aristocracia con el poder de la posesión de las tierras, la burguesía representada por los comerciantes, los trabajadores con su fuerza de trabajo y como fuerza ideológica y económica dominante estaba la Iglesia Católica y por eso tenía gran peso político, en general los grupos vertían sus ideas esencialmente en dos partidos: el Partido Conservador y el Partido Liberal.

 

El Partido Liberal es el heredero de las ideas más progresistas, sostenía la idea de un gobierno federado y libre, además de las ideas expresadas magistralmente por Ignacio Ramírez que es “quizá el intelectual más combatiente y el espíritu jacobino[2] de La Reforma”, sin menospreciar a grandes pensadores[3] fue “El Nigromante” el representante de un sentimiento de nacionalismo sin llegar al fanatismo, defiende los derechos de los sectores marginados, reta al imperialismo norteamericano y al francés, hace uso del sarcasmo y la sátira política dirigida a gobernadores como Antonio López de Santa Ana, Ignacio Comonfort y Benito Juárez, lucha por la creación de empleos, salarios justos y condiciones de trabajo saludables, incluso “favoreció la sindicalización y la huelga como derechos de trabajador[4], se pronuncia también a favor de la educación de la mujer, el indígena y el jornalero[5], abogó por el divorcio, su pluma fue también fuertemente dirigida hacia la Iglesia Católica retrógrada y su sistema dictatorial, protestó rotundamente contra lo que se conoció como la “Ley fuga” decretada durante al administración de Benito Juárez. (25 de enero de 1862: todo el que fuera detenido combatiendo contra la República sería fusilado)

Este conjunto de ideas y principios fueron el fundamento del Partido Liberal. Dentro de éste, los “puros” (o radicales) defendían las ideas sin concesiones. En cambio había otro grupo dentro de los liberales que eran flexibles en los principios, llamados “los moderados” dentro de este grupo se formó Porfirio Díaz, una vez instaurado en la presidencia Díaz, logró que el poder legislativo fuera “tan dócil y obediente al jefe de Estado, que recibió de éste el nada honroso epíteto de “la caballada[6]. Para 1900 el Partido Liberal estaba muy desorganizado, es gracias al esfuerzo de Camilo Arriaga que propone y lleva a cabo el Congreso Liberal en donde trata de articular nuevamente al Partido con los ideales que le dieron fuerza años atrás, en el constituyente de 1857.

El Partido Conservador sostenía ideas diferentes. Por ejemplo: que la organización estatal debía ser centralizada en vez de federalizada o de plano una monarquía pues consideraban que México no era apto para autogobernarse, así que hacía llamados a naciones extranjeras a que vinieran a instaurar el orden que según ellos “tanta falta nos hace”, de hecho el Imperio de Maximiliano (1832 - 1867) de 1864 a su muerte en 1867 fue provocado en gran medida gracias a estas ideas. La ideología de la Iglesia Católica (que es la misma de los conservadores) ha sido clave en los momentos críticos para la nación, como por ejemplo en la intervención militar norteamericana de 1847 facilitaba la ocupación extranjera manipulando y amenazando a los creyentes, pero además decía que “ayudarían al invasor en “lo que la piedad cristiana aconsejase… y gritaban desde el púlpito “Quien mate o hiera a un norteamericano se condenará en el infierno…[7]. Otro ejemplo del rol del clero católico y su ideología contrarrevolucionaria, es cuando excomulgó al cura Hidalgo, declarándolo hereje y traidor, y extendió las mismas declaraciones hacia todo aquel que le prestara ayuda en cualquier forma; efectivamente era “traidor” pero a la política del Papa expedida desde el Vaticano, no a las necesidades del pueblo mexicano, en este sentido estamos en total acuerdo con “El nigromante” cuando en “El Correo de México” (27 sep. 1867) levanta la voz diciendo “!No más Roma!”[8] Añadiendo en el mismo escrito que el ciudadano mexicano debe cumplir las leyes de México no las del Vaticano, ni de ninguna otra nación (si quieren servir al Vaticano que se vayan al Vaticano). Asegura Librado Rivera en el periódico Avante (10 de Julio de 1929) que la Santa Madre Iglesia Católica Apostólica y Romana, estuvo a punto de erguir al tirano Porfirio Díaz como “Porfirio I”[9]. El carácter del Vaticano y de su cara política en México con el Partido Conservador es explícito en la encíclica del Papa León XIII Rerum novarum, Sobre la “condición” de los obreros (15 mayo 1891), en donde propone perdurar el sistema de explotación del hombre por el hombre[10] con la conciliación (cristiana) de las clases sociales.

Cuando Plutarco Elías Calles propone reducir el número de sacerdotes (en el Estado de Veracruz se asignó un sacerdote cada 100.000 habitantes[11]) y las tentativas de favorecer la creación de una “Iglesia Nacional” independiente de Roma, se encontraron con la oposición del Vaticano (estando el Papa Pío XI [1922-1939] al frente de esta institución) con la encíclica “Iniquis afflictisque, Encíclica sobre la durísima situación del catolicismo en Méjico (18/11/1926) propone el boicot económico al gobierno mexicano. En la encíclica “Acerba animi anxitudo, Encíclica sobre la situación de la Iglesia en Méjico” (29/9/1932) favorece el papel de los padres en su misión evangelizadora sobre el derecho de Estado mexicano. En la encíclica Firmissimam constantiam, al episcopado Mejicano” (28 de marzo de 1937) dice que los “hijos [de la iglesia] tienen derecho a encontrar en la sociedad civil posibilidades de vivir en conformidad con los dictámenes de sus conciencias”; “conciencia” coaccionada por una ideología que favorece a una Nación-Estado distinta a la de México, concluye que es “muy natural que, […] los ciudadanos católicos no se resignen pasivamente…”,esto no es otra cosa que un sosegado llamado a defender los intereses del clero y del Vaticano en México. Así es como predican (o predicaban) su amor estos cristianos. No es casualidad tampoco que en esa misma época se haya expedido la encíclica “Divini redemptoris sobre el comunismo ateo” (19 de Marzo 1937) [12], en donde, según su postura los comunistas son portadores de la voz del diablo.

El problema de la Iglesia Vs. Estado, no era nuevo en México, pues esos roces son producto en gran medida por las Leyes de Reforma, la Constitución Mexicana de 1857, y su consecuente puesta en marcha. Los ejemplos que podemos encontrar a lo largo de la historia en México de cómo han actuado los conservadores, hoy llamados “de derecha” son muchos, (ver: anexo “los enemigos”) cada uno de ellos con cara distinta, pero ideología semejante de hecho todos ellos convergen en el anti-socialismo, anti-anarquismo, anti-comunismo, es decir todo aquello que signifique beneficio para las mayorías ellos estarán en contra, lo tacharán de “populismo”, sin llegar a definir (o a veces sin comprender) lo que ésta palabra significa, uno de sus métodos de distracción es hacer uso y abuso de la palabra “violencia” para descalificar a aquella persona o movimiento que logre cuestionar el orden social existente.

En los tiempos de Díaz, “La caballada” era el grupo instalado en las Cámaras tanto de Senadores como de Legisladores, ellos regularmente recibían los beneficios y gracias del poder, (casi todos los gobernadores de los Estados, los Senadores y Diputados) sin embargo dentro del Partido Liberal quienes se mantenían firmes en sus ideas y no se vendían a las dádivas del poder eran llamados “de fuera” como Antonio Díaz Soto y Gama, Juan Sarabia, Jesús Flores Magón (hermano de Ricardo, llegó a coquetear con la derecha y por ello también se le llegó a considerar “de dentro”), Isidro Fabela, José Vasconcelos, Palavinici, Cabrera, Alfonso Reyes (hijo del general Bernardo Reyes).

En 1892 se da la Convención Nacional Liberal, este organismo es creado para auspiciar las reelecciones de Díaz, más tarde es conocido como “los científicos”, éste grupo compartía un anticlericalismo al igual que los liberales, sin embargo acusaba a éstos últimos de ser “Jacobinistas” (cosa que ellos no veían bien). Los científicos al puntualizar estas diferencias forman el Partido Liberal Constitucionalista, el cual no veía en una revolución la forma correcta de resolver problemas.

En general las condiciones para los políticos (con excepción de los políticos llamados “de fuera”), hacendados, terratenientes, comerciantes, y gobernantes eran muy diferentes que para el pueblo, pues en realidad existían oligarquías[13] que tenían el poder económico y político, sumando casi por antonomasia el poder militar, cabe destacar que no existía una diferencia marcada de lo político con lo militar (sólo hay que recordar que el presidente era militar). James D. Cockcroft en “precursores intelectuales de la Revolución Mexicana” nos ofrece (p.29) un diagrama muy explicativo del traslape de las familias de San Luis Potosí, en los diferentes sectores de poder (político y económico), este es sólo un ejemplo de lo que acontecía a nivel nacional.

 

 

 


 

Familias oligárquicas* de San Luis Potosí

 

 

Minería

Gobernadores

Tierra

(incluyendo la urbana)

 

ARRIAGA

BARRENECHEA

CABRERA

COGHLAN

Díez Gutiérrez

ESCONTRÍA

Espinosa

HERNÁNDEZ

IPIÑA

MURIEDAS

OTHON

SOBERÓN

VIRAMONTES

ZAMANILLO

Barragán (1869)

DÍEZ GUTIÉRREZ (1876-1898)

Escontría (1898- 1904)

Espinosa y Cuevas (1905- 1911)

Hernández (1874-1876)

Arriaga

BARRAGÁN

Barrenechea

Díez Gutiérrez

ESPINOSA Y CUEVAS

HERNÁNDEZ

Ipiña

MEADE

MURRIEDAS

Centro Agrícola e Industrial

Barrenechea

Cabrera

Espinosa y Cuevas

Hernández

Lavín

Industria pequeña y mediana

Barragán

Barrenechea

BUENO

Cabrera

Coghlan

Díez Gutiérrez

Espinosa y Cuevas

Hernández

LAVÍN

Murriedas

Soberón

Viramontes

Zamanillo

Banca

Alcázar

Bahnsen

Meade

Transporte y construcción

Cabrera

LAVÍN

Murieras

* Los nombres en mayúsculas indican, (hasta donde es posible asegurarlo), la principal fuente de la riqueza de una familia durante el porfiriato; los nombres en altas y bajas indican en qué otras empresas principales invertía sus intereses una familia porfirista.

 

 

 

Algunas familias influyentes de México supieron aprovechar para su beneficio además de las holguras de la legislación vigente, los beneficios personales de cercanía con el presidente Díaz, pues era él mismo quien “recomendaba” quién sería el siguiente gobernante en cada Estado, manteniendo el puesto de dieciocho a veintiséis años, los puestos se daban sólo a consideración del presidente como por ejemplo Próspero Cahuantzi, gobernador del Estado de Tlaxcala, que cuando le preguntaron porqué no construía escuelas, respondía: “¿Para qué? […] pues yo mismo no sé leer ni escribir. No obstante soy el gobernador de Tlaxcala[14]. El que un gobernador sea analfabeta se demuestra la calidad, los parámetros y criterios que tenía el presidente Díaz para determinar y asignar las gubernaturas de la nación, otro ejemplo de estos criterios es: Atenógenes Lamas, otro analfabeta que al asesinar al general Trinidad García que estaba en campaña política por la gubernatura del Estado, Atenógenes lo asesina y el general Porfirio Díaz lo premia con la gubernatura del estado de Zacatecas, por el favor de eliminar un contrincante político[15], José Vicente Villada en el Estado de México, Teodoro Dehesa en Veracruz, Francisco González de Cosio en Querétaro, Aristeo Mercado en Michoacán. Todos estos gobernadores, como ya se mencionó fueron puestos por el mismo Díaz. Era evidente que el poder político, legislativo y militar era el mismo Díaz, Enrique Semo nos ofrece una interesante lista[16] de las personas que estaban en el poder bajo el famoso lema: “poca política y mucha administración”

El puñado se familias acaudaladas de San Luis Potosí (SLP) cooperaban con capital extranjero, además la hacienda, la mina, la fábrica y la ciudad son intereses económicos mezclados, el desarrollo ferrocarrilero en SLP es representativo del resto de la nación “El programa de expansión ferrocarrilera de Porfirio Díaz, que añadió 24 mil kilómetros de vías a los 640 tendidos durante la época de los presidentes Benito Juárez (1867-1872) y Sebastián Lerdo de Tejada (1872-1876), fue financiado básicamente con capital extranjero, la mayor parte norteamericano, pero también inglés y francés[17]”. La vía férrea conectaba a las minas de plata, plomo y cobre de SLP, las fundidoras, las fábricas y las ciudades populosas para atraer a la mano de obra barata. Para este gran crecimiento del ferrocarril el gobierno federal subsidió al antiguo gobernador del Estado Juan B. Barragán, que en ese momento era ya un terrateniente conocido, del dinero que se le dio sólo una parte fue a parar a la construcción del ferrocarril, la otra, al enriquecimiento de la familia.

Los problemas agrarios en México son producto de la mala repartición de tierras, estos conflictos sociales se han tratado en diferentes leyes como en la Ley de Terrenos Baldíos (1863, 1883 y 1894) en la Ley de Colonización (1875 y 1883), la Ley de Desamortización (25 de junio de 1856), en la Ley de Nacionalización de Bienes Eclesiásticos (12 junio 1859), sin embargo en ningún caso se logró el beneficio de los pueblos nativos de México, en el censo de población de 1910 el 96 % de las familias rurales carecían de tierra, en casos extremos como en el “Contrato de apertura de canales de irrigación” el gobierno no sólo otorgaba la tierra a manos privadas extranjeras (al estadounidense C. Carlos Conant “o a la compañía o compañías que organice”) sino también el agua que abastecía al pueblo Yaqui en Sonora, de hecho fue gracias a este “contrato” que el pueblo Yaqui sostuviera una digna guerra en contra del gobierno.

Ponciano Arriaga en el Congreso Constituyente de 1857 con su voto particular fundamentó sus “diez proposiciones” con respecto al problema agrario. No fue sino hasta el Congreso Constituyente de 1917 que se incluyen en el artículo 27 parte de sus propuestas, aunque en la práctica no se han logrado definitivamente[18], tenemos que reconocer que es ya un avance significativo que tengamos por Constitución  el tema agrario. Cito de manera textual la primera propuesta de Ponciano Arriaga, simplemente como ejemplo del avance que pudimos haber dado, considerando pues, que este escrito fue en 1857:

1a. El derecho de propiedad consiste en la ocupación o posesión, teniendo los requisitos legales; pero no se declara, confirma y perfecciona, sino por medio del trabajo y la producción. La acumulación en poder de una o pocas personas, de grandes posesiones territoriales, sin trabajo, cultivo, ni producción, perjudica el bien común y es contraria a la índole del gobierno republicano y democrático[19]

La síntesis que se logra hacer en el proceso revolucionario de 1910 de esta idea es: “la tierra es de quien la trabaja”, sin embargo Ponciano Arriaga va más allá porque está pensando que en un ámbito republicano y democrático se puede dar la producción a favor del bien común y que el sólo hecho de la existencia de un terrateniente lastima a al gobierno y a la democracia.

Los acontecimientos históricos no se dan en la medida de lo que nosotros consideramos que hubiera sido lo mejor, son más bien producto de las condiciones económicas, políticas, ideológicas y culturales que van orillando a los diferentes grupos con características en ocasiones no tan definidos con una u otra postura, por lo general los grupos sociales no nacen, ni actúan puros[20]. Los actos violentos que van sucediendo en México también tienen que ver con la geografía, con el nivel de desarrollo económico, con el tipo de industria que existe en el lugar, de esta manera no podemos decir que se resuelve una revuelta con la misma estrategia militar por ejemplo en Veracruz (1907), que como lo resolvieron en Chihuahua en 1889, 1893, 1895 y 1896[21], influye de manera significativa de qué estrato social proviene, quién encabeza el movimiento y la dirección que le da, por ejemplo: las múltiples revueltas del norte en la década de los 1890´s fueron encabezadas por la clase media y su inconformidad es por el gravamen de los impuestos que ellos consideraron injusto, para el gobierno es mucho más fácil “apagar” estás revueltas pues no logran permear en la conciencia de la mayoría.

La estrategia militar para aplastar las revueltas del norte fue: sitiar el lugar, conquistarlos por medio del miedo, ofrecer un enfrentamiento corto pero significativo, la milicia se niega a la negociación y el gobierno por la vía política ofrece alguna dádiva, que por lo general los inconformes aceptan, pues sus exigencias no comprometen la vida.

La estrategia militar en Nogales, Veracruz (1906), fue distinta, las exigencias provenían de los obreros, de la clase baja. Solicitaban aumento salarial, cosa que afecta directamente con el estilo de vida, y por lo tanto hay más compromiso de parte del participante. En este caso los dirigentes están más comprometidos con las mayorías, así que representan “un peligro mayor” para el sistema político-económico. De parte de la milicia lo que ofrecen es la emboscada a los trabajadores desarmados, es decir el aniquilamiento cobarde y traidor de los inconformes, así se resolvió la famosa Huelga de Río Blanco. Estas estrategias militares se conocen en el terreno de la milicia como: guerra irregular.[22]

No es casualidad que San Luis Potosí sea considerado la cuna de la revolución, pues allí se conjugaron ciertas condiciones como el crecimiento económico con la característica de que el salario real del trabajador promedio baja, es decir quienes son ricos incrementan su riqueza y quienes son pobres incrementan su pobreza, malas condiciones generales de trabajo, y se da ese raro fenómeno de que una persona de clase alta esté dispuesta a cambiar el orden económico- social, de estos raros casos encontramos pocos en la historia como por ejemplo: Federico Engels, acaudalado corredor de bolsa; Pedro Kropotkin, príncipe de Rusia, Práxedes Guerrero, hijo de hacendado de Guanajuato; pero al que me refiero de San Luis Potosí es al ingeniero de minas Camilo Arriaga al que consideró Ricardo Flores Magón como “el alma del actual movimiento político[23]” y con justa razón, pues es Camilo quien convoca el 5 de febrero de 1901 al Primer Congreso Liberal en donde se conocen los futuros revolucionarios, es él también quien les presta su colección que más tarde es conocida como “biblioteca Arriaga”, en donde se encuentran libros de revolucionarios europeos como Michael Bakunin (1814-1876) [anarquismo colectivista], Peter Alexeivich Kropotkin (1842-1921) [comunismo anarquista], Pierre-Joseph Proudhon (1809-1865) [anarquismo individualista] y Carl Marx (1818-1883) [socialista], de hecho dice Santiago R. de la Vega que estaba “toda la biblioteca Stock de Paris”, y que ésta era su acompañante en los viajes y en las prisiones. La Librerie Stock es a la vez librería y casa de publicaciones, contiene una colección llamada “Bibliothèque anarchiste”, también tenía otra colección llamada “Bibliothèque cosmopolite”, en donde publicaban obras de autores mundialmente conocidos como Víctor Hugo, Kipling[24] y otros.

Gracias a la convocatoria al Primer Congreso Liberal, por medio del manifiesto titulado “Invitación al Partido Liberal” en agosto de 1900 es que se llegan a consolidar por todo el país los “Clubes Liberales”, en San Luis gracias al impulso de Camilo se forma el 13 de Septiembre de 1900 el famoso “Club Liberal Ponciano Arriaga[25]”, entre los integrantes estaba Camilo Arriaga (presidente), Antonio Díaz Soto y Gama, y Juan Sarabia que es el responsable de publicar “Renacimiento” como órgano del club. La noticia del nacimiento del club “Ponciano Arriaga” alegra mucho al personal de “Regeneración” en México, y se ponen la meta de convertir a “esos simples come-curas” en militantes antiporfiristas, y es que la idea central de los clubes era principalmente en contra de la Iglesia Católica.

La lectura completa de la “Invitación al Partido Liberal”, es importante porque nos acerca al contexto y las ideas generales que estaban en ese momento, así mismo me parece que es de imprescindible lectura las “Resoluciones tomadas por el primer congreso liberal de la República Mexicana, instalado en San Luis Potosí el 5 de febrero de 1901” (ver anexo). Con la lectura de la invitación al congreso podemos justificar perfectamente porqué Ricardo Flores Magón les llamó “simples come-curas” al “Club Ponciano Arriaga”, pero también podemos ver que existe ya en este documento una tendencia al radicalismo.

La dictadura porfirista al ver la gran capacidad de movilización por parte de los clubes en la asistencia al congreso, y sobre todo al saber la profundidad de los resolutivos de este congreso no dudó en aplastar el movimiento liberal. En San Luis Potosí no arrestaron a nadie, los arrestaron en su respectivo Estado, así el gobierno federal se deslindó de la responsabilidad directa. “Regeneración”, así como muchos otros órganos de difusión sufrió represiones.

 

 



[1] Cuando Sebastián Lerdo de Tejada, gana por votación la silla presidencial, Ignacio Ramírez se inconforma y lo mandan a la cárcel, la oposición de Lerdo encuentra en Porfirio Díaz un caudillo, éste para justificar las armas elabora el “Plan de Tuxtepec”, publicado en su versión original por el general Vicente Riva Palacio en 1876. Con éste fundamento documental lleva a cabo un golpe de estado, en el cual se erige como presidente, pero no tardó más que unos meses en traicionar las tres consignas con que consiguió el poder: 1) Paz y orden. 2) progreso económico. 3) libertad política.

[2] La ideología de los “Jacobinos”, es caracterizada por su radicalismo en la defensa de las libertades individuales y de los valores de la democracia parlamentaria. En Francia apareció un Partido Político durante la Revolución, fueron llamados así por reunirse en un convento de jacobinos o dominicos de París (1789-1794), su máxima figura era Robespierre.

[3] Pensadores y políticos que destacaron también por su fina pluma y estaban contemplados dentro del Partido Liberal: Francisco Zarco, Guillermo Prieto, Melchor Ocampo, Ignacio Aguilar y Machorrro, José Bernardo Couto, José María Roa Bárcena, Ignacio Manuel Altamirano, Manuel Payno, Pantaleón Tovar, Vicente Rivapalacio, Justo Sierra. Personajes todos ellos citados en: Ignacio Ramírez “El Nigromante”: escritos periodísticos 1.

[4] Ramírez, Ignacio (1984). Ignacio Ramírez “El Nigromante”: escritos periodísticos 1 (compilación y revisión David R. Maciel y Boris Rosen Jélomer). México: Centro de Investigación Científica. p. XIII.

[5] La importancia de la lectura de Ignacio Ramírez es porque “abarcó los conflictos ideológicos y militares más dramáticos del siglo XIX: la Revolución de Ayutla 185, el Congreso Constituyente de 1856-1857; la Reforma 1857-1860; la intervención francesa, 1863-1864; la República Restaurada, 1867-1876; la revuelta de Tuxtepec y el advenimiento del porfiriato. En todas ellas Ramírez desempeñó una función clave en la interpretación de las causas y consecuencias de los hechos.” Ignacio Ramírez. op. cit. p XVI.

[6] Semo, Enrique (1983). México un pueblo en la historia (Vol. 2). México: Universidad Autónoma de Puebla; Nueva Imagen. p.251.

[7] Moreno, Francisco Martín (2004). México mutilado: la raza maldita. México: Alfaguara. p. 444

[8] Ramírez, Ignacio (1984). op. cit. p. 24.

[9] Rivera, Librado (1980). ¡Viva tierra y libertad!. México: Ediciones Antorcha. p. 169.

[10] Woods, Alan (2005). El marxismo y la religión. Fundación Federico Engels. (Cuadernos de formación marxista No. 4). España, [en línea] disponible en: http://www.engels.org/cuader/4_religion/religion.htm  [consultado el 5 noviembre 2005]

[11] Esta es una de las resoluciones del Primer Congreso Liberal Mexicano. Ver Anexo.

[12] Las encíclicas citadas se pueden encontrar en texto completo en línea:

http://ar.geocities.com/magisterio_iglesia/pio_11/firmissimam_constatiam02.html y en la pagina del Vaticano: http://www.vatican.va/holy_father/pius_xi/encyclicals/index_sp.htm

[13] Oligarquía: f. (del gr. oligos, pocos, y arkê, gobierno). Gobierno exclusivamente por algunas familias poderosas. Pequeño larousse ilustrado (1994). México: Larousse.

[14] Kaplan, Samuel (1958). op. cit. p.21

[15] Kaplan, Samuel (1958). op. cit. p.21.

[16] Semo, Enrique (1983). op. cit. p.250-251

[17] Cockcroft, James D. (1985). op. cit. p 17

[18] El artículo 27 de la constitución de 1917 dice que la propiedad puede ser apropiada por “causa de la utilidad pública y mediante indemnización”. En el caso de Atenco 2000, estaban cumpliendo con una vergonzante “indemnización”.

Aunque dice que se “dictarán las medidas necesarias para el fraccionamiento de los latifundios” no menciona que los latifundios sean ilegales.

“Los pueblos, rancherías y comunidades que carezcan de tierras y aguas, o no las tengan en cantidad suficiente para las necesidades de su población, tendrán derecho a que se les dote de ellas, tomándolas de las propiedades inmediatas, respetando siempre la pequeña propiedad”. La carencia de agua en México se ha llegado a proponer como tema de seguridad nacional (IV foro mundial del agua, México, 2006), su carencia es en gran medida a las administraciones torpes que tienen objetivos diferentes al beneficio social.

Dice que los productos del subsuelo son del “dominio directo” de la nación y lo que sea “susceptibles de ser utilizados como fertilizantes; los combustibles minerales sólidos; el petróleo y todos los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos”. En el 2006 fuimos testigos de la profunda corrupción en el terreno minero tanto de autoridades como del sindicato debido al fallecimiento de 26 mineros en Pasta de Conchos, aunado a esta putrefacción social, vemos cómo la nación desperdicia el gas metano, que es susceptible de ser utilizado como combustible.

Son propiedad de la nación las aguas cuando “sirvan de límite al territorio nacional”, es por todos conocida la demanda del país imperialista a México por las aguas del Río Bravo.

Dice que “Sólo los mexicanos por nacimiento o por naturalización y las sociedades mexicanas, tienen derecho para adquirir el dominio de las tierras, aguas y sus accesiones” sabemos que en las principales playas de México: Acapulco, Puerto Vallarta, Cancún, etc., existen playas en donde los mexicanos no podemos entrar ¡por ser mexicanos!, ¡por ser morenos!, a pesar de que dice explícitamente que “por ningún motivo podrán los extranjeros adquirir el dominio directo sobre tierras y aguas.” Y es cierto no tienen el dominio directo usan prestanombres, por lo que se burlan las leyes doblemente.

[19] Herrera Ángeles, Manuel (1966). El pensamiento de Ponciano Arriaga y la reforma Agraria Mexicana. (Serie: La Victoria de la República) México: Cuadernos de Cultura Popular; SEP. p.32.

[20] Caso es por ejemplo de Rubén Jaramillo, que al principio surgió como fuerza sindicalista, se alió con fuerzas ideológicas cristianas para hacerse de armas y encabezar posteriormente fuerzas guerrilleras.

[21] Cockcroft, James D. (1985). op. cit.  p.44

[22] Existe un interesante libro editado por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) que se llama “Manual de Guerra Irregular”, el tomo II lleva como título “operaciones de contraguerrilla o restauración del orden”. Este libro fue editado y distribuido entre los altos militares mexicanos en enero de 1995 después del surgimiento de diversas expresiones armadas como el EPR y EZLN, este manual incluye la descalificación de facto de estas fuerzas populares, en el párrafo 533 “Por otra parte podrán existir situaciones en que mexicanos tomen las armas en contra de las instituciones legalmente constituidas, dichos mexicanos no serán considerados como guerrilleros o beligerantes y serán tratados como rebeldes, éstos podrán emplear tácticas de guerrillas, en este caso las fuerzas armadas conducirán operaciones de restauración del orden”. “Rebeldes” se les llamó a los Zapatistas en 1994, a los estudiantes de la UNAM en el 2000 y a los pobladores de Atenco en el 2005 y en el agosto del 2006, éste título se les dio también a los integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).

[23]Los congresistas” (23 de febrero de 1901). En: Rgeneración. Año II 1º época Tomo II Núm. 27. pp. 11. “Joven de 30 a 32 años, de modales distinguidos. Descendiente del Constituyente Ponciano Arriaga, del que heredó su amor al pueblo, su odio á los tiranos y su decidido fervor por el culto de nuestras libertades. Es un verdadero liberal. Por esta circunstancia no pudo soportar el servilismo que lleva impreso el personal de la administración actual, y siendo Diputado al Congreso de la Unión tuvo el valor civil suficiente para despreciar la consigna del Ejecutivo, dando su voto para que se procesara al clerical Próspero Cahuantzi. Camilo Arriaga es el alma del actual movimiento político. En unión de Antonio Díaz Soto y Gama y José María Facha, ha trabajado por levantar el espíritu público, y lo ha conseguido. El éxito del Primer  Congreso Liberal es su mejor premio.”

[24] Rudyard Kipling, escritor y poeta nacido en la India, autor de “El libro de la selva

[25] Llamado así por el tío abuelo de Camilo, que participó genialmente en el constituyente de 1957.