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ENTREVISTA AL GENERAL
MIGUEL ANGEL GODÍNEZ
POR BEATRIZ REYES
Febrero 16, 1994


 

PREGUNTA.- General Godínez, ante todo debo agradecerle la oportunidad de que esté yo aquí entrevistándolo.

GENERAL GODÍNEZ.- Para mí es una gran suerte.

PREGUNTA.- Según usted, general, ¿por qué los medios, sobre todo los extranjeros, están dando esa imagen del Ejército Mexicano? Lo que dicen de los bombardeos, de masacres, ¿a qué se deberá?

GENERAL GODÍNEZ.- Realmente, creo que se ha de deber a que quieren ocasionarle problemas a México a nivel internacional, ya que México realmente en este sexenio se abrió al mundo. De verdad, México ha sido considerado de otra forma y esos medios tratan de demostrar que México todavía tiene problemas graves, que no estamos como se suponía que estuviéramos.

Siento que hay personas encargadas de comentar esto para socavar los destinos del país, porque lo que hizo el Ejército no es absolutamente nada de lo que han dicho los periódicos.

Es incomprensible por qué lo han dicho; es como para ir a esos lugares y preguntarles, no a los transgresores, sino a los habitantes de las poblaciones, para que ellos digan cuál ha sido realmente la actuación de nosotros.

En un pueblo, por ejemplo, hay 15 mil habitantes; que le pregunten a los 15 mil cuál ha sido la actuación del Ejército y no que le pregunten a 10 detenidos cuál es la actuación del ejército. Porque los detenidos siempre alegan haber sido maltratados.

PREGUNTA.- General Godínez, ¿en algún momento el Ejército Mexicano hizo ostentación de fuerza para disuadir a los transgresores, para intimidar a los "zapatistas"? (Para mí entre comillas, porque yo respeto mucho a Emiliano Zapata; de alguna manera me molesta que se autollamen zapatistas).

GENERAL GODÍNEZ.- Estoy de acuerdo, por eso nosotros les llamamos transgresores de la ley. Bueno, nosotros llevábamos una vida rutinaria con las tropas acantonadas en todas las instalaciones militares.

Realmente a nosotros nos agredieron en nuestras instalaciones: atacaron el campo militar de Rancho Nuevo; lo que hicimos fue defendernos.

Posteriormente, cuando el gobernador de Chiapas solicitó la intervención del Ejército, en virtud de que las fuerzas de seguridad pública del estado habían sido ya rebasadas, fue cuando entramos a las ciudades tomadas, desalojando a quienes habían invadido esos lugares, con el único propósito de recobrar y resguardar la paz y seguridad de la población civil.

PREGUNTA.- ¿Pero nunca hizo el Ejército ostentación de fuerza?

GENERAL GODÍNEZ.- Nunca hicimos ostentación de fuerza. Luego se incorporaron a esas misiones unidades de otras regiones del país, para poder tener tropas en todos los lugares que habían sido invadidos o tomados por estos transgresores.

PREGUNTA.- ¿No hubo refuerzos previos, general?

GENERAL GODÍNEZ.- Absolutamente no.

PREGUNTA.- ¿Usted preveía esta situación? Alguien dijo por ahí que incluso al personal militar no se le había dado permiso ni el 24 de diciembre ni para el 31; que estaba toda la gente en su lugar porque había avisos de algún problema de este tipo.

GENERAL GODÍNEZ.- Ese tipo de problemas aquí en Chiapas, de que entra gente armada a los poblados, son muy frecuentes; toma de palacios municipales; gente armada que llega a hostigar a los pobladores por problemas interiores, porque desgraciadamente los pueblos están muy divididos; hay demasiadas organizaciones independientes que agrupan campesinos y que no han llegado a unirse en una sola agrupación fuerte; son demasiadas las agrupaciones que existen aquí.

Eso por un lado; por otro lado, también están divididos en los pueblos por la religión: unos son protestantes, otros católicos tradicionales, otros católicos modernos, etc. Siempre hay ese tipo de problemas y siempre ha habido grupos que se han dedicado a hostilizar pueblos: entran a robar, a asaltar a ganaderos principalmente, a pequeños propietarios, a cometer invasiones.

Pero este problema de ahora, nosotros lo supimos el día 30: que un grupo de personas armadas y con uniforme (muchas veces hablaban de que soldados, de que militares habíamos cometido cierto tipo de fechorías en algún pueblo porque vieron uniformados), había entrado; recibimos el reporte de San Miguel, un pueblo que está a unos 20 o 30 kilómetros al este de Ocosingo: que habían entrado gentes armadas, uniformadas, que habían ahí secuestrado a algunas personas del pueblo, y que se habían dedicado a robar y a decomisar vehículos.

Mandamos investigar, comprobamos que realmente habían secuestrado tres vehículos en ese lugar y que las personas que habían llegado ahí a San Miguel hablaban de que iban a tomar Ocosingo y Altamirano el día 31.

Incluso, ya había antecedentes. Usted se acuerda hace tres meses cuando gente de la Organización Campesina Emiliano Zapata (OCEZ) tomó el Palacio Municipal de Ocosingo; los ganaderos, los habitantes de Ocosingo se unieron y fueron ellos a expulsarlos del Palacio Municipal y lo recuperaron.

Yo había pensado que era como una venganza de esas personas campesinas, que regresaban otra vez a intimidar a Ocosingo por aquella vez que los expulsaron los mismos habitantes de allí.

Pero tomamos previsiones. Era una zona donde nosotros no teníamos tropas. Hablé con el señor gobernador; el gobernador, desde el día 30, envió fuerzas de seguridad pública, envió 120 policías a Ocosingo y 100 a Altamirano; incluso los fuimos a visitar para ver si ya estaban ahí.

Como a las dos y media de la tarde, del 31, el general Menchaca y yo salimos a San Cristóbal después de haber visto que ya la policía estuviera resguardando el Palacio Municipal y las instalaciones vitales de esas dos poblaciones.

Al llegar a Rancho Nuevo, el cuartel de la 31 zona, como a las nueve y media o diez de la noche, nos enteramos de que estaban entrando personas armadas a Altamirano.

PREGUNTA.- ¿En esos momentos se enteraron?

GENERAL GODÍNEZ.- En ese momento nos enteramos. Altamirano era un lugar donde siempre se habían reunido estas personas, no nos extrañó tanto como cuando desde Ocosingo también, una hora más tarde, nos avisaron que estaban entrando personas armadas y que estaban tomando el Palacio Municipal de Ocosingo.

PREGUNTA.- ¿Entonces, usted a qué hora con precisión se entera de estos acontecimientos?

GENERAL GODÍNEZ.- A las nueve y media de la noche más o menos.

PREGUNTA.- ¿Pasó el Año Nuevo allá?

GENERAL GODÍNEZ.- El Año Nuevo lo pasamos en Rancho Nuevo.

PREGUNTA.- ¿Usted, sus oficiales, la tropa y todos los mandos?

GENERAL GODÍNEZ.- No estaban incluso acuartelados; estaban francos, habían salido todas las unidades de la región, estaban en sus casas para pasar el Año Nuevo; sólo estaba la fuerza de reacción que normalmente dejamos para resguardar las instalaciones en esos días.

Entonces, como a las doce de la noche, nos enteramos de que estaba entrando gente formada y armada a San Cristóbal; hasta recibimos llamadas telefónicas a Rancho Nuevo para preguntar si eran tropas nuestras.

Ahí empezó todo: llegaron, tomaron el Palacio Municipal, tomaron la Policía, los juzgados, la Policía Federal de Caminos, sus vehículos y cerraron las entradas a San Cristóbal; no podía entrar ni salir ya nadie.

PREGUNTA.- ¿Usted estaba ahí?

GENERAL GODÍNEZ.- No, nosotros estábamos en Rancho Nuevo, a 12 kilómetros de San Cristóbal. Inicialmente, habíamos pensado que estas personas iban a llegar a hacer una demostración de fuerza y que se iban a retirar sin causar problemas.

Llegaron acompañados de muchos indígenas, de muchos campesinos, para hacer una demostración de que realmente era un número considerable.

Sin embargo, había gente que no iba armada, simplemente con un pañuelo en la cara trataban de parecer que eran como los otros que sí iban bien armados.

PREGUNTA.- Usted hacía esta mañana una diferenciación entre insurgentes y milicianos. ¿Por qué?

GENERAL GODÍNEZ.- Yo creo que lo que llaman insurgentes son gentes preparadas, gentes que han llegado posiblemente de fuera de México, que ya se han quedado a vivir mucho tiempo, y que están acostumbrados a la violencia, a instigar a la gente para cometer violencia, y que también están bien armados y están bien preparados.

Hay otro grupo que va a recibir adiestramiento periódicamente a donde están estas personas, los fines de semana, por temporadas de 5 a 15 días.

Y otro grupo es el de los simpatizantes, que son los que les proporcionan alimentación, les proporcionan seguridad, permiten que estén cerca de sus propiedades, pero que no se incorporan exactamente a ese movimiento ni tienen armas; tienen que comprar un arma y cartuchos para que los admitan en ese lugar.

A esos simpatizantes son a los que llevaron en gran cantidad y a los que les dieron rifles de madera. Eso es lo que para mí es criminal: ir a enfrentar al Ejército, aun a los policías simplemente, con rifles de madera y llevarlos adelante para que vean que son muchos.

Les dijeron: "Cuando nos vean que somos muchos van a salir corriendo los policías y cuando nos vean que somos muchos no se nos va a enfrentar el Ejército".

Pero ni un policía ni un militar pueden distinguir a 200 o 100 metros que los están atacando con un rifle de madera; se necesita tener vista de águila; un rifle es un rifle, ¿no?.

Sólo que en San Cristóbal se excedieron un poco las cosas con todos esos campesinos e indígenas que llegaron, y ya los mandos de ellos, que son los profesionales, no los pudieron controlar.

Y fue cuando empezaron los desastres y los desmanes de meterse a robar las tiendas, de efectuar saqueos, de efectuar robos a los comercios, de entrar al mercado a robarse cosas; incluso en ese momento se les empezó a llamar para que se reunieran.

Precisamente por eso, por falta de previsión de esas personas, de los bien organizados, no pudieron controlar a la masa.

Eso fue un desprestigio para ellos, que estaban hablando de una causa por la que estaban luchando y se dedican a cometer todo tipo de atropellos; eso, definitivamente, no es una buena propaganda para ellos.

Creo yo que los rebasaron los indígenas y campesinos; vieron la oportunidad y fueron los que saquearon.

PREGUNTA.- ¿Cómo los convencieron? Aunque no es difícil dadas las terribles condiciones de injusticia, pobreza, explotación y cacicazgos ancestrales, ¿verdad?

GENERAL GODÍNEZ.- Los convencieron porque desde hace mucho tiempo hay gente en todos esos lugares que se dedican a estar platicando con ellos, con los indios, para orientarlos, para convencerlos de que las tierras son de ellos, de que cuando llegaron aquí los terratenientes se las quitaron, pero que realmente los propietarios de las tierras son los indígenas, son los campesinos, que han hecho todo lo posible porque se las devuelvan a través de todos estos siglos y no se ha logrado.

Que las propiedades, que el ganado, que los cultivos, son de ellos y que la única manera de recuperarlos era por medio de una revolución.

Por eso los convencieron; les dijeron: "Vente con nosotros y vamos a llegar hasta México, vamos a botar el gobierno, te van a dar tus tierras, tus propiedades, tu ganado, tu tractor, y vas a vivir como viven ellos, los ricos y todas estas personas".

Y se los llevaron; mucha gente de allá se fue, aunque definitivamente ya regresaron a sus casas, ya ni quieren saber nada del asunto; no tienen armas, no tienen nada de esas cosas.

Simplemente no los obedecieron, seguramente comenzaron a cometer saqueos por su cuenta. Incluso --que fue malo para ellos-- por el camino iban cargando un televisor, un radio, muchas cosas rumbo a sus casas o las dejaban por ahí; unos coches que se robaron... hay tres coches ahí en un pueblo que se llama El Corralito, nadie se los llevó, nada más se los robaron pero ahí siguen.

PREGUNTA.- Sí, ya los vi. Tengo fotos de la escuela y las casitas intactas y una pequeña iglesia. Fui también a Oxchuc, el primero día del año, que salieron a la plaza a poner su mercado.

GENERAL GODÍNEZ.- Posteriormente, el día 2 nos atacaron, llegaron a Rancho Nuevo, al campo militar y por tres puntos nos lanzaron ataques; ataques con armas y todo.

PREGUNTA.- ¿Con armas buenas?

GENERAL GODÍNEZ.- Con armas buenas, definitivamente. Si usted ve, ahí está la muestra: las paredes; en el frente de las instalaciones, ahí están los impactos, los vidrios rotos.

PREGUNTA.- ¿Cuánto le cuestan esas armas a los transgresores?

GENERAL GODÍNEZ.- Esas armas a los transgresores les cuestan entre 3, 4 o 5 millones de pesos por arma. Un arma buena, un R-15 por ejemplo, un campesino nunca la puede tener; lo más que puede tener es un rifle 22, que le cuesta 300 o 500 mil pesos.

PREGUNTA.- Usted dijo algo muy bonito esta mañana: que de alguna manera todos tenemos la culpa de la situación de miseria a que se ha llegado, pero que también el gobierno, dentro de sus posibilidades, ha dado apoyo no sólo a Chiapas, porque no sólo en Chiapas hay problema económico y de rezago; están los tarahumaras, están los huicholes, están los coras, los tepehuanes, los otomíes. ¿Por qué todos tenemos la culpa, y cómo cada quién debe hacer algo y poner su granito de arena para que esto se resuelva?

GENERAL GODÍNEZ.- Conforme han pasado tantos años, los pobres indígenas sinceramente siguen viviendo como hace 300 o 400 años. No sé; la Iglesia, los sistemas educativos, todos han hecho algún experimento, han hecho programas para sacarlos de esta marginación, pero es que definitivamente están muy arraigados a sus costumbres; los indígenas siguen viviendo de la leña, del carbón, comiendo pozol, comiendo maíz, no hablan español, siguen vistiéndose de la misma forma, descalzos, sembrando con los métodos que usaban hace muchos años.

Ha costado mucho trabajo; sin embargo, yo pienso que los apoyos recibidos han sido siempre en ayuda hacia ellos. Por lo que nos haya faltado, posiblemente la culpa es de todos y ha sido que sentimos no discriminación pero sí cierta cosa... no sentimos pasionalmente cómo ayudarlos, con una verdadera emoción para realmente ayudarlos, comprenderlos y entenderlos; creo que hay que empezar por eso.

No entendemos exactamente qué es lo que quieren; cuando platica uno con ellos pues yo siento que hasta en su mismo medio son felices como están.

El mundo progresa, se moderniza, el mundo tiene otras alternativas y San Juan Chamula sigue siendo igual, Oxchuc y mucha gente sobre todo de las comunidades más pequeñas siguen iguales; van los señores en las carreteras cargando su leña para guisar.

PREGUNTA.- General, ¿por qué se juzga al Ejército como se le está juzgando actualmente? ¿Falta proyección, falta comunicación, falta conocimiento de lo que es el Ejército Mexicano?

GENERAL GODÍNEZ.- Pues nosotros creo que siempre hemos pensado que no necesitamos una promoción especial para que se esté hablando bien del Ejército; creemos que cumpliendo con nuestro deber ya estamos haciendo que la gente quiera al Ejército.

Como le decía en la mañana, nuestro trabajo, todas nuestras misiones son siempre para buscar el aval del pueblo.

Cuando por las calles nos saludan, nos ven bien y nos aplauden en los desfiles, sentimos que estamos cumpliendo, sentimos que no necesitamos hacernos propagando nosotros mismos de que estamos haciendo bien las cosas, de que estamos ayudando a las personas.

Muchas veces hacemos cosas y ni siquiera las publicamos ni decimos nada, no hacemos relaciones públicas. Apagamos los incendios, combatimos la droga, estamos haciendo carreteras, llevamos despensas.

Realmente no hacemos mucha propaganda para que se nos valore ese trabajo que hacemos; como creemos que es una cosa natural, que ya lo entiende nuestro pueblo.

Entonces, viene un caso como éste, que desgraciadamente no es llevar una ayuda social, sino al contrario, ir realmente a combatir a un grupo de agresores.

Ahora nos la cambiaron totalmente, nos la voltearon totalmente, de agredidos, nos convirtieron ahora en los malos del cuento, verdad, cuando realmente si de algo se ha preocupado nuestro mando, es precisamente por el respeto a los derechos humanos.

De eso ha dado muchas muestras el señor secretario de la Defensa Nacional; ha dicho que a ningún mexicano se le deben violar por ningún motivo sus derechos humanos.

Al contrario, somos vigilantes de que los derechos humanos no se alteren en ningún momento, platicando con el personal, con los oficiales, con la tropa, enseñándolos, convenciéndolos de que ya esa época se acabó definitivamente dentro del país y creo que estamos convencidos.

Desgraciadamente, se habla de torturas y violaciones de derechos humanos; son los medios de difusión, principalmente los extranjeros, o los detenidos, pues le repito, no hay detenido que en el momento de presentarlo con el juez diga: "No me hicieron nada".

Inmediatamente dicen: "Me torturaron" e inmediatamente se los creen las organizaciones de Derechos Humanos como si fuera la Biblia.

PREGUNTA.- ¿Usted cree entonces que el ambiente hacia el Ejército es bueno, general?

GENERAL GODÍNEZ.- Yo le decía precisamente en la mañana, a alguna persona, que yo lo invitaba a que fuera a los pueblos que fueron invadidos por esos transgresores, que platicara con las personas, con los habitantes, con la gente bien, con la gente pobre, con la gente humilde de los pueblos para que ellos digan cuál es la actuación o cuál ha sido el comportamiento de nuestras fuerzas armadas en ese lugar; y yo casi le aseguro que va a ser favorable a nosotros.

Pero de los Derechos Humanos van y les preguntan a 10 transgresores detenidos; ellos les van a decir que fueron golpeados. Y eso para nosotros no vale, y además son 10 contra 15 mil gentes que están hablando bien de uno.

PREGUNTA.- ¿Ha habido marchas en apoyo para que permanezca el Ejército?

GENERAL GODÍNEZ.- Sí, ha habido marchas de apoyo en Altamirano, en Ocosingo, en San Cristóbal, solicitando que permanezcamos en esos lugares, solicitándole al Presidente o al gobernador que no nos retiremos, porque a raíz de que se dio la amnistía se rumoraba que íbamos a salir de esas poblaciones.

A mucha gente no le gustó que se retiraran las tropas de las ciudades y han enviado cartas a la Defensa Nacional solicitando que permanezcamos en esos lugares para que la gente pueda vivir tranquila.

Nos hemos retirado definitivamente del centro de las ciudades, hemos entregado los palacios municipales a las autoridades para que empiecen a hacer su vida normal, porque luego piensan que no hay autoridades.

Y precisamente para obligar a que el pueblo comience a desenvolverse en su vida y actividades normales, decidimos salirnos de los pueblos, estamos en la periferia nada más.

PREGUNTA.- General Godínez, ¿y el narcotráfico de alguna manera tendrá que ver con esto?

GENERAL GODÍNEZ.- Definitivamente. Esto debe ser manejado no solamente por un grupo, sino por varios grupos que tratan de desprestigiar al país, que tratan de causarle problemas a nuestro gobierno, aprovechándose de la bandera de los indígenas.

Este levantamiento de los transgresores se da precisamente en las zonas donde mayor número de lanzamientos de cocaína hemos tenido aquí en el estado de Chiapas durante el año de 1993: en los poblados de la laguna Baquelte, municipio de Ocosingo, y hacia el norte de Palenque, del río Chancala, se aseguraron las siguientes cantidades de enervantes: 1,174,394 kilogramos de cocaína.

Asimismo, se destruyeron 229 plantíos de mariguana, con una superficie de 178,364.80 metros cuadrados en esa región.

PREGUNTA.- ¿Qué vamos a hacer con los rumores?

GENERAL GODÍNEZ.- Es un medio de actuación normal dentro de su trabajo de guerra de guerrillas: "que son muchos, que van venciendo, que se llevaron 180 ametralladoras, etc., etc.".

PREGUNTA.- General, ¿cómo se siente con lo expresado por el señor Presidente la semana pasada sobre la labor del Ejército?

GENERAL GODÍNEZ.- Realmente son estímulos que nos hacen sentir llenos de orgullo. Lo reitero: nos hace seguir cumpliendo con nuestro deber con mayor emoción, pasión y anteponiendo a cualquier interés el cumplimiento del deber. Sin modestia alguna nos sentimos orgullosos.

PREGUNTA.- Por favor dígame, ¿en qué casos o si es excepción, interviene la Procuraduría General de Justicia Militar?

GENERAL GODÍNEZ.- Se ha hecho en todos los casos que hay reportes o quejas de que algún militar se haya excedido en sus funciones; se lleva a cabo una investigación y si procede se le hace un juicio cuando no ha cumplido con sus obligaciones y lo que nuestras leyes dictan.

Estamos listos solamente para repeler alguna agresión, pero no se ha llevado a cabo ninguna agresión de tipo ofensivo. Estamos esperando con los mejores sentimientos y deseos que esto se arregle por la vía del diálogo, se lo repito Beatriz. Y que las comisiones que ha creado el señor Presidente y que el licenciado Camacho logren resultados buenos para la pacificación.

Ni los más radicales ni los extremos ideológicos pueden desear la violencia. Todos los sectores de la población, de todos los niveles, incluyendo al propio Ejército, no desean más que la paz y la tranquilidad para el país. Seguir alcanzando metas superiores a las que todos tenemos derecho. Desempeñar nuestro trabajo con paz, tranquilidad y orden jurídico.

Las peticiones han sido una demostración ante todos los mexicanos de que hay mucha gente que sí necesita ayuda. Todos, si usted lo piensa bien, la sociedad entera debe tomar conciencia. Qué bueno que todos tengamos conciencia de la necesidad que tenemos de ayudar a los más pobres y más rezagados que son los indígenas.

Las oficinas de quejas muestran la gran preocupación del señor secretario de la Defensa Nacional para que la imagen del Ejército quede limpia, y de coadyuvar para que la Comisión de Derechos Humanos tenga muy clara cuál fue la actuación del Ejército Mexicano en Chiapas.

 

 

Revista SIEMPRE
16 de Febrero de 1994
Entrevista al General Miguel Angel Godínez
Por Beatriz Reyes Nevares

 


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