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ENTREVISTA DEL
SUBCOMANDANTE MARCOS A
MEDIOS RADIOFÓNICOS
Febrero 24, 1994


SUBCOMANDANTE MARCOS:

Antes de que puedan hacer sus preguntas, queremos hacer un mensaje especial para las radiodifusoras extranjeras, que me pide el Comité que me dirija especialmente a ellas. Creo que hay algunas aquí.

El mensaje que tiene el Comité Clandestino Revolucionario Indígena de la Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional para los pueblos y gobiernos del mundo, me piden que yo les pregunte qué daño podemos hacer nosotros a otros países o a otros gobiernos, si estamos pidiendo lo que es derecho y razón de cualquier ser humano.

¿Cómo podemos afectar nosotros intereses de otros países si estamos pidiendo democracia, estamos pidiendo el derecho a elegir a nuestros gobernantes y que esta elección sea respetada por los gobernantes y por los gobernados?

¿Qué daño podemos hacer nosotros a los intereses de otros países si pedimos libertad para pensar y para hablar, según nuestras ideas, sin dañar a otros?

¿Qué daño podemos hacerle a los intereses de otros países u otros pueblos si estamos pidiendo justicia, estamos pidiendo hospitales, estamos pidiendo escuelas para aprender a leer y escribir, estamos pidiendo viviendas dignas que no tenemos, estamos pidiendo alimentación para los niños que mueren de hambre, estamos pidiendo respeto a nuestra dignidad y a nuestra tradición y a nuestra cultura?

Estamos pidiendo lo que es perfectamente normal en cualquier pueblo europeo o de Norteamérica o en muchos países en América Latina, y en este estado del sureste de México no es ni siquiera la condición mínima de existencia.

Por mi boca, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional me pide que me dirija a ustedes y que les pregunte eso, para que les pregunten a sus radioescuchas qué daño podemos hacerles nosotros al mundo y decirle al mundo si no es mejor tener como vecino, como socio, o como interlocutor a un país libre, democrático y justo verdaderamente, que tener a un país que basa su estructura política y su proyecto histórico sobre la injusticia de unos cuantos.

Nosotros pensamos que nuestro movimiento es justo, es verdadero no sólo para nosotros, sino para el mundo entero. Todos deben beneficiarse de nuestra solicitud de democracia, de libertad y de justicia, porque son las tres líneas sobre las que un pueblo es libre, es verdadero y es más poderoso y más estable en todo caso.

Si las cosas no cambian en este país, el primero de enero de Chiapas se va a volver a repetir muchas veces, en distintos meses del año, en distintos años y no sólo en el sureste del país, sino en otras partes de México.

Es decir, las demandas de nuestro Ejército Zapatista de Liberación Nacional son demandas humanas; no estamos pidiendo el poder, no estamos pidiendo gubernaturas ni Presidencias, ni nada. Estamos pidiendo lo que es derecho y don de cualquier gente.

Esa es la palabra que me piden que les dirija, los compañeros del Comité Clandestino, a todos. Pero en especial a los que se están dirigiendo ahorita a otros países, otros radioescuchas de otras partes del mundo. Estamos dispuestos a recibir las preguntas que quieran.

No sé si en un espíritu democrático se hayan puesto siquiera de acuerdo para ver cómo van a hacer las preguntas, o se van a pelear igual que los fotógrafos. Díganlo para correr.

PREGUNTA: Subcomandante, soy del Servicio Latinoamericano de la BBC de Londres, que entre paréntesis el otro día pude constatar que sintoniza muy bien en las montañas, así que espero que lo estén escuchando.

La pregunta es la siguiente: recién estamos empezando a poder analizar un poco lo que es la guerrilla de ustedes, en comparación con las otras guerrillas de América Latina en el pasado y de otras partes del mundo, y quería saber si es cierto que es una guerrilla netamente Mesoamericana, que si hay un contenido en la táctica, la estrategia, la política, la ideología de ustedes que corresponda a las tradiciones, la historia, la cultura indígena de esta región del mundo.

SUBCOMANDANTE MARCOS: En efecto, las estaciones que se oyen allá, internacionales, son la BBC de Londres y la Voz de los Estados Unidos de América; son las señales que llegan más fuerte y algunas estaciones de radio del sureste mexicano, que ya me refería a ellas.

La principal aportación de los indígenas a nuestro movimiento es la estructura de mando. Nosotros entendemos también que esto desconcierte a los servicios de inteligencia nacionales y extranjeros, de que no pueden creer que la dirección sea indígena; para ellos todo esto es teatro, que trajimos una coreografía indígena, pero que en realidad los que dirigen esto son los hombres blancos barbados, extranjeros y expertos en matar, los profesionales de la violencia que seríamos nosotros, que sería yo.

Pero en realidad ellos saben que no es así. La estructura de mando que hace posible que la guerra estalle en esas condiciones, todos los que estuvieron los primeros días se dieron cuenta que no era un grupo guerrillero, sino que había masas, mucha gente del pueblo, y que los movimientos militares implican que vaya mucho apoyo de la población.

Esto no es posible con la imagen del caudillo a la que podía estar acostumbrado el ciudadano medio en el extranjero, el no mexicano. No es posible. Y los que son conocedores de la cultura indígena saben que ese tipo de movilizaciones no son posibles bajo la imagen de un caudillo y menos si es extranjero, si no es indígena.

Los que sí entienden de la estructura indígena saben que ese tipo de movilizaciones que se palparon a partir del primero de enero, tiene que haber un ente colectivo, una dirección colectiva que es la que los mueve.

No, definitivamente si el Ejército Zapatista fuera un grupito que se hubiera mostrado militarmente, ahí sí coincidiría con las guerrillas clásicas. En ese sentido, en términos militares y políticos nuestro movimiento militar es clásico en el sentido indígena y en su tradición política y militar más cercano ahí, que en las guerrillas de los 60's y los 70's, triunfantes y derrotadas, según sea el caso. Eso es lo que me acuerdo de su pregunta.

PREGUNTA: Se habla de que usted pasa a posturas radicales políticas que Leñero considera a veces idílicas o utópicas, preguntaban si ahora que vuelven aquí el socialismo se ha perdido, porque no se habla ya de socialismo, ¿se ha perdido en la selva?

SUBCOMANDANTE MARCOS: Si entendí bien, es si la ideología del movimiento es socialista, comunista, porque en algunas partes se decía que era socialista y en otras no. Yo explicaba el primero de enero, cuando estuve aquí en otras condiciones, y en general en todos los comunicados de nuestra comandancia, que en el Ejército Zapatista de Liberación Nacional confluyen una serie de corrientes ideológicas con un punto común. El punto común es la muerte o la vida, ese es el sentido.

En ese sentido, el Ejército Zapatista elige una dirección que represente ese punto común y no una u otra tendencia que alguien pueda reivindicar a nivel personal. El EZLN no es un movimiento por el poder, por la toma del poder, por la instauración del sistema socialista o del capitalista o del liberalismo social o del neoliberalismo o del populismo, nada en ese sentido. No digo que haya miembros que digan que la opción es el populismo o la opción es el socialismo o un capitalismo democrático o un socialcristianismo, etcétera.

La mera dirección ideológica de este movimiento es más definida, paradójicamente más definida que cualquiera de estas cosas. La dirección ideológica de este movimiento es: o nos morimos o vivimos con dignidad, así de sencillo; y es en torno a este mensaje de dignidad, de muerte o vida, que se alzan miles y miles de indígenas.

No al llamado de un mundo nuevo, que digamos que ahora ya mañana todos vamos a vivir bien, todos vamos a tener vacas, vamos a tener tierras. Si hay esas condiciones de vida o las cambiamos o nos morimos.

Ese es el movimiento, eso es lo que está definido claramente en la "Declaración de la Selva Lacandona", con los once puntos de por qué luchamos: democracia, libertad y todos los puntos de justicia, techo, tierra, trabajo, pan, salud, educación, independencia, libertad y, paradójicamente, paz.

Paradójicamente digo porque es un movimiento armado que quiere la paz porque para nosotros la guerra empezó desde hace 500 años, como dicen los compañeros.

PREGUNTA: ¿Cuál es la posición del EZLN sobre educación?

SUBCOMANDANTE MARCOS: Sobre educación no tenemos nada, absolutamente nada, porque si el índice de escolaridad en México, cuando yo me fui a la montaña era del tercer grado, aquí es más bajo. El promedio de educación del Ejército Zapatista es: el 90 por ciento es analfabeta, no sabe leer ni escribir, pero las condiciones en las que estamos y el llamado que hacemos nosotros, es para que los estudiantes vengan a enseñarnos, pues, pero desde a leer y escribir, hasta otras cosas.

En el pliego petitorio de nosotros, tenemos un apartado sobre los derechos humanos indígenas. Nosotros estamos pidiendo que la discriminación racial sea penada, castigada en los códigos penales; que haya una reforma educativa para que se eduque sobre el respeto a los indígenas, que sea parte de la formación de los niños desde que están en la escuela.

En un apartado especial hacemos mucho hincapié en que se desarrollen más las organizaciones de derechos humanos llamadas no gubernamentales, para que la sociedad civil encuentre allí un desarrollo importante, para que finalmente esa sea la garantía, más que el Gobierno, para que se vigile que los derechos humanos se cumplan.

PREGUNTA: Algunos partidos quieren que ustedes sean parte de ellos en el proceso electoral (PRD). ¿Qué han pensado en torno a eso, porque, aunque ustedes no quieren el acceso al poder, ya están, sin quererlo, en el juego de la política?

SUBCOMANDANTE MARCOS: Primero mencionar las acusaciones que nos han hecho, como profesionales de la violencia, los extranjeros, los transgresores de la ley, esas acusaciones nos las han hecho los partidos políticos. Por eso, nosotros vemos con mucha desconfianza a todos los partidos políticos.

Les voy a poner un ejemplo: Nosotros invitamos a los partidos políticos a que fueran observadores del diálogo, porque finalmente decimos que nosotros podemos llegar a un acuerdo con el Gobierno de Carlos Salinas de Gortari, pero Carlos Salinas de Gortari sale este año.

Entonces, nosotros decimos que si de los partidos va a salir el próximo Presidente, pues sería bueno que escucharan cuáles son nuestras demandas en concreto y que firmaran y se comprometieran a respetar el acuerdo que se tome.

¿Y qué nos pasó? Unos partidos no vinieron, por el calcetín (el pasamontañas), en fin, todo eso, que es antihigiénico; otros prefirieron mantenerse a la expectativa, para ver qué va a pasar o tal vez temen que el movimiento los quiera para acusarlos o para agredirlos. Sería el caso del PRI.

Vinieron los otros, los que vinieron (PRD) y nosotros pensábamos que venían a escucharnos y no. Llegaron nos saludaron. Les dijimos, pues queremos que estén pendientes, no nos dejen solos, por favor, si es que hay otro camino para lograr la paz, estamos dispuestos a seguirlo.

Y empezaron a hablar de otras cosas y a competir, para ver quién es mejor orador, como si aquí fuera la Cámara de Diputados y ahí estamos nosotros esperando, a ver a qué horas terminan de hablar. Pero ya no estaban hablando con nosotros, sino quién sabe con quién.

Y dice: Nosotros, el Partido de los Periodistas Nacionales e Internacionales de la Liberación Continental, queremos... y se calentaron, y otro dice: Pero nosotros creemos y estamos seguros... y así estábamos, en esta Catedral, esperando a ver a qué horas se cansaban de sus rollos y ya cuando vimos que no se iban a cansar nunca, entonces sólo les dijimos: Bueno, señores, ya nos tenemos que ir porque se está enfriando el frijol y sólo les pedimos dos cosas:

1.- Que no nos dejen solos, y

2.- Si alguna vez llegan al poder, ojalá escuchen la mitad de lo que hablan.

Y nos fuimos decepcionados. Pero ese es el problema. Para nosotros está claro que los partidos políticos se están acercando a nosotros. Algunos, pues, para tratar de encabezar nuestro movimiento, pero nosotros no queremos y sólo entendemos que, en la situación política que hay alguien quiera aprovechar el Movimiento para un partido.

Por eso, insistimos mucho: No somos partido político, no suscribimos ninguno de los planteamientos de los partidos políticos. Nosotros les decimos: peleen en la lucha electoral y, el que gane, tiene que cumplir esto, porque si no, otra vez, primero de enero.

Pero ahorita deja mucho que desear la posición de los partidos políticos, porque parecen más interesados en encabezar nuestra lucha que en resolver los problemas que planteamos.

PREGUNTA: Señor Marcos, yo insisto en preguntar, ¿de dónde salió el armamento, ya que se le vincula con la guerrilla centroamericana o incluso con el movimiento de la ETA? Pienso que su gente es tan pobre que no tendría para comprar armamento tan sofisticado.

SUBCOMANDANTE MARCOS: Hay que tomar en cuenta que en este país hay otro Ejército, aparte del Federal, que es el Ejército de las Guardias Blancas. Tal vez ustedes no se lo expliquen y piensen que estoy hablando del Porfiriato, pero en Chiapas esto es una realidad que los chiapanecos sí la conocen bien, pues en Chiapas los finqueros están perfectamente armados y entrenados. Tienen lo que ustedes llaman "Cuernos de Chivo", ametralladoras USI.

Hay la otra parte, las armas del narcotráfico, que se venden en el mercado negro, que se venden a precios más baratos o más caros, pero no son inaccesibles, en ese sentido. Las armas que le quitan al narcotráfico las revenden en el mercado negro.

En algunos casos, algunos poblados que pudieron conseguir armas hicieron el acuerdo de trago por justicia (decían ellos) y entonces, la parte económica que dirigía el narcotráfico (alcohol), en las fiestas o para emborracharse, las fueron ahorrando para comprar sus armas.

Pero el principal abastecedor de nuestro Ejército fueron esas guardias blancas, a las que logramos sorprender, junto con otros. Los sorprendimos el primero de enero, para conseguir nuestras armas.

Si no hubiera sido eso, si el Ejército de Guardias Blancas no existiera, en las tomas del primero de enero no se hubieran visto armas tan sofisticadas como las que vieron; probablemente hubiera habido muchos más rifles de palo, que los que se vieron.

Yo entiendo que esto no te cheque, pero te digo una cosa: si nosotros tuviéramos apoyo de la ETA o de la guerrilla centroamericana, estas conversaciones serían en la Catedral de México. Y las entrevistas no hubieran sido en la Selva Lacandona, sino en el Ajusco. Esa es la verdad. Si nosotros hubiéramos tenido armas y parque, no estaríamos hablando con ustedes aquí.

Es absurdo que si nosotros le hubiéramos dicho a la ETA o al Frente Sandinista o al Frente Farabundo Martí o a los cubanos o a los de la CIA, la KGB o a Khadaffi o al que esté de moda: 'vamos a alzarnos en armas en México, ayúdanos', nos hubieran dicho: 'están locos, si ese país es un paraíso, ¿a quién se le ocurre alzarse, si está Cancún, Acapulco, el Centro de Convenciones y el Festival Acapulco 94?'.

PREGUNTA: ¿Usted considera que se están dando los pasos necesarios para que la herida que se abrió con tanta injusticia, tanta explotación, usted podrá cerrarla de tal forma, cauterizarla de tal forma que nuestra nación vuelva a la reivindicación y a la justicia, que no se quede por dentro ese pus que después estalle más tarde, señor Marcos?

SUBCOMANDANTE MARCOS: El gran médico de este país es la sociedad civil. Eso lo ha demostrado cuando nos hace a las partes en conflicto que nos sentemos a hablar en lugar de dispararnos, lo hace darse cuenta de las causas que nos llevaron a este movimiento, sin aplaudir el camino que seguimos.

La única forma que tiene este país de cerrar sus heridas, efectivamente curarlas, no taparlas, que se quede adentro la infección y luego haga gangrena y acabe por desmembrar este país. El gran doctor, nosotros pensamos, es la sociedad civil, los medios, Organizaciones No Gubernamentales, grupos de ciudadanos. Ni siquiera los partidos políticos.

Y estoy hablando de la sociedad civil en el sentido más amplio, desde los que opinan completamente a la derecha hasta la ultra izquierda, el centro, todo el espectro político. Si la sociedad civil es capaz de ponerse de acuerdo en puntos concretos, por ejemplo, el de la paz, pienso yo: ¿no será capaz de ponerse de acuerdo, en darse cuenta que una medicina muy poderosa de los males de este país es la democracia, la libertad, la justicia para todos? No como eslogan político, sino real, de hechos.

Nosotros cuando hablamos y decimos que somos los más pequeños de este país, es eso. Nosotros lo único que decimos es como cuando un enfermo dice: 'me duele tal lado', y si ya el país a la hora que revisa que le duele el brazo o el dedo meñique del pie, son los indígenas del sureste, son la parte más baja del país.

Y luego al revisarse la sociedad civil se da cuenta de que esa parte está mal y empieza a descubrir que otros lados también están enfermos, esa misma sociedad civil tiene que decidir una operación porque si no todas esas partes se van a ir pudriendo y van a ir cayendo. O se va a tener que decidir ese organismo humano y social en morir como organismo, es decir, como Nación.

Y hablo de la sociedad civil porque es la única a la que nosotros le vemos la capacidad quirúrgica, para seguir en el término médico, de resolver el problema del país. Ni los partidos políticos ni las armas podrán hacerlo. Por eso estamos sentados aquí.

Entonces lo que nosotros estamos haciendo es devolviendo la pelota. Ustedes nos avientan al Ejército Zapatista la responsabilidad del cambio del país y nosotros les decimos: nosotros tenemos armas, nosotros tenemos rostros. ¿Es el futuro que se merece este país, que su mañana nazca del fuego y de los sin rostro? ¿O todavía se puede que ese mañana nazca de otra forma menos cruel para todos, menos injusta?

Nosotros pensamos que sí, por eso venimos a hablar. Si pensáramos que no, estarían los tiros, los bombardeos, las muertes, la sangre corriendo en las montañas y tal vez en las ciudades, porque golpes de mandos no faltarían. Nosotros pensamos que esa es la opción de este país; cuando nosotros decimos democracia o caos es una sentencia.

Pero entiendan que nosotros somos muy pequeños; no lo agarren como ping pong. Ustedes nos avientan la pelota y luego se las regresamos y ahí va a venir de regreso otra vez. Vamos a estar rehuyendo la responsabilidad y como quiera, les digo la imagen de Zapata aquí, será Villa en el norte, será Flores Magón en otro lado, Vicente Guerrero, Morelos, Hidalgo, Mina, pero se van a levantar otras imágenes, otros primeros de enero, otros años de '94 en otros estados que no es sólo el sureste mexicano.

¿Qué van a hacer si no le ponen remedio ahora? Van a tener que ir cortando, amputando pedazos del país, no de sentido geográfico, sino de esperanzas. Y al final de todo este proceso se van a encontrar con un organismo mutilado, más débil ante el extranjero, pero sobre todo más débil ante las mismas presiones que se tenga de esto, ante otras enfermedades hasta que muera como país.

PREGUNTA: Señor, ahora con la llegada al gobierno del estado de un indígena tzeltal, como es el señor Javier López Moreno, ¿ustedes de alguna manera, en ese periodo que le corresponde terminar el sexenio, hay alguna esperanza o qué podría hacer él para buscar un acercamiento con ustedes y con el sector indígena que ustedes representan para buscar la solución a los problemas?

SUBCOMANDANTE MARCOS: Mire, esto qué bueno que lo preguntas, porque tiene que quedar claro lo que es el indigenismo y lo que es la aspiración de los indígenas a ser mejores. Los compañeros no están peleando para que en el gobierno quede un indígena; los compañeros están peleando para que en el gobierno quede una persona honesta y noble, de cualquiera que sea su color de piel y su origen, que sea justa y verdadera. Si es un indígena, qué bueno; si es un ladino, no importa; si es un mestizo, no importa. Eso no les importa.

Lo que les interesa, es claro, que no se puede ser opresor ni racista ni injusto siendo indígena. El caso de las expulsiones es muy claro: son indígenas que expulsan a indígenas. Ellos no están peleando porque ya, estamos contentos porque un indígena está ahí; nos está explotando, pero estamos contentos porque es indígena, no.

Está bien que quede un mestizo que hable español y que sea de piel blanca, no importa, pero tiene que ser justo. Si es un indígena, también tiene que ser justo. No se vaya a desvirtuar nuestro movimiento, que lo único que queremos es volver al pasado de nuestros reyes incas o mayas. No, queremos que el que sea gobierno cumpla, y si no, podamos removerlo.

En este caso, el gobernador acaba de entrar. Hay que ver qué es lo que va a hacer. Parece que no tiene mucho tiempo, porque ya vienen las elecciones otra vez para cambio de gobernador. Pero hasta ahorita ha tomado una actitud prudente respecto al conflicto; no oigo que quiera exterminarnos como Elmar Setzer, el extinto Elmar Setzer que quería aniquilarnos a los 200 que nos multiplicamos.

¡Qué poder de reproducción de los indígenas! Eramos 200 el primero de enero y luego ya éramos unos cuantos más el día 12.

PREGUNTA: Quería preguntarle, ¿cuáles son las demandas de ustedes sobre la tierra y de qué se ha hablado sobre ese asunto en este diálogo con el señor Camacho?

SUBCOMANDANTE MARCOS: Sobre el problema de la tierra, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional tiene dos partes:

Uno, los campesinos que no tienen tierra, estoy hablando de que crece la población en los ejidos y en las comunidades y en los parajes, y la tierra no crece. Los jóvenes que entran necesitan tierra para trabajar; se casan, tienen hijos, necesitan vivir y no hay tierras. Y el artículo 27 dice: "Ya no se va a repartir tierra", y entonces una parte del campesinado no tiene tierras.

La otra parte, la tierra que tiene está agotada o no sirve; estoy hablando de pedregales en los que por supuesto no hay tractor, ni siquiera yunta como se explicaba.

Entonces el ciclo de recuperación de la tierra es muy limitado, prácticamente dura dos o tres años y se agota; el promedio de rendimiento de una hectárea en la selva es de media tonelada por hectárea cuando el promedio en otras partes es de siete u ocho toneladas por hectárea.

Entonces, ante los dos problemas, el indígena, el campesino tiene de dos opciones: o invade tierras o tumba montes. Como ellos mismos dicen, no podemos tumbar monte porque ahí estamos pecando contra la Tierra, dicen ellos, es el pecado más grande. Entonces tenemos que invadir tierras.

Antes había la expectativa de que podías pedirla legalmente, pero con la reforma del articulo 27 ya no la puedes pedir legalmente. Entonces dicen los compañeros: "o nos dan la posibilidad de tierra o hacen inversiones de infraestructura para mejorar el rendimiento de la que ya tenemos ahorita".

Entonces, están haciendo esas dos peticiones. Tierra, pero sobre todo, si alcanzan a ver que no se resuelve el problema quitándole la tierra a otro, porque finalmente no va a alcanzar, aunque expropien todas las fincas o todas las pequeñas, como quieran no les va a alcanzar a todos; no se resuelve el problema, dicen ellos.

¿De qué sirve que les quitemos a otros? Nada más van a distribuir la pobreza. En todo caso lo que se necesita es que haya inversiones fuertes que eleven la productividad en el campo, que hagan que nuestras hectáreas produzcan más con fertilizantes, con técnica, con insecticida, con todo eso, que es lo que no hay.

Imagínate eso: que la yunta sea un salto tecnológico de 100 años; es inaudito en un país que ingresa al Primer Mundo o al Tratado de Libre Comercio. Eso es lo que está en el pliego de demandas, sobre todo inversiones en el campo que mejoren la productividad, más que la expropiación de tierras.

 

 

Versión estenográfica de la conferencia de prensa concedida por la dirigencia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional a representantes de medios radiofónicos.
San Cristóbal de las Casas, Chiapas
24 de febrero de 1994. 


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