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COMUNICADO DE PRENSA
DE LA COMISIÓN NACIONAL
DE DERECHOS HUMANOS
Marzo 1, 1994


A las ya de por sí difíciles condiciones en las cuales la Comisión Nacional de Derechos Humanos ha tenido que desarrollar su trabajo en la zona de los Altos y la Selva de Chiapas, de las que el incidente del sábado 26 de febrero, en Altamirano, es representativo, se suma ahora el aumento de los ataques que contra la institución lanzan organismos internacionales no gubernamentales de Derechos Humanos, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch.

Estas acusaciones e infundios en nada favorecen las tareas de protección de las garantías fundamentales que se están realizando en la zona de conflicto.

En la medida de sus posibilidades y a pesar de no estar obligada a ello, la Comisión Nacional ha querido brindar su apoyo a estos organismos compartiendo, incluso, la información con la que se cuenta.

La respuesta a esta voluntad se expresa en las manifestaciones que el lunes pasado hizo un representante de Amnistía Internacional y, al día siguiente, la agrupación denominada Human Rights Watch.

En múltiples ocasiones la Comisión Nacional ha manifestado que en la tarea de protección de los Derechos Humanos deben participar corresponsablemente el Estado y la sociedad civil, incluso las organizaciones internacionales. A ellas ningún obstáculo se les ha puesto para que realicen sus investigaciones y siempre han sido bienvenidas.

No cabe duda que acusaciones tan tendenciosas y unilaterales como las que estas agrupaciones han hecho, pretenden deslegitimar la acción de la CNDH lo que, de ninguna manera, puede conducir a un mayor y más amplio respeto de los Derechos Humanos en Chiapas.

Es evidente que estas agrupaciones responden negativamente a la convocatoria de esta institución de sumar fuerzas, voluntades y convicciones en la lucha por la defensa de las garantías fundamentales.

A su muy clara pretensión de anular a la CNDH como instancia interna en la investigación de violaciones a Derechos Humanos para, de esa forma, tener expedita la vía de los organismos globales y regionales, la Comisión Nacional responderá redoblando su trabajo y ofreciendo a la sociedad mexicana más resultados.

Las amenazas, agresiones, insultos e intimidaciones no nos arredran; por el contrario, nos estimulan para trabajar con mayor intensidad.

La Comisión Nacional ha querido trabajar con prudencia y energía para que su labor favorezca el proceso de paz, sin dejar de documentar los excesos que se hubieren cometido. En este sentido, pareciera que ninguna de las 2 agrupaciones mencionadas se impuso del informe preliminar dado a conocer por la CNDH el 22 de febrero de 1994, en donde se dieron a conocer a la opinión pública los avances logrados en algunos de los principales casos que son del dominio de la sociedad.

Human Rights Watch acusa a la CNDH de encubrimiento y complicidad en 3 casos:

a) La ejecución sumaria de personas en el Mercado de Ocosingo;

b) la violación a la neutralidad médica y el homicidio de 11 personas de un hospital de Ocosingo, y

c) la tortura, desaparición y muerte de 3 hombres del Ejido de Morelia.

Estas imputaciones no tienen fundamento alguno. En relación con el primer caso, el día 28 de enero, la Comisión Nacional informó que en razón de sus pronunciamientos la Procuraduría General de Justicia Militar y la Procuraduría General de la República habían iniciado sendas averiguaciones previas a fin de ubicar a los presuntos responsables de las probables ejecuciones sumarias de 5 personas.

En cuanto al segundo caso, el 22 de febrero la CNDH expresó que dentro de todos los graves casos que se encontraba estudiando estaba el de la fosa común localizada en el Panteón de Ocosingo, habiéndose ubicado que de los 11 cadáveres, en 2 casos se trataba de personas de la población civil que, fuera de la clínica, se interpusieron en la línea de fuego del EZLN y el Ejército Mexicano; en un caso se trataba de un paciente hospitalizado y, en otros dos, de acompañantes de enfermos que igualmente se encontraban internados en la clínica.

Como en el caso anterior, a partir de las investigaciones de la CNDH, la Procuraduría General de Justicia Militar y la Procuraduría General de la República iniciaron ya las averiguaciones previas correspondientes para deslindar responsabilidades.

Con independencia de que la CNDH continuará investigando estos casos, en su momento examinará los resultados que alcancen las procuradurías de justicia.

Finalmente, en cuanto al caso de los 3 probables homicidios cometidos en el Ejido Morelia, los medios de comunicación social han divulgado ampliamente los esfuerzos que la CNDH ha venido realizando para documentar la presunta violación. Esta investigación se encuentra en proceso.

Los pronunciamientos de la Comisión Nacional, en su calidad de OMBUDSMAN, deben estar basados en pruebas y evidencias, no sólo en declaraciones e indicios. La CNDH es un órgano de Derecho, no de conciencia o de denuncia.

Cuando los citados organismos no gubernamentales entiendan esta diferencia, seguramente la buena relación, a la que indudablemente aspiramos, se fortalecerá.

La Comisión Nacional reitera su simpatía y apoyo a las ONG's nacionales que actualmente conforman el cinturón de paz en San Cristóbal de las Casas.

 

 

Comisión Nacional de Derechos Humanos
Boletín de Prensa No. DGCS / 029 / 94
México, D.F., 1o. de marzo de 1994


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