Diciembre 94 Noviembre 94 Octubre 94 Septiembre 94 Agosto 94 Julio 94 Junio 94 Mayo 94 Abril 94 Marzo 94 Febrero 94 Enero 94

 

ENTREVISTA AL OBISPO
SAMUEL RUIZ
POR LUIS SUÁREZ
Noviembre 3, 1994


 

En la primera entrevista que concede después de la conferencia de prensa del 19 de mes pasado, y de su "encerramiento" --como él mismo lo llama-- en la asamblea de obispos que acaba de terminar en Cuernavaca, el mediador para la paz, monseñor Samuel Ruiz, se reafirma en su posición de que "Chiapas y el país están íntimamente ligados en su suerte, en una simbiosis con la situación nacional", porque "la guerra no fue a terratenientes locales sino al Ejército mexicano", la ""guerra no ha terminado" y "no basta con el diálogo", ya que "el asunto de fondo no se ha tocado", aunque reconoce que se vive "una situación peligrosa", precisamente por "la ruptura del diálogo", si bien se ve un signo positivo en la posición de reanudarlo expuesta por el gobierno.

Empero, en su opinión, para reanudarse tiene que "buscarse un camino de solución satisfactoria para el caso postelectoral de Chiapas". Añade que asesinatos como el de José Francisco Ruiz Massieu crean "una situación estorbada allá", lo mismo que "si allá hay una imposición y un fraude, tienen que repercutir acá", porque --insiste-- "lo que estalló en Chiapas no fue un asunto chiapaneco sino el límite de lo que los indígenas y campesinos del país venían sintiendo".

Por lo demás, el obispo de San Cristóbal no concede ninguna importancia --y hasta se molesta un poco cuando se le pregunta al respecto-- a las campañas en su contra; no siente ninguna frustración porque no se le concediera el Premio Nobel de la Paz --iniciativa que no fue suya y muy anterior al primero de enero de 1994-- y afirma que trabaja sin buscar bonos.

La entrevista ocurre una noche en la Casa de la Solidaridad "Sergio Méndez Arceo" en esta capital (México, D.F.), después de la Concelebración Eucarística y Convivencia, con motivo del 87 aniversario del nacimiento de quien fue obispo de Cuernavaca y presidente del Secretariado internacional Cristiano de Solidaridad con los Pueblos de América Latina "Oscar Arnulfo Romero", cargo que ahora ejerce el de San Cristóbal.

Lo acompañan, entre otros, los padres Miguel Concha, Jesús García, Diego Sánchez, Orendáin --de la revista Esquila Misionera, y Julio, éste de la parroquia de Chapultepec, de Cuernavaca, representando al párroco de la misma Baltasar López.

A mitad de la misma, don Samuel contó anécdotas de la vida de don Sergio, lo que hicieron los demás sacerdotes, y el público, dominando el buen humor sobre toda solemnidad ante el altar de muertos montado para el desaparecido prelado, donde la hermana Leticia Rentería --que fue su secretaria en el Secretariado-- y sus auxiliares, colocaron objetos personales como sus zapatillas de viaje y el característico habano de sus hábitos de fumador.

Durante su participación en la asamblea de los obispos, don Samuel no quiso hacer ninguna declaración, para someterse a la disciplina de prensa de la comisión creada por ella, y porque llevando una semana sin estar en Chiapas, y no habiendo nuevas situaciones, las ntoicias ocurren en un vacío, lo cual considera fatal.

Comenzamos nosotros ahora preguntando:

PREGUNTA.- Desde que usted manifestó que la situación en Chiapas estaba empantanada, han pasado unos días. ¿Está ahora más claro el pantano o más peligroso?

SAMUEL RUIZ.- Creo que lo que hay que tener en cuenta es lo que siempre se ha dicho, pero que se olvida frecuentemente: y es que quiérase o no, y aunque haya otros factores que de pronto surjan con mayor fuerza aparentemente, desde el primero de enero, si es que no desde antes, Chiapas y el país están íntimamente ligados en su suerte.

Algunos piensan:¿qué pasaría en Chiapas?, y se resolvió el asunto. Es que tiene una simbiosis con la situación nacional. La guerra no fue una guerra a los terratenientes locales, sino al Ejército mexicano. Eso está planteado hasta ahora, no ha terminado.

PREGUNTA.- Pero hay un cese del fuego...

SAMUEL RUIZ.- Hay un cese del fuego, hay una tregua, pero estamos en guerra. Eso como que se pierde. Y la gente piensa que basta con que haya diálogo, hablen, hablen y entonces ya siquiera están entretenidos. El asunto de fondo no se ha tocado.

Y ese es el empantanamiento que hay. La propuesta que se hizo trataba de hacer salir de esa situación muy peligrosa para la paz, cuando se declara una ruptura de diálogo por una lectura de que hay signos ambiguos.

Por un lado se busca aparentemente el diálogo y por otro hay acciones que se interpretan por parte del EZLN como señales de guerra o como deseos de una salida militar.

Y entonces más que romper el diálogo lo declaran formalmente roto porque de hecho según ellos no había existido.

Se dio el último con una situación importante que fue el diálogo para la realización de comicios en el territorio de conflicto.

Y esto supuso comunicación, propuestas, ajustes de las mismas y la realización concreta, a quemarropa, pero yo creo que bastante bien.

Porque según parece, por lo que conozco de todo el proceso en el resto del país, el único lugar donde no habría habido conflictos electorales es en la zona de conflicto.

PREGUNTA.- Resulta curioso, monseñor. ¿Por qué?

SAMUEL RUIZ.- Ese es el hecho. Por qué no lo sé. Pero esa es la comprobación. No hubo truculencias. Las personas que estuvieron allá decían: juzgábamos innecesario ponerles la mancha de tinta a los votantes.

No había la menor intención de hacer un gesto de ir a otro lado. Inclusive en una parte sobraron una gran cantidad de boletas porque la gente estaba muy dispersa, la movilización ha sido fuerte, y entonces andaban en lugares bastante lejanos y no pudieron llegar a donde tenían que depositar su voto.

Quedaron las papeletas y no se llevaron a donde faltaban porque allá tenían una cuota determinada. Esa es la comprobación del hecho.

Un punto concreto

PREGUNTA.- ¿En las proposiciones de usted, de carácter operativo para poder avanzar en un diálogo hacia la paz, y las que ha hecho el comisionado del gobierno, Jorge Madrazo, puede haber una conciliación?

SAMUEL RUIZ.- En la propuesta que se hace, que es después de la ruptura del diálogo, fuera de eso no ha habido unas propuestas específicas que hayan sido encaminadas de nueva cuenta, sino que ha habido acciones que se estaban dialogando, que no llegaron a implantarse; y vino después la ruptura del diálogo, y continuaron desarrolándose como si no hubiera cambiado nada.

Y dijeron: no, un momento, si no estamos hablando, no hay diálogo, está roto. Entonces no se puede seguir con una propuesta como si no hubiera pasado nada. Son buenas pero hay que restaurar el diálogo, para poder seguir actuando. Ese es el punto concreto.

PREGUNTA.- ¿Pero no son contrapuestas las de usted y las del comisionado?

SAMUEL RUIZ.- Es que no hay correlación. Lo que se está haciendo por parte del comisionado, eran cosas que se habían propuesto anteriormente y que estaban en marcha, viéndose cómo se podrían implantar. Pero vino después una ruptura del diálogo y esto queda naturalmente afectado.

No hay ninguna propuesta concreta que se haya hecho por parte del comisionado después de este momento. La propuesta mía, para el reinicio del diálogo, es que tiene que haber tres condiciones, que se cumplan previamente, una de las cuales además es tema, pero también es condición previa para que se reinicie el diálogo.

PREGUNTA.- ¿Que son...?

SAMUEL RUIZ.- La primera, y no lo digo por orden de importancia sino por orden de ocurrencia, es que se busque un camino de solución satisfactoria para el caso poselectoral de Chiapas.

Si no hay voluntad de arreglar eso el horizonte está dañado y habrá siempre una situación muy difícil en el estado, con repercusiones para el país.

La segunda condición es que los ejércitos vuelvan a las marcas que tenían el 23 de marzo. La indicación del comisionado es que fueran hasta las de enero, pensando que estaban más atrás las posiciones.

Pero no, estaban más adelantados en algunas partes, no había zonas francas, estaba la Cruz Roja Internacional en la zona neutral. Entonces, ese desplazamiento no es un avance realmente de propuesta.

Y la tercera cosa es que quiera restablecer el diálogo del EZ. El gobierno dijo que sí quería. Lo que falta es que para el EZ haya signos de que sí es positivo el deseo del gobierno.

Y una de las cosas donde se demuestra que es positivo es si se quiere realmente resolver a fondo el asunto poselectoral de Chiapas.

PREGUNTA.- ¿Una piedra de toque?

SAMUEL RUIZ.- Sí, pero al mismo tiempo es tema de diálogo, no solamente es condición, es tema. En cambio, las que sugiere el comisionado no son necesariamente condiciones para el diálogo, porque si pasa un mes o dos o tres en que no regresan los que han sido desplazados de la zona del EZ, no peligra la paz directamente.

Está afectada, pero no es de tal magnitud como la solución del asunto poselectoral, que ése sí está en punto candente. O no sé a qué propuestas se refería usted.

PREGUNTA.- A las propuestas como la instalación de campamentos...

SAMUEL RUIZ.- Eso estaba en marcha. Es lo que digo que quedó interrrumpido con la ruptura del diálogo. Entonces lo que se hizo es que quedaron pegados al lado de donde está el Ejército. Y yo creo que ciertamente es algo que va a ayudar, que es un esfuerzo grande, porque están para comprobarse las situaciones concretas.

Parecería que hubo alguna premura en la declaración de parte de quienes están ubicados allá, que apenas llegaron y empezaron ya a comprobar en vez de tener una observación más tranquila y hacer un balance equilibrado.

Eso es lo que me ha rebotado a mí; pero yo he estado encerrado, de manera que por eso no quería dar ninguna entrevista porque cualquier cosa que diga tiene una imprecisión de mi parte.

No he llegado a Chiapas desde hace ocho días, y todo lo que diga es fuera de lo que esté pasando.

La campaña en su contra

PREGUNTA.- Don Samuel, y aunque, claro, no le correspondería a usted tanto como a ellos, ¿a qué se podría suponer que se debe la ruptura del diálogo por parte del EZLN?

SAMUEL RUIZ.- Ellos lo dijeron. Está escrito y basta verlo. Dijeron qué fenómenos se estaban dando y que los interpretaban según ellos...

PREGUNTA.- Vuelo de aviones, movimientos de tropas...

SAMUEL RUIZ.- Sí, sí, todo estaba implicado.

PREGUNTA.- ¿Qué opina usted de la campaña que se está realizando contra usted en la ciudad de México, con inscripciones donde lo llaman el "comandante Ruiz"?

SAMUEL RUIZ.- Esa es una pregunta que no objeto. ¿Qué respondo, sí o no o qué? Da igual. Para mí no tiene importancia la pregunta en sí.

PREGUNTA.- ¿Ni la campaña?

SAMUEL RUIZ.- No. Es normal que haya gente que se oponga a lo bueno como hay quienes se opongan a lo malo. Estaríamos fuera de la realidad si no lo viéramos así.

PREGUNTA.- ¿Y del hecho de que no se haya logrado el Premio Nobel para usted, qué siente?

SAMUEL RUIZ.- Yo no inicié esa campaña. Se hizo no a mis espaldas, con mi consentimiento, pero no fue iniciativa mía, y se hizo además antes de que se iniciara el problema del primero de enero en Chiapas. Entonces no tiene nada que ver eso con lo otro.

PREGUNTA.- Hoy hemos celebrado a don Sergio Méndez Arceo, usted especialmente encabezando la concelebración. ¿Cómo se imaginaría usted a don Sergio en la situación actual de México? ¿Cómo procedería él?

SAMUEL RUIZ.- El ya hubiera resuelto los asuntos. El tenía una capacidad de interlocución y de acción de la cual nosotros carecemos. No estaríamos empantanados allí.

PREGUNTA.- ¿También respecto a la situación general del país, los crímenes, las situaciones que están ocurriendo, él tenía una claridad suficiente?

SAMUEL RUIZ.- No digo que no hubieran pasado si él hubiera estado vivo. Pero creo que hubieran merecido un flagelo condenatorio de su parte como de todos. ¿Quién va a aprobar un crimen?

PREGUNTA.- ¿Se ha tratado el asunto Chiapas en la Asamblea Plenaria de los obispos celebrada en Cuernavaca?

SAMUEL RUIZ.- Sí. Hubo un tiempo dedicado a ello donde los tres obispos de Chiapas dimos un informe.

PREGUNTA.- ¿Usted se siente ahora totalmente seguro y respaldado?

SAMUEL RUIZ.- Se ha emitido un comunicado de la Asamblea que responde a su pregunta.

PREGUNTA.- ¿Su propósito de seguir de intermediario no se debilita?

SAMUEL RUIZ.- Mientras tenga que hacerse yo no fijo si hay bono o no hay bono, sino en qué es lo que tengo que hacer, en tales condiciones, más difíciles, más fáciles, eso no importa. Lo que hay que hacer no se condiciona a las dificultades que haya en el camino...

PREGUNTA.- Usted dijo al principio una cosa muy importante: que Chiapas no era un asunto de Chiapas, que es un asunto del país. Se puede extender un poco más en eso?

SAMUEL RUIZ.- Pero es obvio. Si matan aquí a un individuo tan importante como Ruiz Massieu, la paz quedó estorbada allá. Si allá hay una imposición y un fraude tiene repercusión acá. Hay una correlación. No quiere decir que los dos escenarios son iguales, no; pero correlacionados.

Porque lo que estalló en Chiapas no fue un asunto chiapaneco, sino el límite de lo que los indígenas y campesinos venían sintiendo en el país, al grado de que después que se manifestó por caminos violentos lamentablemente una protesta, nadie de los indígenas y campesinos del país fue ajeno a esos movimientos sino que por carta o personalmente fueron a decir esta es nuestra causa.

PREGUNTA.- ¿Cuáles serían para usted los riesgos más graves que se pueden correr si no hay una solución de paz en Chiapas?

SAMUEL RUIZ.- El riesgo más grave es que no hubiera paz, eso es una cosa irreversible y trágica.

PREGUNTA.- ¿El enfrentamiento en Chiapas sería desde luego muy sangriento?

SAMUEL RUIZ.- Cuando es guerra, no se puede hablar de que se va a derramar agua.

PREGUNTA.- ¿Pero usted tiene esperanzas en una solución?

SAMUEL RUIZ.- Por eso estamos aquí. Tengo una esperanza cristiana. Porque refiriéndose a la pregunta inicial, y esto ha ido haciendo que empiece a circular, bueno, aunque sea en gente que hablan en contra, unos que están a favor y otros que no entienden nada, pero lo importante es que empieza a sentirse nuevamente la preocupación nacional por el asunto, y que ya hay evidentemente disponibilidad, de que se reafirmó la indicación del gobierno de que no se busque en forma alguna una salida militar sino cívico-política; la espera de que haya alguna reacción como la ya también de algunos sectores sociales.

Asimismo es importante que haya una serie de actores nuevos, que ya existían allí pero que no se habían manifestado o que no estaban orgánicamente articulados y que no solamente tienen demandas justas sino que hay también propuesta de acciones de cooperación, y conciencia de que tienen que trabajar por el advenimiento de la paz.

PREGUNTA.- ¿Los indicios parecen ser que no habrá una solución antes de que cambie constitucionalmente el gobierno?

SAMUEL RUIZ.- Bueno, yo no lo pondría así. Esto es una cosa circunstancial que se hizo definitivamente por las circunstancias. Una ciudadanía que se supone con las elecciones más limpias y más responsables de la historia, queda mucho más herida y mucho más inconforme que antes, pues indica que eso se tiene que resolver a fuerza.

No basta decir: se pasó el tiempo y ya, sino queda una purulencia social que tiene que desahogarse en forma adecuada. Ese es el punto prioritario, pero no es que sea temático en el sentido estricto, sino que es circunstancial, pero se hizo de tal manera importante que si no se resuelve eso como una condición; es decir, si no hay previo deseo de entrar o que sea objeto de una temática constante, pues todas las otras cosas no tendrían viabilidad. Está enquistado en eso el diálogo.

 

 

Periódico EXCELSIOR
3 de noviembre de 1994
Entrevista al Obispo Samuel Ruiz
Por Luis Suárez


Diciembre 94 Noviembre 94 Octubre 94 Septiembre 94 Agosto 94 Julio 94 Junio 94 Mayo 94 Abril 94 Marzo 94 Febrero 94 Enero 94