DISCURSO DE LUIS DONALDO COLOSIO
Reunión con la estructura territorial del PRI para la organización
electoral de los distritos XXII, XXIV y XXVII.

Febrero 6, 1994



Candidato del PRI a la Presidencia de la República

México, D.F., 6 de febrero de 1994.
Auditorio Internacional "Villa Olímpica".

"Un gobierno que se reforme para que esté cerca de la gente, para que sirva a la gente; para que la gente se sienta protegida y no atemorizada por la autoridad".

Amigas y Amigos.

Quiero decirles que en este día - que es un día muy especial porque me encuentro en campaña en Tlalpan - sé del trabajo que han venido realizando, en sus respectivos distritos, en sus respectivas secciones; sé de la mística que los alienta; sé de la organización y del trabajo que los caracteriza.

Por eso quiero decirles que me siento muy orgulloso de mi partido aquí en la delegación de Tlalpan. Muchas gracias por su amable recibimiento.

Quiero decirles que al venir a este encuentro de nuestra estructura territorial en la delegación de Tlalpan, a mí me queda muy claro cuál es el compromiso. El compromiso es el de llevar a cabo una campaña ejemplar, una campaña que sea permanente. He dicho todo el tiempo, en todo lugar y todo el partido o todo el partido, en todo lugar y en todo tiempo.

Y esto quiere decir que, con o sin la presencia de candidato, nosotros tenemos una tarea que cumplir; tenemos una responsabilidad que asumir. Y yo sé que ustedes la han venido cumpliendo y la han venido asumiendo a cabalidad.

Por eso les quiero agradecer mucho en todo lo que vale la organización y el trabajo de mis amigas y amigos del Distrito XXII; pero también de mis amigas y mis amigos del Distrito XXVII y de mis amigas y mis amigos del Distrito XXIV.

Quiero decirles que me queda muy claro que ustedes son la fuerza de mi campaña: estoy en las mejores manos; sé que con el trabajo de ustedes, con la organización que ustedes representan, con la mística que ustedes tienen, no me cabe la menor duda: vamos a ganar.

Y vamos a ganar porque estamos decididos a ir al encuentro del voto convencido de los ciudadanos.

Valoramos mucho la organización interna del partido; valoramos mucho el trabajo que cada día nosotros realizamos en la sección, que realizamos en el Comité, que realizamos en el Distrito entero.

Sé que todas ustedes y todos ustedes están perfectamente consientes de que también tenemos que ir al encuentro de la ciudadanía y hacerlo con razones, hacerlo con argumentos, hacerlo con propuestas.

Convocar el voto ciudadano es de la más alta responsabilidad en este año de 1994, porque lo queremos hacer para constituir el gobierno de fin de siglo, el que habrá de llevar a nuestra nación a consolidarse como una nación democrática; el que habrá de llevar a nuestra nación, a nuestro México, hacia etapas de mayor crecimiento, pero para un crecimiento que se refleje en más empleos, que fortalezca el salario de nuestros trabajadores; un crecimiento como el que queremos los priístas, como el que ofrezco al encabezar el gobierno: un crecimiento con beneficios que se distribuyan más equitativamente.

Un gobierno que se reforme para que esté cerca de la gente, para que sirva a la gente; para que la gente se sienta protegida y no atemorizada por la autoridad; un gobierno que sepa a ciencia cierta que el poder ciudadano y el poder de la sociedad es lo que debe de prevalecer en la Presidencia de la República. Y ese es el gobierno que junto con ustedes me propongo encabezar.

Tenemos que ir al encuentro de la ciudadanía; tenemos que ir con nuestra propuesta, con nuestras razones. Todos tenemos una tarea que cumplir y todos tenemos una responsabilidad que asumir.

Les quiero decir que los priístas estamos decididos, comprometidos, con la transformación democrática de nuestro México.

Es cierto lo que aquí se dijo: que ni el PRI necesita, ni yo quiero, un solo voto al margen de la ley.

Lo que nosotros queremos, deseamos, y vamos a trabajar por ello, son votos convencidos, razonados; son votos que después de la reflexión que cada uno de los ciudadanos, de las mujeres y hombres de este país, decidan a favor de nuestra propuesta. Eso es lo que nosotros queremos.

Queremos que nuestra propuesta la contrasten con el resto de las propuestas de quienes, al igual que yo, aspiran a la Presidencia de la República, y que vean en la nuestra la bondad que tiene y la lógica que tiene para llegar a los propósitos que todos nos hemos propuesto.

Quiero un triunfo fincado en el convencimiento; un triunfo apegado a normas; un triunfo con credibilidad. Y eso lo vamos a conseguir con el trabajo que ustedes vienen realizando.

Lo que quiero es que ésta competencia política, ésta contienda democrática sea civilizada; que sea la política la que enaltezca la convivencia civilizada entre todos nosotros.

Porque, al igual que ustedes, considero a la política como el espacio privilegiado para dirimir nuestras diferencias, para contrastar nuestras propuestas, nuestros argumentos, nuestras razones. No la política que desacredita al adversario, o la que descalifica al adversario.

La política que hace avanzar a los pueblos, a las sociedades, ésa es precisamente la política que nosotros practicamos y que exige la democracia mexicana de este fin de siglo.

Pero la democracia no debe de ser pretexto para debilitarnos. Rechazamos la democracia que se enarbola para la división entre los mexicanos; la democracia por el contrario, dentro de la pluralidad, dentro de las distintas formas de pensar en nuestro país, debe ser para unirnos, debe ser - precisamente - para fortalecernos.

Estoy seguro, amigas y amigos, de que nuestro Partido aquí en Tlalpan, en los distritos XXII, XXIV y en el XXVII, habrá de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que se consolide ésta democracia por la cual nosotros estamos luchando y por la cual estamos trabajando.

Queremos un proceso electoral que sea clarificado y claro, transparente en todas sus etapas. El proceso electoral ya comenzó, ya dio inicio, y en ese proceso todos somos corresponsables.

Lo reitero: creo en la democracia, en las reglas de la competencia y rechazo cualquier conducta al margen de la ley.

Pero en este contexto, lo que exigimos los priístas, lo que exige la sociedad mexicana, es que en la legalidad - que es el rasgo distintivo de estas elecciones - en el PRI tenemos que trabajar definitivamente.

Pero también todos los partidos políticos y los que aspiramos a la Presidencia de la República tenemos que ser corresponsables; tenemos que ser serios en nuestras propuestas y tenemos que ir al encuentro de la ciudadanía con argumentos y razones que sirvan para hacer de la democracia el factor de unión de los mexicanos y no de la desunión y del vituperio.

Amigas y amigos:

Quiero decirles que me siento muy alentado, muy entusiasmado por el trabajo que ustedes han venido realizando. No me cabe la menor duda de que nuestra campaña está en las mejores manos aquí en Tlalpan.

Quiero decirles que dentro de las propuestas y compromisos que los priístas tenemos para con los próximos años, es precisamente hacer de nuestra ciudad de México, de Tlalpan, de las comunidades de esta magnífica región del sur de la ciudad, espacios de convivencia civilizada, espacios de encuentro donde la cultura florezca; donde todos y cada uno de nosotros tengamos un mejor horizonte no solamente para nosotros sino, lo más importante, para nuestros hijos, para nuestras familias.

Quiero llegar a la Presidencia de la República para encabezar un gobierno que esté cerca de ustedes; un gobierno que sepa y esté consiente de la necesidad que hay de acelerar el paso para satisfacer las necesidades que existen - en muchos rubros - en nuestras colonias populares: agua, drenaje, electrificación, regularización de la tenencia de la tierra.

Un gobierno que proteja al ciudadano y no que lo atemorice; un gobierno que entienda que los problemas sociales tienen necesariamente que ser enfrentados con decisión y determinación; porque, al igual que ustedes, rechazo que la pobreza, la marginación o el atraso, sea el destino de nuestro México.

Por eso propongo y reitero ante ustedes que llevemos a cabo una profunda reforma social que se refleje en más y mejor educación para nuestros hijos, que nuestros jóvenes estén mejor preparados para el futuro, pero no solamente para la competencia; una educación que transmita los valores que todos y cada uno de nosotros profesamos, los cuales nos identifican como mexicanos, que nos hacen enorgullecernos cada día más, no solamente de nuestra historia y de nuestro presente, sino que nos hacen ver hacia el futuro con aliento y con optimismo.

Una reforma social que vele por la salud de nuestras familias, de nuestros niños, de nuestros jóvenes; una reforma social - también - que le ofrezca certidumbre a nuestros jubilados y a nuestros pensionados.

Ellos entregaron lo mejor de sí mismos a nuestra Patria. Por ello tienen el derecho de obtener certidumbre en su futuro. Por eso propongo una reforma social - en síntesis - que eleve los niveles de bienestar y, con eso, le dé certidumbre y certeza al futuro de nuestra Patria, al futuro de nuestro México.

Los mexicanos hemos avanzado mucho. Lo queremos seguir haciendo en paz, en armonía, con tranquilidad; lo queremos seguir haciendo a sabiendas de que lo que hagamos, lo que nuestro esfuerzo produzca, sea precisamente para beneficio de nuestras familias, de nuestras comunidades, de nuestros pueblos, de nuestras regiones como las que tiene Tlalpan y de las cuales me siento profundamente orgulloso.

¡Que Viva Tlalpan!