DISCURSO DE LUIS DONALDO COLOSIO
Firma de un Convenio de Desarrollo Social, con el Comité de
Planeación del Desarrollo de Yucatán (COPLADEY).

Mayo 14, 1993



Secretario de Desarrollo Social

Mérida, Yucatán., mayo 14 de 1993
Patio central del Palacio de Gobierno.

"Es así, amigas y amigos, que a través del Convenio de Desarrollo Social que hoy suscribimos con el gobierno de Yucatán, bajo el Liderazgo de Dulce María Sauri, estamos aquí en este rincón de la Patria, dando un paso más firme en esta tarea, al comprometerse esta generación de yucatecos con las futuras, a garantizar lo que denominamos el desarrollo sustentable de esta región ".

"Porque aquí como en el resto de la República se practica lo que aquél proverbio dice: "que el mundo no nos lo legaron nuestros padres, sino que nos lo prestaron nuestros hijos"; de ahí que lo que hagamos o dejemos de hacer las generaciones de hoy habrá de afectar o beneficiar a las generaciones de mañana ".

Señora Gobernadora de Yucatán;
Señora alcaldesa de Mérida;
Señores presidentes Municipales;
Señoras y señores;
Amigas y amigos todos:

Me es muy grato asistir a esta ceremonia de firma de Convenio de Desarrollo Social entre el gobierno del estado de Yucatán y el Gobierno Federal, y lo es más en estos momentos en que las regiones de nuestro país, qué duda cabe, son fuerza generadora de eficiencia, de productividad e innovación; son las regiones y su crecimiento, su desarrollo, lo que conlleva al crecimiento del país como todo.

Por eso es que la esencia del desarrollo regional radica precisamente en el compromiso y en la acción decidida de cada uno de los estados, municipios y regiones de nuestro México.

Es así, amigas y amigos, que a través del Convenio de Desarrollo Social que hoy suscribimos con el gobierno de Yucatán, bajo el liderazgo de Dulce María Sauri, estamos aquí en este rincón de la Patria, dando un paso más firme en esta tarea, al comprometerse esta generación de yucatecos con las futuras, a garantizar lo que denominamos el desarrollo sustentable de esta región.

A través del fortalecimiento de las regiones del país es como habremos de aprovechar en mayor medida las ventajas comparativas, los recursos económicos y los recursos naturales de cada una de las regiones de nuestro país.

Las comunidades que viven a lo largo y a lo ancho de esta península han aprovechado las oportunidades que ofrece el desarrollo regional.

En esta zona percibimos claramente la riqueza que se genera cuando una cultura milenaria sigue vigente en las actitudes de nuestra generación frente al entorno natural y con la vista puesta en las generaciones futuras.

Ante el fortalecimiento de la economía mexicana estamos transformando esta región; el objetivo es crear una de las zonas más dinámicas del país, un verdadero centro de desarrollo industrial, agropecuario, comercial, turístico, donde se genere una mayor prosperidad para los yucatecos.

Al invertir en la infraestructura de las ciudades de esta entidad, al trabajar en cada uno de sus municipios y sobre todo al hacerlo con la participación responsable de la comunidad y sociedad, reafirmamos una vez más que mientras nuestra misión en México es global, el sentido de que sabemos perfectamente la circunstancia mundial por la que atravesamos, nuestra acción se concreta cada vez más en lo local, en lo regional y municipal.

El Convenio de Desarrollo Social para 1993, que hoy suscribimos la Federación y el gobierno de Yucatán, asciende a 420 millones de nuevos pesos; 354.4 son recursos federales y el resto son aportaciones estatales y crediticias.

Este convenio comprende dos programas fundamentales: Solidaridad, que es el eje y la columna vertebral de la nueva política social en Yucatán y en nuestro país, con énfasis en el desarrollo de la zona henequenera y el Programa de Desarrollo de Ciudades Medias.

De los 420 millones de nuevos pesos que comprende el convenio, se tienen autorizados ya 231.5, de los cuales 100.5 corresponden a los 62 municipios de la zona henequenera y 131 para el resto de los municipios de Yucatán.

Entre otras cosas destacan las acciones que llevan a cabo los presidentes municipales a través del Programa de Fondos Municipales de Solidaridad, al igual que los créditos a la palabra en el campo.

También podemos señalar el impulso a la actividad pesquera con la dotación de embarcaciones y equipo; los apoyos de infraestructura; el aspecto educativo por medio de la construcción, la rehabilitación, la reparación, para dignificar los espacios educativos y el otorgamiento de becas dentro del Programa Niños en Solidaridad.

Una parte muy importante dentro de este convenio lo constituye un Programa para el Desarrollo de Ciudades Medias, que tiene como objetivo equipar estos centros urbanos con una mejor infraestructura, dotarlos de un catastro moderno, eficiente, equitativo, y promover actividades encaminadas a la restauración de nuestros sitios históricos y culturales cuya riqueza es indudable.

En Yucatán, las ciudades de Mérida, Valladolid, Itzamal y Puerto Progreso entran dentro de este programa. Así es como nos preparamos para una mejor calidad de vida de nuestros principales centros urbanos.

El convenio para 1993 establece entre sus prioridades la urbanización de colonias populares, dotación de agua potable, electrificación de zonas urbanas y rurales y la continuación del Mega-Proyecto Porcícola Ejidal del estado de Yucatán.

Se contemplan obras de agua potable, en Progreso; reconstrucción de avenidas en los municipios Báca y Cansahcab; obras de infraestructura de salud en los municipios de Kopoma y Tzucacab; de infraestructura deportiva y de desarrollo social en Valladolid; acciones de abasto, comercialización y desarrollo urbano en Itzamal, Tahmek, Yaxkukul, Tepocán, Bokobá.

Dentro de los objetivos del convenio se encuentra también el de llevar a cabo la restauración de palacios municipales como son Itzamal y Tekom, el alcantarillado de Progreso y de Umán, la electrificación de 12 pozos agrícolas en Chochola, Bokobá; obras de dragado en Dzilam de Bravo y Prolongación de Escolleras de Jonucma.

Así como la adquisición de 46 embarcaciones y 20 motores para 321 pescadores de los municipios de Dzilam de Bravo, Dzilam González, Telchac, Progreso y Celestum.

Especial interés habrán de merecer el apoyo a las actividades productivas de los municipios de Tecantó, Bacá, Yobain, Hoctúm, Samajil y Sinanché; en donde fomentaremos el establecimiento de unidades ganaderas, apoyos a los canjes de sementales e insumos para los artesanos, dotación de tres fábricas de tortillas, impulso al cultivo de la sábila, establecimientos de viveros y plantaciones resistentes al amarillamiento letal.

Sabemos muy bien del interés que se ha mostrado en Yucatán a través de quienes participaron en este proceso de programación, en el desarrollo de la avicultura y porcicultura; es así que en los municipios de Akil, Hoctun, Acankéh, Tixpéhual, Bokobá y Hokobá, fomentaremos este tipo de actividades productivas.

Por otra parte también fomentaremos el desarrollo de áreas de riego en Sayé, Tekáx, Santa Elena, Abalá y Samajil.

Quiero decirles algo que es muy importante dentro de este convenio: el compromiso del gobierno estatal, federal y municipal para promover el desarrollo de la vivienda, es fundamental en estos momentos para Yucatán y para el país, no solamente porque satisface una demanda social, sino también por el efecto multiplicador que tiene en la economía regional, municipal, en la economía de esta entidad.

En la Secretaría de Desarrollo Social hemos estimado que la construcción en general y, en particular, la construcción de la vivienda impacta aproximadamente 40 ramas de la economía, porque una vivienda demanda clavos, cemento, varilla y una serie de varios insumos que tienen un efecto multiplicador en la economía regional, pero por otro lado y esto es importante resaltarlo, la construcción en general y sobre todo la de la vivienda tiene un impacto directo en la generación de empleos.

Es muy alentador conocer el compromiso que se tiene en Yucatán de incrementar el parque habitacional; 11,581 viviendas nuevas es el compromiso que se tiene para ser construidas en 1993 para esta región, de las cuales ya se encuentran en proceso más de 5,600; 4,071 serán construidas aquí en Mérida.

Quisiera mencionarles también que respecto a Mérida, el convenio contempla una inversión ya autorizada de 76.5 millones de nuevos pesos, de los cuales 74.6 corresponden a esta ciudad y el resto se destinarán a las comisarías que conforman la zona rural de este municipio.

Esto significa que el municipio de Mérida absorbe aproximadamente el 33 por ciento del total de la inversión autorizada hasta la fecha en el estado de Yucatán.

De los programas que ya están en marcha destacan el de Niños en Solidaridad, Electrificación, agua potable, regularización de la tenencia de la tierra, rehabilitación del Ateneo Peninsular, el Programa de Vivienda Digna, alcantarillado, agua potable en las comunidades rurales y fundamentalmente el programa de urbanización en el Municipio de Mérida.

Asimismo se están otorgando becas a 3,363 niños de 144 escuelas en el municipio, también se tienen contempladas la rehabilitación de sistemas de agua potable en zonas rurales de los municipios de Lázaro Cárdenas, San Nicolás Cortés y San Francisco, la construcción de más de 180 mil metros cuadrados de calles en el predio denominado Caukel y sus 45 mil metros lineales de banquetas, la continuación de rehabilitación de hospitales O'Horan y el psiquiátrico, además de zanjas pluviales y la continuación de 177 pozos colectores en el sistema de drenaje de la ciudad.

La construcción de 79 aulas, 10 anexos, 4 talleres y un laboratorio en 32 escuelas primarias y 6 secundarias, para beneficiar aproximadamente a 3,350 alumnos; la ampliación y rehabilitación del Hospital del Niño Yucateco; la rehabilitación de cerca de 3 mil viviendas y la construcción de calles, guarniciones y banquetas en diversas colonias yucatecas.

Es así amigas y amigos yucatecos como estamos decididos a que en Mérida como en el resto del estado, exista una mejor infraestructura para el desarrollo y el beneficio de los habitantes de este lugar.

En materia de financiamiento, de acuerdo a los últimos datos con los que contamos en la Secretaría de Desarrollo Social, quiero mencionar a ustedes que se canalizarán más de 1,300 millones de nuevos pesos, cifra superior en un 52 por ciento a los créditos otorgados en 1992.

De esta manera podemos destacar los apoyos disponibles por NAFIN, por aproximadamente 432 millones, los créditos otorgados por BANCOMEX por 233 millones, FOVI con 154 millones, BANRURAL y FIRA con 257 millones.

De manera muy singular quiero destacar el Programa Henequenero: el monto total comprometido del Convenio de Desarrollo Social, asciende a más de 200 millones de nuevos pesos; corresponden a acciones que permiten continuar apoyando el esfuerzo de diversificación y autosuficiencia del campesino de la zona henequenera.

En cada uno de los Convenios de Desarrollo Social que se firman en el país, estamos comprometidos con el desarrollo sustentable, pero no se llega a un desarrollo sustentable sin crecimiento económico y sin combate a la pobreza.

El desarrollo sustentable quiere decir el empeño que tenemos los mexicanos de hoy en generar más y mejores empleos, pero que éstos no atenten contra nuestros recursos naturales, dándose en un entorno sano, limpio y seguro.

Porque aquí como en el resto de la República se practica lo que aquél proverbio dice: "que el mundo no nos lo legaron nuestros padres, sino que nos lo prestaron nuestros hijos"; de ahí que lo que hagamos o dejemos de hacer las generaciones de hoy habrá de afectar o beneficiar a las generaciones de mañana.

Estamos trabajando para que el beneficio no solamente sea para las generaciones actuales, sino que también sea para nuestros hijos y nietos.

Nuestro objetivo principal es, como todos ustedes lo saben y concuerdan con este propósito, mejorar las condiciones de vida de aquellos que menos tienen, de los que viven en la extrema pobreza, satisfacer sus necesidades y llevar Solidaridad a quien mayor solidaridad requiere; por lo tanto, también es nuestro objetivo trabajar por los que más lo necesitan en el estado de Yucatán.

Quiero referirme a que la fuente del desarrollo sustentable no solamente es el crecimiento; la verdadera fuente y acción son los compromisos y las definiciones de cada mexicano, aunados a políticas de distintos gobiernos en sus distintos niveles, que identifican claramente la relación que existe entre los costos y beneficios, entre los derechos y las responsabilidades, las decisiones y sus consecuencias.

Así es como trabajamos para resolver los problemas actuales, pero al hacerlo buscamos delinear soluciones duraderas, que nos permitan continuar esfuerzos y así trabajar por las generaciones futuras.

Señoras y señores:

Libertad, Solidaridad y Justicia, son la esencia de la relación entre sociedad y gobierno en nuestro país. En este marco el proceso de participación en las decisiones va más allá de la esfera política y se extiende a la vida social, económica, en el municipio, en la región, en el estado y a lo largo y ancho de nuestro país.

Las reformas que bajo el liderazgo de el Presidente Carlos Salinas de Gortari hemos realizado los mexicanos, se han llevado a cabo para restaurar la capacidad de México, para crecer, y la estrategia del desarrollo regional se ha promovido con la idea de ampliar las libertades de todos los grupos sociales y se han ejecutado para que éstas sean duraderas.

Por ello me complace constatar aquí el compromiso de la gobernadora de Yucatán, Dulce María Sauri, para poner todo su empeño en la instrumentación de este Convenio de Desarrollo Social que brindará certidumbre y beneficios a todos sus ciudadanos.

Sabemos muy bien que la vitalidad económica de la Nación depende de la vitalidad económica y social de cada una de sus regiones, municipios y estados.

Las comunidades de todo el país han asumido su responsabilidad, se han organizado, participan, promueven la competencia y las libertades; se comprometen con la visión de que el mundo - como lo mencioné anteriormente - "no nos ha sido heredado por nuestros padres, sino que nos lo prestaron nuestros hijos" y que debemos garantizar las opciones a las generaciones futuras.

Esta ha sido precisamente la esencia de una política social que está determinada a garantizar el cumplimiento de las libertades que consagra la Constitución y alcanzar los mayores beneficios que nos brinda el trabajo que se realiza en Solidaridad.

Al instrumentar la política social, la responsabilidad de la SEDESOL es traducir los logros de la transformación económica llevada a cabo por el Presidente Salinas en beneficios concretos y duraderos para cada una de las regiones, estados y ciudades.

No tengo dudas de que Dulce María Sauri encabeza en Yucatán un esfuerzo de gobierno que habrá de perdurar, porque las acciones que promueve buscan atacar la raíz de los problemas y sentar las nuevas bases para el desarrollo de este grandioso estado de Yucatán.

Muchas gracias.