CARTA DE FRANCISCO FIGUEROA
A FRANCISCO I. MADERO
Chilpancingo, Guerrero, Agosto 13, 1911

    Chilpancingo, 13 de agosto de 1911.

    Sr. Francisco I. Madero.
    México.

    Distinguido amigo:

    En vista del curso que se le pretende dar a la política en Morelos, me permito darle, como amigo, mi desautorizada opinión.

    Creo que Ambrosio le será a usted útil en el alto puesto en que se pretende colocarlo, pero en este delicado momento, debemos prever los inconvenientes y las consecuencias que tal acto traerá consigo.

    Tiene el inconveniente de que despertará envidias y rencores entre sus compañeros, que mal han podido encubrir; esto puede traer cierto malestar y desunión entre esa gente, que agregado al que ya existe con motivo de la separación de don Emilio (Vázquez Gómez), puede ser pretexto para mayores escándalos entre nosotros mismos.

    La impericia política del candidato puede ser también motivo de desaciertos en la administración, que hará decir a nuestros enemigos que sólo se ha fijado usted en que los gobernantes sean de toda su confianza, y no en que satisfagan las necesidades de los pueblos que gobiernan.

    Una de las consecuencias desfavorables que esto puede traer, es que se desatiende la administración de este Estado y que venga con la falta del jefe, la desunión y la discordia.

    Por otra parte, esa fuerza federal que con él va a colaborar, ¿es de toda su confianza? ¿No irá a sublevarse en un momento dado, para obligarlo a desconocer cierto credo político o para hacerlo desaparecer, y entonces las consecuencias serían fatales?

    Todo esto se lo digo para que lo tenga en cuenta, pues usted tiene más experiencia que yo en estos asuntos y puede resolverlos más fácilmente.

    Ambrosio, de todos modos, no saldrá inmediatamente, como se pretende, pues tiene que arreglar aquí sus destacamentos y demás asuntos concernientes al servicio militar.

    Piensa salir pronto para Iguala, donde esperará sus respetables órdenes. Yo no sé qué pecado habrá cometido Zapata, pero de todos modos estoy interesadísimo en este asunto, del cual espero me tenga al corriente.

    Yo telegrafié hoy a Zapata para sondearlo, ofreciéndole mi ayuda en caso necesario. ¡A ver qué contesta!

    ¿Y qué ha pensado usted hacer con el señor Andrew, Asúnsulo, Arootián y compañía? Estos hombres unidos al reyismo son un verdadero amago y no debe usted perderlos de vista.

    También he notado que sus amigos por el excesivo celo que ejercen cerca de usted, suelen ver peligros hasta donde no los hay. Por fortuna usted tiene serenidad y calma para juzgar las cosas y no se dejará sorprender.

    Estoy en buena inteligencia con (Pascual) Orozco y pienso que él y Ambrosio publiquen sus ideas respecto a las elecciones, adhiriéndose a usted y dando sus razones, sin ofender a nadie y diciendo que lo hacen su candidato, porque lo mismo en la guerra que en la paz ha sabido usted encarnar los principios de la Revolución; que desean que el pueblo se fije en que necesita para sus altos mandatarios hombres de ideas levantadas, de honradez política y de reconocido patriotismo.

    Probarán que usted reúne todas estas cualidades, y dirán que si hay otro candidato que mejores garantías dé al pueblo, aplaudirán su presentación, y esperarán en su puesto lo que el pueblo haga.

    ¿Qué dice usted de esto? ¿No será de buen efecto para desorientar a los agitadores? Ya me extendí mucho sin considerar que usted es hombre de tantas atenciones.

    Perdóneme esta falta y ordene lo que guste a su amigo y servidor.

    FRANCISCO FIGUEROA.

    P.D. Aquí va bien el asunto de las elecciones, hay cuatro candidatos y la lucha promete ser reñida.-
    Vale.

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Fuente:

Gildardo Magaña. Emiliano Zapata y el Agrarismo en México. Tomos I a V. Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana. México, 1a ed. 1937. Edición facsimilar 1985. Tomo I. p. 308.

    Alfonso Taracena. La Verdadera Revolución Mexicana. Editorial Porrúa, México, 1991 (Primera edición 1960), p. 379.

Alfonso Taracena.

Agosto 13: Carta del general Ambrosio Figueroa al señor Madero, fechada hoy en Chilpancingo. No acepta ser gobernador y comandante militar de Morelos. Pregunta si se tiene plena confianza en Huerta. "Este hombre ha sido sectario de Reyes y puede convertirse en un peligro mayor que el de Zapata", dice. Además, Andréu Almazán y sus compañeros se han constituido en enemigos gratuitos suyos --de Figueroa--. A la vez, el profesor Francisco Figueroa, gobernador de Guerrero, escribe asimismo hoy al señor Madero abundando en las mismas ideas de su hermano Ambrosio y preguntándose qué pecado pudo haber cometido Zapata.

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