CARTA DE FRANCISCO I. MADERO
A JUAN SÁNCHEZ AZCONA
Cuautla, Mor., Agosto 22, 1911

Sr. Juan Sánchez Azcona.
México, D. F.

Acabo de leer tu artículo de "Nueva Era" que me trasmitiste por telégrafo. Creo mi deber hacer las siguientes declaraciones: El señor De la Barra, desde un principio se mostró partidario de una política firme, digna y conciliadora, procurando evitar derramamiento de sangre.

Yo, como intermediario y conocedor de los deseos del Gobierno, así como de los partidarios de Zapata, intervine para facilitarlos propósitos del señor Presidente, y tengo la satisfacción de haberlo logrado de un modo satisfactorio.

El que se ha mostrado partidario de una política intransigente, es el Ministro de Gobernación; pero ha predominado la opinión del señor Presidente.

Lo que tú ves como órdenes contradictorias no es sino el resultado natural de una situación difícil y de la multitud de noticias contradictorias, falsas y exageradas que reciben en esa Capital.

Huerta ha avanzado, no por orden expresa del señor Presidente, sino porque ha interpretado mal algunas de las que él dio; por consiguiente, el señor Presidente de la República se ha portado en este caso con la caballerosidad y rectitud que le caracteriza, y todos hemos cumplido con nuestro deber en el límite de nuestras atribuciones, para lograr encontrar una solución satisfactoria a este asunto.

La conducta del general Huerta es la única que ha quedado en tela de juicio, pues, por lo menos, no ha comprendido, o no ha querido comprender los deseos íntimos del Gobierno, por cuyo motivo no siempre ha interpretado las órdenes recibidas del modo más conveniente para la realización de lo que todos anhelábamos.

Por lo anteriormente expuesto, si quedase alguna duda en tu mente respecto al comportamiento que tuvo el señor De la Barra en este asunto, te aseguro que es completamente infundada y puedes tener la seguridad de que su actitud, en este caso, ha sido digna y leal como siempre, y que es acreedor, ahora más que nunca, a nuestra simpatía y adhesión, y que ratifico mis anteriores juicios sobre él, sobre la necesidad de que todos los mexicanos nos agrupemos a su derredor para que su gobierno, encarnación de la Ley, sea cada vez más fuerte, respetable y respetado, a fin de que pueda hacer respetar en los próximos comicios la voluntad soberana del pueblo.

FRANCISCO I. MADERO.

 

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Referencias a este documento, en:

    Gildardo Magaña. Emiliano Zapata y el Agrarismo en México. Tomos I a V. Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana. México, 1a ed. 1937. Edición facsimilar 1985. Tomo I. p. 293-294.

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