CARTA DE EMILIANO ZAPATA
A OTILIO MONTAÑO
Campamento Revolucionario en Morelos, Abril 5, 1913

Al C. General Otilio E. Montaño.
Su campamento.

Me refiero a la atenta carta de usted de fecha 4 del corriente y en respuesta,le manifiesto:, que las dos notas que se sirve mandarme para ser remitidas a la prensa de la Capital, he acordado que sean suspendidas por no estar sus contenidos ajustados al modo de pensar y obrar de los revolucionarios de los Estados del Sur y Centro de la República.

La Revolución no está en arreglos de paz con nadie absolutamente, y el señor Pascual Orozco, Sr. y sus acompañantes están encarcelados y procesados por sospechas que les resultan de que su verdadera misión al entrevistarme, no era precisamente llegar a un acuerdo de paz sino darle tiempo al Gobierno a que me sorprendiera con buen número de fuerzas; para que en la confusión que se originara, alguno de los agregados del señor Pascual Orozco, Sr., me asegurara personalmente; pues hay varias cartas que denuncian estos hechos, y no deseo que aparezcan sus nombres pero como son partidarios de la causa y expresamente fueron a México a adquirir informes sobre el particular, y sobre todo, por los movimientos de tropas del Gobierno el día que llegaron los mencionados señores, lo mismo que por la actitud de ellos de venir bien armados y con seis soldados armados igualmente, se robustecen las sospechas.

Sobre todo, a usted lo comisioné para terminar de hacer las averiguaciones respectivas, y no para tratar de asuntos de paz, según aparece en los telegramas, pues de ninguna manera apruebo el contenido de los referidos mensajes, porque se establecería un mal precedente y especialmente habría la duda sobre la verdadera actitud que asumiría les Revolución en los asuntos de la paz, originando esto vacilaciones en algunos revolucionarios timoratos, con lo cual se aprovecharían los intrigantes enviados del Gobierno para sugestionar a los jefes revolucionarios; en el extranjero darían crédito a las falsas noticias del Gobierno de que la paz es un hecho, basándose naturalmente en los reportazgos de un corresponsal de guerra que se halla precisamente en el Cuartel General en el Estado de Morelos, como aparece en las referidas notas; porque más tarde se sabrá la verdad de estos acontecimientos por boca de Orozco, Sr. y algunos de sus acompañantes cuando se hallen en libertad, y entonces yo quedaría en ridículo ante la opinión pública al saber que no hubo tales conferencias, sino que los supuestos comisionados de paz habían sido encarcelados y enjuiciados. Yo quiero que las cosas se aclaren y que haya justicia en todos los actos, que sean tan claros como la luz del día.

El señor licenciado Ramos Martínez no es comisionado de paz por disposición del Gobierno, como dicen los telegramas, sino que es un elemento perjudicial a la Revolución, que se ocupaba de sugestionar a los jefes revolucionarios según consta en los documentos que se le recogieron, y quien no tiene credencial que lo acredite como comisionado de paz.

Ya repito a usted, yo deseo que se aclare la verdad de los hechos que menciono antes y que éstos se arreglen de conformidad con lo que sea de justicia, porque los conceptos de los mencionados telegramas no van de acuerdo con mi modo de pensar y obrar, pues sólo es de mi aprobación lo relativo al asunto de la causa que se instruyó a Simón Beltrán y a su compañero Morales.

Remito a usted con la presente comunicación una acta y una cuenta de hotel, de donde se deducen cargos para el reo Francisco Alamillo, y dos cartas de las que se desprenden cargos para el reo Blas Sobrino, lo cual se les agregará al proceso que se les sigue a los encausados mencionados, y pronto enviaré a usted el acta que se refiere al fusilamiento de Beltrán a fin de que el señor Ocampo, corresponsal viajero, la mande a la prensa de la Capital.

Por lo expuesto le recomiendo siga ocupándose de la causa de los reos, lo mismo que dar las primeras noticias a la prensa respecto del proceso que se les instruye; pero todas las noticias ajustadas a la verdad, hasta el último detalle.

Lo que comunico a usted para su inteligencia y fines consiguientes.

Reforma, Libertad, Justicia y Ley.

Campamento Revolucionario en Morelos, Abril 5 de 1913.

El General, EMILIANO ZAPATA.

NOTA.- Devuelvo a usted los originales de los telegramas a que me he referido antes.

 

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Referencias a este documento, en:

    Gildardo Magaña. Emiliano Zapata y el Agrarismo en México. Tomos I a V.
    Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana.
    México, 1a ed. 1937. Edición facsimilar 1985. Tomo III. p. 172-173.

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