BASES PARA LA PACIFICACION DEFINITIVA
DEL NORTE DE LA REPÚBLICA
Villa Ahumada, Chih., Marzo 7, 1913

BASES que para la pacificación definitiva del Norte de la República, somete a la consideración del Gobierno, la Comisión Oficial, de mutuo acuerdo con el Sr. General jefe del Ejército Revolucionario del Norte Don Pascual Orozco, h., de conformidad con las opiniones de los demás Jefes Subalternos.

Primera.- Se considera como punto fundamental para satisfacer las aspiraciones de los Revolucionarios, que el Gobierno Federal demuestre desde luego su decisión de resolver la cuestión agraria en la forma que lo crea más conveniente; es decir, adquiriendo tan pronto como le sea posible terrenos apropiados a la agricultura para subdividirlos en parcelas y adjudicarlos a los agricultores de preferencia Revolucionarios en actividad y que carezcan de propiedad raíz, deseen adquirirla mediante el pago de su precio en condiciones fáciles en varias anualidades y restringiendo el derecho de enajenación y gravamen en los términos que se consideren adecuados para conseguir la subdivisión permanente de la propiedad.

Segunda.- El personal de las Fuerzas Revolucionarias que desee seguir prestando sus servicios al Gobierno será organizado en Fuerzas Rurales que operarán en las Zonas más adecuadas y reconociéndose por el Gobierno los despachos legítimamente otorgados por la Jefatura de la Revolución del Norte, de conformidad con bases que se estipularán.

Tercera.- Los ex revolucionarios que deseen separarse del servicio de las armas se les pagarán los haberes devengados que no hayan percibido entregando sus armas y equipo.

Cuarta.- Reponer en sus puestos a todos los soldados ex revolucionarios que hayan sido separados por causas meramente políticas y darles preferencia en igualdad de circunstancias y aptitudes para cubrir los puestos públicos.

Quinta.- El reconocimiento y pago de las deudas contraídas por la revolución e indemnizar a los revolucionarios en servicio activo de los gastos hechos con motivo de la guerra, abonándoles desde luego un veinte y cinco por ciento del monto de los gastos y el resto en las condiciones que permitan las circunstancias del Erario Federal, en el término de un año contado desde esta fecha.

Sexta.- Decretar de preferencia a cualquiera otro gasto pensiones para las viudas y huérfanos de las víctimas de la revolución.

Séptima.- No dudando de la buena fe del Gobierno y como la más completa garantía para satisfacción y tranquilidad de los Revolucionarios del Norte, aquél dará a éstos la participación que corresponda, tanto en el personal de la administración del Gobierno del Centro, cuanto en la Jefatura o Gobierno interior de los Estados Revolucionarios Fronterizos y por designación de personas hecha por los Jefes Revolucionarios del Norte, en consonancia con las tendencias políticas del Gobierno General.

Villa Ahumada, Chih., Marzo 7 de 1913.

Es copia del original. P. OROZCO h.

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Referencias a este documento, en:

    Gildardo Magaña. Emiliano Zapata y el Agrarismo en México. Tomos I a V.
    Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana.
    México, 1a ed. 1937. Edición facsimilar 1985. Tomo III. p. 127-128.

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