PLAN DE VENUSTIANO CARRANZA QUE
DESCONOCE A VICTORIANO HUERTA
Hacienda de Guadalupe, Coahuila, Marzo 26, 1913

Primero.- Se desconoce al general Victoriano Huerta como Presidente de la República.

Segundo.- Se desconoce también a los Poderes Legislativo y judicial de la Federación.

Tercero.- Se desconoce a los Gobiernos de los Estados que aún reconozcan a los Poderes Federales, que forman la actual Administración, treinta días después de publicado este plan.

Cuarto.- Para la organización del Ejército encargado de hacer cumplir nuestros propósitos, nombramos como Primer jefe del Ejército, que se denominará "Constitucionalista", al ciudadano Venustiano Carranza, Gobernador del Estado de Coahuila.

Quinto.- Al ocupar el Ejército Constitucionalista la ciudad de México, se encargará interinamente del Poder Ejecutivo el ciudadano Venustiano Carranza, Primer jefe del Ejército, o quien lo hubiere substituído en el mando.

Sexto.- El Presidente Interino de la República convocará a elecciones generales, tan luego como se haya consolidado la paz, entregando el Poder al ciudadano que hubiere sido electo.

Séptimo.- El ciudadano que funja como Primer jefe del Ejército Constitucionalista en los Estados cuyos Gobiernos hubieran reconocido al de Huerta, asumirá el cargo de Gobernador Provisional y convocará a elecciones locales, después de que hayan tomado posesión de sus cargos los ciudadanos que hubieren sido electos para desempeñar los Poderes de la Federación, como lo previene la base anterior.

Firmado en la Hacienda de Guadalupe, (Coahuila), a los veintiséis días del mes de marzo de mil novecientos trece.

Después díjome el señor Carranza:

Ahora llame a los jefes y oficiales, mientras yo salgo de esta pieza, y manifiésteles este plan, para que lo discutan, y a ver si lo aprueban.

Así lo hice, y pronto se llenó el pequeño comedor de la hacienda, que nos había servido de salón de acuerdos. Les manifesté el plan y los deseos del señor Gobernador. Casi todos estuvieron de conformidad inmediatamente, con especialidad Portas, Millán, Lucio Blanco, Palacios, Ricaut y todos los jefes serios con mando de fuerzas.

En cambio, Aldo Baroni, Francisco Destenave, Saldaña Galván y otros oficiales, se creyeron en el Parlamento español y discutieron hasta la saciedad el plan. Querían lanzar un manifiesto a la Nación, lleno de insultos a Huerta, al Clero, a la clase rica y a cuanto se atravesara a la Revolución reivindicadora y majestuosa. Tipos clásicos de demagogos, de una escuela de reciente creación en la República, implantada en 1911 en la lucha electoral para Presidente y Vicepresidente de la República.

Viendo yo que no me las avenía con oradores semejantes, salí del comedor; llamé en mi auxilio al señor Gobernador, suplicándole que entrara nuevamente para darles alguna explicación, que sin duda ya no podía, y, complaciente, volvió a la pieza. el señor Carranza, explicándoles claramente su objeto al formular así el plan y sus ideas de honradez y de verdad para con el pueblo mexicano, volviéndoles a expresar lo que ya el día anterior nos había dicho a varios sobre los continuos engaños que ha sufrido el pueblo por sus caudillos y mandatarios, en nuestra larga y dolorosa historia.

Se calmaron los ánimos, y Saldaña Galván, Múgica y Baroni hicieron, sin embargo, convenir al señor Gobernador en que el plan por él formado fuera precedido de un pequeño y no exaltado manifiesto, que redactaron ellos.

El señor Carranza aceptó, y el pequeño manifiesto decía así:

Considerando: que el general Victoriano Huerta, a quien el Presidente Constitucional don Francisco I. Madero había confiado la defensa de las Instituciones y legalidad de su Gobierno, al unirse a los enemigos rebeldes en armas, en contra de ese mismo Gobierno, para restaurar la última dictadura, cometió el delito de traición para escalar el Poder, aprehendiendo a los CC. Presidente y Vicepresidente, así como a sus Ministros, exigiéndoles, por medios violentos, la renuncia de sus puestos, lo cual está comprobado por los mensajes que el mismo general Huerta dirigió a los Gobernadores de los Estados, comunicándoles tener presos a los Supremos Magistrados de la Nación y a su Gabinete.

Considerando: que los Poderes Legislativo y judicial han reconocido y amparado en contra de las leyes y preceptos constitucionales al general Victoriano Huerta y sus ilegales y antipatrióticos procedimientos, y

Considerando: por último, que algunos Gobiernos de los Estados de la Unión han reconocido al Gobierno ilegítimo impuesto por la parte del Ejército que consumó la traición, mandado por el mismo general Huerta, a pesar de haber violado la soberanía de esos mismos Estados, cuyos gobernantes debieron ser los primeros en desconocerlo, los suscritos, jefes y oficiales con mando de fuerzas constitucionalistas, hemos acordado y sostendremos con las armas el siguiente Plan.

Después de convenido el plan y precedido de los considerandos que se anotan, fué firmado por los jefes y oficiales, según orden que a continuación se expresa:

Teniente coronel jefe de Estado Mayor, J. B. Treviño; teniente coronel del primer regimiento "Libres del Norte", Lucio Blanco; teniente coronel del segundo regimiento "Libres del Norte", Francisco Sánchez Herrera; teniente coronel del 284 regimiento, Agustín Millán; teniente coronel jefe del primer "Cuerpo Regional", Cesáreo Castro; teniente coronel jefe del 38 regimiento, Antonio Portas; mayor jefe de "Carabineros de Coahuila", Cayetano Ramos; mayor del regimiento "Morelos", Alfredo Ricaut; mayor del primer "Cuerpo Regional", Pedro Vázquez; mayor jefe de la Guardia, Aldo Baroni; mayor médico, doctor Daniel Ríos Zertuche; mayor Juan Castro, mayor Alberto Palacios; capitán primero Santos Dávila Arizpe, capitán primero Ramón Caracas, capitán primero S. Garza Linares, capitán primero Felipe Menchaca, capitán primero Alfredo Breceda, capitán primero Guadalupe Sánchez, capitán primero Gustavo Elizondo, capitán primero F. Méndez Castro, capitán primero Francisco J. Múgica, capitán primero T. Cantú, capitán primero Rafael Saldaña Galván; capitán segundo Nemesio Calvillo, capitán segundo Armando Garza Linares, capitán segundo Canuto Fernández, capitán segundo Juan Francisco Gutiérrez, capitán segundo Manuel Charles, capitán segundo Rómulo Zertuche, capitán segundo Carlos Osuna, capitán segundo José Cabrera; teniente H. T. Pérez, teniente Antonio Villa, teniente Manuel M. González, teniente B. Blanco, teniente Jesús R. Cantú, teniente José de la Garza, teniente Francisco A. Flores, teniente Jesús González Morín, teniente José E. Castro, teniente Alejandro Garza, teniente F. J. Destenave, teniente José N. Gómez, teniente Pedro A. López, teniente Baltasar M. González, teniente Benjamín Garza, teniente Cenobio León, teniente Venancio López, teniente Petronilo A. López, teniente Ruperto Boone, teniente Ramón J. Pérez, teniente Lucio Dávila; subteniente Alvaro Rábago, subteniente Luis Reyes, subteniente Luis Menchaca, subteniente Rafael Limón, subteniente Reyes Castañeda, subteniente Francisco Ibar, subteniente Francisco Aguirre, subteniente Pablo Aguilar, subteniente A. Cantú, subteniente A. Torres, subteniente A. Amézcua, subteniente Luis Martínez, subteniente Salomón Hernández.

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Referencias a este documento, en:

    Gildardo Magaña. Emiliano Zapata y el Agrarismo en México. Tomos I a V.
    Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana.
    México, 1a ed. 1937. Edición facsimilar 1985. Tomo III. p. 91-93.

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