MANIFIESTO AL PUEBLO MEXICANO
Tixtla de Guerrero, Abril 5, 1914

CONCIUDADANOS:

Ha llegado el momento en que los defensores del mal Gobierno ilegal de Huerta y demás enemigos del progreso y engrandecimiento de nuestro país, depongan su actitud hostil. La prolongada y sangrienta lucha de más de tres años, que sostenemos en defensa de una noble y justa causa cuyos ideales están bien definidos en el Plan de Ayala; la guerra sostenida entre el verdadero pueblo oprimido y vejado por tanto tiempo, contra el Gobierno Dictatorial de Díaz, primero, que es uno de los principales responsables de las desgracias que afligen a nuestra desventurada patria, por el Gobierno Dictatorial e impuesto por los sucios tratados de Ciudad Juárez, el de la Barra, después contra el Gobierno traidor de Madero y más tarde y por último: contra el Gobierno ilegal de Victoriano Huerta, nacido del cuartelazo, de la traición y del asesinato, ha demostrado al mundo entero hasta lo indecible, la firmeza en nuestros propósitos para llegar a consumar la obra salvadora del pueblo mexicano.

El tiempo ha venido confirmando que empuñamos las armas para defender una bandera, cuyos principios han encarnado en el verdadero pueblo de México, nuestro país; que luchamos por ideales y no por ambiciones bastardas, y que no somos bandidos como acostumbra llamar el mal Gobierno ilegal, a todos los desafectos de su administración patriótica.

La Revolución Agraria que sostiene el Plan de Ayala, ha sido limpia en todos sus actos, a pesar de las calumnias de sus enemigos que la denigran, ella nació, se reprodujo y sigue creciendo con elementos del pueblo, hasta hacerse respetar de propios y extraños, y cuenta actualmente con suficientes elementos para derrocar al mal gobierno ilegal de Huerta.

Las numerosas derrotas que se le han infligido al enemigo, lo demuestran y comprueban, ¡ahí está! la gran derrota que acaba de sufrir la guarnición de Chilpancingo, que a pesar de ser una columna de cerca de dos mil hombres, con suficientes elementos de guerra, y teniendo como Jefes, a los Generales Luis C. Cartón, Juan A. Poloney y Pasiano Benítez, que se hicieron temibles, especialmente el primero, que llegó a hacer el terror de los pueblos indefensos, por INCENDIARIO y SUS INSTINTOS SANGUINARIOS, ha sufrido la derrota más tremenda que se conozca, y la Revolución, luchando encarnizadamente se hizo de cuantos elementos de guerra llevaba el enemigo, que consiste: en dos cañones sistema Mondragón, seis ametralladoras, más de dos mil quinientas armas, en su mayoría de sistema mauser y 30-30, suficiente parque para cañón, ametralladora y armas de los sistemas ya mencionados, lo mismo que setecientos caballos ensillados, tomándole más de quinientos prisioneros, entre Jefes y soldados, figurando entre los primeros, los Generales Luis G. Cartón y Pasiano Benítez, gran cantidad de muertos y heridos, figurando entre los primeros, el General Juan A. Poloney, el llamado Gobernador del Estado de Guerrero, y así sucesivamente, la Revolución seguirá adelante y no habrá Gobierno que la detenga, pues que ella se ha hecho invencible y llegará hasta su fin, el triunfo de sus ideales.

Por los conceeptos y demás fundamentos legales que anteceden, declaramos:

Primero.- Que se prorroga hasta el día 30 de abril el indulto concedido el día 11 de noviembre de 1913, al llamado Presidente Interino de la República, Victoriano Huerta, "siempre y cuando no resulte responsable de los delitos del orden común al ser juzgado por un tribunal especial que al efecto se establezca".

Segundo.- Que se conceda indulto a los jefes y oficiales del llamado Ejército Federal, que no resulten responsables de delitos del orden común al ser juzgados por el mismo tribunal especial que se establezca.

Tercero.- Que se conceda amnistía general para clase de tropa del llamado Ejército Federal.

Cuarto.- Que los que pretendan indultarse se presentarán ante el Jefe revolucionario más inmediato, entregando sus armas correspondientes, debiendo dar aviso los jefes de los nombres de aquellos que se indulten, para darles sus pasaportes respectivos y puedan pasar a sus hogares, los que lo deseen, o ingresar a las filas de la Revolución, si así lo determinan.

Quinto.- Quedan comprendidos en la amnistía general, aquellos individuos que directa o indirectamente ayudan al mal Gobierno ilegal de Huerta.

Sexto.- Que después del día treinta de abril del corriente año, todos aquellos que no hayan depuesto las armas o que no hayan cesado de ayudar al mal Gobierno ilegal, serán juzgados como traidores a la Patria y se les condenará a la pena capital, pasando sus bienes a poder de la Nación.

MEXICANOS: No hacemos la guerra por oposición sistemática al mal Gobierno ilegal de Huerta, sino porque nuestra conciencia de revolucionarios honrados ha contraido compromisos con la Patria.

Tixtla de Guerrero, abril 5 de 1914.

El General en Jefe del Ejército Libertador del Sur y Centro
Emiliano Zapata

Generales: Jesús H. Salgado, Encarnación Díaz, Ignacio Maya, Heliodoro Castillo, Modesto Lozano, Julián Blanco, Miguel Morales, Máximo Iriarte; Coroneles: Santiago Orozco, Juan Villa, Crisóforo Barrera, José Hernández, Leandro Arcos, Perfecto Iriarte, Tiburcio Martínez, Isidoro Olivarez.

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Fuente:

    AGN, Fondo Genovevo de la O, Caja 19, Exp. 8, f. 23.