CARTA DE PUDENCIANA AYALA
A EMILIANO ZAPATA
Jumiltepec
, Julio 30, 1914

C. General Emiliano Zapata.
Jefe Supremo de la Revolución de la República Mexicana.
Su Campamento.

Pudenciana Ayala, con domicilio en Jumiltepéc, Municipalidad de Ocuituco Estado de Morelos ante Ud. respetuosamente paso a exponer que: en el año de 1861, mi Sr. padre José María Ayala, redimio un terreno conocido con el nombre de Huerta Grande y que pertenecía al curato de este pueblo, según lo acredito con los documentos que obran en mi poder, en donde consta que Sr. mi padre lo compró a la Nación, conforme a las leyes de 13 de julio del citado año y 5 de febrero de 1861, según las prescripciones contenidas en las leyes de desamortización.

Poco después, un hermano de el que en vida llevo el nombre de Diego Ayala le pidio permiso para vivir en el y así siguieron las cosas hasta que ellos murieron, como a la muerte de ambos mi señora madre que respondía en el nombre Remigía Flores fué la heredera, quizo hacer valer sus derechos a fin de que la señora Catarina Ayala (que vive) hija del citado Diego del mismo apellido le desocupara la finca, esta Sra. Ayala se rehusó alegando que era de su padre el terreno mencionado, como mi difunta madre era persona debil y escasa de ilustración (no así el esposo de la Sra. catarina) que conoce algo de derecho según lo dice, pues este Sr. en tiempo de la Dictadura gozó de muchas consideraciones de parte de los caciques y cuando se le [ha]cía alguna reclamación no hacía más que intimidar a la quejosa amenazándole con quitarle toda la Huerta, (pues solo de la mitad se apoderó) y esto era suficiente para que mi difunta madre renunciara de sus pretensiones por temor que llegaren a realizar a la sombra del mal Gobierno sus propósitos.

Asi es que siguieron en poseción de la citada Huerta, hasta hace como cinco años en que ya no pudiendo soportar por más tiempo el estado de cosas me enfrenté con ellos y abri juicio ante los tribunales competentes, no obstante de tener la justicia en la mano mucho trabajo me dio el que por medio de un indicto se interviniera quedando de depositaria de la ya dicha finca la Sra. Josefa Ayala mi hermana, que fué albacea de la testamentaria de mi Sra. madre.

Comenzó la Revolución de la que es Ud. el Supremo Jefe y yo no queriendo entorpecer las operaciones militares, comprendiendo que la cuestión agraria se resolveria más tarde, dejé las cosas en tal estado esperando los acontecimientos, más ahora Sr. General que véo que esto ya toca a su fín, que los esfuerzos de Ud. ya han sido coronados con el éxito y que con fuerte brazo sigue empuñando la bandera de justicia y que al fín triunfa la sagrada causa que se defiende, creo que ya sonó la hora de las reinvindicaciones y que aquellos nuestros opresores caén al peso de la sagrada Revolución. Por lo tanto, suplico a Ud. rendidamente me sea devuelta mi propiedad; más si asuntos de sumo interes no se lo permiten el que pueda solucionar el negocio, atentamente le ruego ordene al Gral. Cázares nos arregle como lo créa conveniente y de acuerdo con el articulo Sexto del Plán de Villa Ayala.

Protesto a Ud. decir verdad. Jumiltepéc,
Julio 30 de 1914.

Pudenciana Ayala. [Rúbrica.]

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Fuente:

    Caja 15, Exp. 3, F. 50
    Documentos Inéditos sobre Emiliano Zapata
    y el Cuartel General.
    Seleccionados del Archivo Genovevo de la O,
    que conserva el Archivo General de la Nación.

    Comisión para la Conmemoración del Centenario del Natalicio del
    General Emiliano Zapata. México, Primera edición 1979, p. 48-49.

    La selección de documentos fue realizada por Mirta Rosovsky con la
    colaboración de Guadalupe Tolosa y Laura Espejel, del Instituto Nacional
    de Antropología e Historia.