A LA MEMORIA HISTÓRICA
DE EMILIANO ZAPATA,
DESDE CUAUTLA,
MORELOS.

Por Salvador Rueda Smithers.


Extracto:

    Permítaseme, pues comenzar. A cien años de su muerte, ¿quién fue este hombre? ¿Por qué Zapata?

    1.- Dibujemos el preludio:

    El cadáver de Emiliano Zapata, destrozado por las balas, fue arrojado al pavimento en una calle de la ciudad de Cuautla. Eran casi las nueve de la noche, calurosa como todas las de la estación seca morelense.

    Unas horas antes, hacia las dos de la tarde, el jefe revolucionario había sido asesinado cuando llegaba a comer a la hacienda de Chinameca, el ingenio azucarero más moderno de Morelos hecho cuartel desde 1916.

    Los testimonios afirman que montaba al alazán "As de Oros", caballo de buena estampa -muy de su gusto- que le regaló poco antes quien lo traicionaría ese mediodía azul y cargado de cigarras.

    También dicen que iba tranquilo, despreocupado.

     

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Fuente:


Salvador Rueda Smithers.
"A la memoria histórica de Emiliano Zapata,
desde Cuautla, Morelos", en
Revista Azkán. Aquí y ahora.
México, agosto de 2019. Páginas 5 a 9.