AUTOBIOGRAFÍA DE
UN CAMPESINO
ZAPATISTA: VICTORINO
JIMÉNEZ SÁNCHEZ.

Por Linda de Jiménez


    Extractos:

    Ya tenía como tres años que estaba la Revolución (1913); entonces sí ya me inspiró.

    Ya habían matado a mi hermano Falomir, y a otro que andaba con él, Atita, que se llamaba Hipólito.

    Y me inspiró la Revolución.

    Ya entonces sí me resolví a irme: y en 1913 me di de alta con Marcelino Rodríguez, general Marcelino Rodríguez, que pertenecía a la división Mendoza.

    Llegué y en el cuartel en Zacualpan (ahi tenía su cuartel Marcelino Rodríguez) no estaban ellos; nomás estaban unos bomberitos, ahi haciendo bombas.

    Eran artilleros.

    Me llamaron la atención; me empezaron a preguntar que por qué me iba yo, que si no tenía yo mamá, si no tenía mis padres.

    Les conté mi historia: que, legalmente, no tenía más que mi santa madre y un tío, un tío mío que me había criado como si fuera yo su hijo; pero que padre no tenía yo.

    Que me habían dado ganas de irme y me fui con el fin de darme de alta.

    Bueno, ahí me estuvieron llamando la atención, diciéndome que si no me daba miedo, y que allí no era juego, y que allí no iban a dar confite:

    - Se me hace que mejor vete pa'tu casa.

.
Fuente:

Linda de Jiménez. "Autobiografía de un
campesino zapatista: Victorino Jiménez
Sánchez
". Mi pueblo durante la revolución.
Tomo II
. Colección Divulgación del
Instituto Nacional de Antropología e Historia.
México, 1985. Páginas 7 a 27. 260 pp.