CORRIDO A ZAPATA.
LOA A ZAPATA.

Teatro Mexicano de Masas.


    Corrido a Zapata

    Si Madero alzó en el norte
    su aguerrida cabalgata
    en el ser lució su porte
    un gran general: Zapata.

    Sin muchos medios ni cobres,
    vino a jugarse un albur;
    con campesinos del sur
    hizo su tropa de pobres.

    Loa a Emiliano Zapata

    Capitán de la tierra, Señor de los labriegos!
    déjame hacer la nota de tus altos honores,
    no en el violín dolido de lágrimas y ruegos,
    sino en la caña limpia, clarín de los pastores.

    Altivo y montaraz; noble, rebelde, incultivado,
    señor, tú no eras de esos lujosos capitanes
    que hace la estatua en su sillón dorado;
    tú hiciste a fuego el milagro de los panes!

    Tu lucha, señor, no era el combate transitorio,
    la fugaz marea, el odio de la turba pasajera;
    era la tuya, pelea esencial de un territorio;
    sin tierra no hay destino, ni sueño, ni bandera.

    Padre del surco, Señor de la tierra liberada;
    bastará un rincón de tierra fresca
    de patria fértil, de patria cultivada,
    para que el fruto de tu hazaña crezca.

    El pueblo te dirá su amor y su esperanza,
    héroe sin muerte, sin término y sin fecha,
    en un canto de arados en labranza!
    y en un himno de trigos en cosecha!


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Fuente:


"Corrido a Zapata" y "Loa a Zapata", en
Corrido de la Revolución Mexicana.
Teatro Mexicano de Masas.
Secretaría de Educación Pública.
Instituto Nacional de Bellas Artes.
México, 1955. Página 10.