DE LOS MITOS
COLECTIVOS DEL
HÉROE (EMILIANO
ZAPATA) A LAS
MITOLOGÍAS HEROICAS
PERSONALES.

Por Christine Frérot.


Extracto:

    Luego de un decenio de pintura no figurativa, los artistas de los años 1980 y 1990 han revisitado la cultura mexicana, asociándole sus visiones personales que integran aportes del surrealismo, del fantástico y del pop’art.

    Sus producciones se caracterizan por la parodia, el sentido de humor, la provocación y el blasfemo.

    Herederos, aunque de diversas maneras, de Frida Kahlo y de María Izquierdo, toman la libertad de asociar las imágenes de su vida personal (el culto de sí mismo) con las de lo quotidiano y de la historia mexicana.

    Ahora sus propios héroes, esos artistas provocan, poniendo en escena confrontaciones iconográficas absurdas o situaciones irracionales; convierten los objetos de lo quotidiano en iconos; se apropian el arte popular, las imágenes religiosas, la escultura precolombina ; actualizan prácticas indígenas (vestimenta típica, objetos rituales).

    Las obras de Julio Galán y de Naum B. Zenil están lejos de la producción de los mitos colectivos del héroe (por ejemplo, Emiliano Zapata) que habían trabajado sus predecesores, desde Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros.

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Fuente:


Christine Frérot.
De los mitos colectivos del héroe
(Emiliano Zapata) a las mitologías
heroicas personales.
Un arte figurativo mexicano.
Revista Nuevo Mundo. Enero 2014.