DE ZAPATA A CHIAPAS
O LA REVOLUCIÓN
MEXICANA NO
CONCLUIDA.

Por María José Vilar.


Extracto:

    La presidencia interina fue ocupada por el licenciado Francisco León de la Barra, representante en cierto modo del continuismo, y a quien correspondió organizar elecciones presidenciales. Su actuación no tardó en chocar con la de Madero, jefe civil de la revolución y principal candidato a la presidencia.

    A ello había que sumar las escisiones internas del campo revolucionario, la negativa de Villa, Zapata y otros jefes insurgentes a licenciar sus tropas en tanto la revolución institucional, social y agraria no estuviera realizada, y las conjuras de los hacendados y grupos porfiristas (entre los cuales la propia familia de Madero), que contaban con el apoyo de generales ambiciosos como Huerta, Reyes, Rábago y otros, y del Ejército federal.

    El caso más grave y más ilustrativo de esta confusa situación se produjo en el estado sureño de Morelos, en el que Zapata y sus seguidores tenían más interés en el reparto de la tierra que en la efectividad del sufragio o en la reforma constitucional, preocupaciones máximas de Madero.

    Por tanto se negaron a deponer las armas hasta la consecución de sus objetivos.

    Madero, cuyo valor personal y buena fe son incuestionables, fue a entrevistarse con el caudillo agrarista, a quien aseguró que, una vez asumiera él la presidencia, los campesinos recuperarían las tierras que les habían arrebatado los hacendados, cumpliendo así lo que tenía prometido ya en el Plan de San Luis Potosí.

    Zapata prometió ayudarle a derrocar al presidente interino, y al propio tiempo escribió a León de la Barra una carta memorable, protestando contra los desmanes de los hacendados porfiristas, contra los excesos de las tropas federales, demandando la devolución de las tierras y solicitando su mediación para poner coto a toda suerte de desmanes en tanto no se pusiera en marcha la reforma agraria.

    La respuesta de León de la Barra fue contundente.

    Lanzó contra él al Ejército federal al mando del general Victoriano Huerta.

    Zapata se creyó engañado por Madero e inició una guerra de guerrillas en el estado de Morelos y territorios limítrofes que ya no cesaría hasta su muerte.

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Fuente:


María José Vilar.
"De Zapata a Chiapas o la Revolución Mexicana
no concluida. Una reflexión desde España", en
Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia,
Número 35. Facultad de Filosofía y Letras,
Universidad de Málaga. Campus de Teatinos.
Málaga, España, 2013. Páginas 341 a 371.