EL CABALLO Y LA
PISTOLA: MOTIVOS
EN EL CORRIDO.

Por Aurelio González.


Extractos:

    El caballo, por la época y el contexto, es una referencia natural cuando nos remite a un contexto real, pero como elemento del lenguaje poético del corrido lo encontramos, no sólo en los textos tradicionales, sino también en creaciones más cultas [...]; tal es el caso de Marciano Silva del Estado de Morelos:

    Le dijo a su asistente: “Ve y tráeme mi caballo
    que el coronel me llama a su cuartel de honor” [...]

    Guajardo se soñaba con ser un Alejandro,
    cuando vio al suriano tendido hacia sus pies.

    Mandó que, atravesado su cuerpo en un caballo,
    para que lo llevaran, como un trofeo alcanzado,
    a Cuautla y se premiara su negra avilantez.

    Historia de la muerte del gran general Emiliano Zapata. (Avitia Hernández, 1998: III, 104-106).

    Esta caracterización por medio del caballo también suele hacerse apoyándose en la representación típica del charro como paradigma del hombre de campo, sin importar que el personaje en cuestión sea un bandolero del Norte, como Heraclio Bernal, o un caudillo revolucionario de Morelos, como Zapata:

    Montando con garbo en yegua alazana
    era charro de admirar;
    y en el coleadero era su mangana
    la de un jinete cabal.

    Muerte de Emiliano Zapata
    (Mendoza, 1939: 232).

    El tópico del caballo no solamente se presenta como mero elemento caracterizador del héroe, sino que puede adquirir autonomía en la economía narrativa del texto, y entonces el animal puede definirse como compañero del héroe, comparable a la posesión más preciada, su arma, e incluso a las figuras de la religión.

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Fuente:


Aurelio González.
"El caballo y la pistola: motivos en el corrido",
en Revista de Literaturas Populares.
Año 1, Número 1. México, enero - junio de 2001.
Páginas 94 a 114.