EL CORRIDO MEXICANO,
PERENE VOZ DEL
PUEBLO Y DE
SUS CAUSAS.

Por Leopoldo González Moreno.


Extracto:

    Los corridos fueron el color de los llanos y de las guitarras que pelearon de noche y de día, acribillando a la tiranía, como el corrido para Simón Blanco o el de En los altares de la patria está Zapata, recopilados por John Reed en su obra México insurgente.

    Fue el diario defensor llagado y cicatrizado que abrazó, junto con los pobres a la Revolución mexicana, fue el autor de esperanzas, el grito ancestral que defendió en cada canto lo más preciado que tenía el pueblo: su destino creador, como lo hizo José Muñoz Cota y Alfonso Esparza Oteo en el corrido Juan Soldado.

    En el corrido, el pueblo se reconoció y se dio cuenta de que el paraíso de los antiguos mexicanos podía ser recobrado, como lo hizo la folclorista Refugio Montes, quien recogió aquellos cantos que acariciaron el rostro de la Adelita, la Valentina y la güera Chavela...

    El corrido moldeó nuestro barro en sus minerales, en sus ríos, y al igual que el grito combativo de los mexicas, el atlachinolli, peleando aprendió a cantar.

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Fuente:


Leopoldo González Moreno.
"El corrido mexicano, perene voz del pueblo
y de sus causas", en Revista Alegatos,
Número 75. México, mayo - agosto de 2010.
Páginas 647 a 660.