EL CORRIDO Y LA
BOLA SURIANA.

Por Catherine Heau.


Extracto:

    Hasta 1915 los corridistas comprometidos con ambos bandos se trenzaron en enconada lucha.

    Los partidarios de Zapata establecían una relación de continuidad ideológica entre la guerra de Independencia, la Reforma de Juárez y la "nueva Reforma" del Plan de Ayala promulgada por Zapata en noviembre de 1911.

    De este modo se presentaba a Zapata como el heredero de las grandes causas del pueblo mexicano, por lo que su lucha no podría ser menos que legítima.

    Los corridistas citadinos, en cambio, presentaban a Zapata simplemente como un bandolero.

    No cabe duda de que los numerosos corridos anti-zapatistas, que circulaban por la ciudad, no tenían otro fin que prevenir el surgimiento eventual de algún tipo de simpatía o de solidaridad ideológica con los combatientes morelenses en los sectores populares de la ciudad de México, aunque también contribuían eficazmente a encubrir el malestar creciento dentro de esos mismos sectores (pobreza, carestía y elevados precios de los productos básicos), desviando la atención hacia el "enemigo interno": Zapata, el "Atila del Sur".

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Fuente:


Catherine Heau.
"El Corrido y la Bola Suriana: el canto
popular como arma ideológica y operador
de identidad", en Estudios sobre las
Culturas Contemporáneas.
Año II, Número 6. Universidad de Colima.
Colima, México, 1989. Páginas 99 a 115.