EL EJÉRCITO
LIBERTADOR
DEL SUR.

Por Felipe Arturo Ávila Espinosa.


Extracto:

    El ejército zapatista fue un actor central de la revolución suriana.

    Formado inicialmente por unas cuantas decenas de hombres en 1911, al tener éxito la rebelión se amplió y llegó a contar, en el cenit de su fuerza en 1914 y 1915, con cerca de 30 mil hombres armados.

    La mayoría de los miembros de lo que se conoció como el Ejército Libertador del Sur era hombres jóvenes, provenientes de las comunidades de Morelos y de los lugares aledaños a esa entidad.

    Muchos de estos individuos, que se incorporaron por diversos motivos a la rebelión, todavía no estaban casados ni habían formado su propia familia y pertenecían a las familias extensas de las localidades de la zona.

    Otros, sí eran jefes de familia que buscaron la manera de participar en las acciones del ejército zapatista y seguir proveyendo y cuidando a sus mujeres e hijos en la medida en que la dinámica de la guerra se los permitía.

    El zapatismo, además, fue la corriente revolucionaria en donde las mujeres que se incorporaron a las filas guerrilleras tuvieron mayor reconocimiento y alcanzaron mayores grados en la jerarquía militar.

    Existen testimonios de muchas mujeres que se incorporaron directamente a las milicias revolucionarias, en las que destacaron y alcanzaron rangos en la oficialidad media.

    Algunas formaron batallones femeniles comandadas por ellas mismas, como fue el caso de una mujer tortillera apodada La China, quien organizó a las mujeres de Puente de Ixtla, o de las coronelas Rosa Bobadilla, Juanita Neri y Amelia Robles, quienes ganaron fama por su valentía.

    La Revolución hizo que también otras mujeres, menos conocidas, encontraran su lugar como cobradoras de las cuotas que se imponían a haciendas y pueblos, como espías que informaban regularmente a los zapatistas de los movimientos federales y que se hicieran respetar y se defendieran ellas mismas, al estar armadas y no permitir que los hombres quisieran propasarse con ellas.

    En ocasiones, estas mujeres cometieron abusos valiéndose de su poder.

    La revolución zapatista también atrajo a mujeres de clases medias e intelectuales de la ciudad de México, que se dedicaron a labores de propaganda, difusión del movimiento y enlace logístico con el Ejército Libertador.

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Fuente:


Felipe Arturo Ávila Espinosa.
"El Ejército Libertador del Sur", en
Historia de los Ejércitos Mexicanos.
Instituto Nacional de Estudios Históricos
de las Revoluciones de México. México, 2013.
Páginas 249 a 264.