EL GENERAL ZAPATA
NO MURIÓ ENGAÑADO.

Por Juan Salazar Pérez.


Extracto:

    De ese lugar partió el licenciado Palacios a Chinameca para recoger el "parque" que había prometido Guajardo.

    Al día siguiente entregó 59 hombres de Bárcenas y a su segundo Margarito Campos, cuando ya estábamos en el punto de Los Sauces, cerca de la "Piedra Encimada".

    El licenciado Palacios, con ayuda de los pacíficos de Chinameca, llevaron "mecateados" a los prisioneros ante el general.

    El general Castrejón, paisano guerrerense de todos los prisioneros, fue el único que preguntó:

    - ¿ Y qué va hacer con esta gente, general?

    - Fusilarlos para que paguen todos los crimenes que han cometido. Desde que nos traicionaron han violado a las mujeres en los campamentos y han matado a muchos inocentes.

    Castrejón se quedó callado y ya nada objetó.

    El general Francisco Alarcón fue el encargado de pasarlos por las armas inmediatamente en el cerro del "Olicornio", en un punto denominado "El Mancornadero", algo así como a las 8 de la mañana.

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Fuente:


Juan Salazar Pérez.
"El general Zapata no murió engañado", en
Revista El Cuexcomate. El Regional del Sur,
Morelos. Dirección General de Culturas
Populares. Unidad Regional Morelos.
México, 9 de agosto de 1997.
Páginas 1 y 12.