EL ZAPATISMO EN
SUS MOMENTOS
CONSTITUTIVOS.

Por Adolfo Gilly.

 

    Extracto:

    Entre otras varias cosas, encontré en Los orígenes del zapatismo, nítidamente delineada, la sucesión de los momentos constitutivos de esa revolución.

    Esos momentos, confirma el libro de Felipe Ávila, hay que buscarlos abajo, en las comunidades y los pueblos de Morelos y Guerrero que, como hemos venido sabiendo al menos desde Frank Tannenbaum, Jesús Sotelo Inclán, Gildardo Magaña, François Chevalier, Octavio Paz y John Womack, son los dueños y los depositarios de los títulos, las claves y los secretos reales e imaginados de esa utopía agraria y esa guerra campesina.

    Aparecen en este estudio tres momentos decisivos en esa conformación.

    El primero transcurre entre febrero y marzo de 1911 -las rebeliones de Genovevo de la O, Gabriel Tepepa y Emiliano Zapata- y la renuncia del presidente Porfirio Díaz el 25 de mayo de ese año, ante el hecho del "pueblo mexicano [...] insurreccionado en bandas milenarias armadas", según escribió el viejo caudillo de su propia mano.

    Es la hora de la incontenible violencia desde abajo, el día del cobro de los ancestrales agravios, el momento del restablecimiento de la justicia por el desquite y la venganza.

    El segundo momento transcurre entre la retirada pactada de don Porfirio y la instalación de Francisco I. Madero como presidente, entre junio y octubre de 1911, durante el interinato de Francisco León de la Barra.

    El tercer momento constitutivo, que absorbe en su seno a los dos anteriores, de los cuales proviene, y se vuelve definitorio, es la formulación del programa como visión del mundo y de la justicia, el 28 de noviembre de 1911, en el acto fundador del Plan de Ayala.

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Fuente:

Adolfo Gilly. "El zapatismo en sus momentos
constitutivos", en Estudios de Historia
Moderna y Contemporánea de México
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Martha Beatriz Loyo (editora), México,
Universidad Nacional Autónoma de México /
Instituto de Investigaciones Históricas,
v. 24, 2002, p. 202-207.