EMILIANO ZAPATA
SALAZAR, CÓMO EL CINE
NO ME HIZO JUSTICIA.

Por Horacio Jiménez Leandro


    Extracto:

    Tal vez con excepción de los documentales Revolución zapatista y Entrada de los Generales Villa y Zapata a la ciudad de México el domingo 6 de diciembre de 1914, ayer como hoy los gobiernos del país han considerado la figura de Zapata como una espinosa realidad nacional.

    Como parte de estas controvertidas campañas propagandísticas que buscaban enaltecer las posiciones gubernamentales a costa del descrédito de la lucha y los logros del Ejército Libertador del Sur y de su comandante en jefe, encontramos documentales tan tendenciosos como Sangre hermana y Emiliano Zapata: vida y muerte.

    El primero filmado en 1914, con recursos del gobierno de Victoriano Huerta, buscaba obtener el favor de la opinión pública ante el gobierno militar y se promocionaba en los diarios de México como un espectáculo en donde "el público verá maravillado verdaderos combates zapatistas, apreciará el valor de nuestros soldados".

    En el segundo documental, fotografiado por Enrique Rosas y producido por Azteca Films-Rosas-Derba y Cía., el propósito era llevado a cabo con mucha más contundencia ya se ofrecía al espectador los últimos momentos del jefe sureño (inclusive se llegó a manejar la versión, no comprobada hasta la fecha, de que se había montado en el lugar de la celada una cámara para tener tomas más vividas).

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Fuente:

Horacio Jiménez Leandro. "Emiliano Zapata
Salazar, cómo el cine no me hizo justicia
", en
Revista Sólo Historia
. Número 3. Marzo - Abril 1999.
Instituto Nacional de Estudios Históricos de la
Revolución Mexicana. México. Páginas 48 y 49.