EMILIANO ZAPATA.
UN CHARRO
REVOLUCIONARIO.

Por Raymundo Casanova.

 

    Extracto:

    "Zapata tenía un gran éxito entre la sociedad gracias a su gran habilidad en la práctica de la charrería e incluso se hizo merecedor del título de “charro entre charros”, lo cual despertaba gran admiración tanto entre los hombres como en las mujeres de las cuales era un gran enamorado.

    Además practicaba la charrería en todas sus formas: las montas de caballos para ser domados, participaba en los jaripeos, carreras de caballos, jineteaba toros, también gustaba de las peleas de gallos.

    Por otra parte, Serafín Robles, su fiel secretario, lo describía de la siguiente manera: “La indumentaria del General Zapata en el vestir, hasta su muerte fue de charro... era montador de toros, lazador, amansador de caballos... y toreaba a caballo y también a pie. Era la viva reencarnación de un Plateado”.

    Este testimonio procedente de una persona allegada al mismo Zapata corrobora su amor y pasión por la la charrería, gracias también a la cual Ignacio de la Torre, yerno de Porfirio Díaz, le entregó sus finos caballos en arriendo y para que los entrenara en el arte charro.

    En el año de 1910 es puesto preso por causas no muy claras y gracias a la relación que mantenía con Ignacio de la Torre es nuevamente puesto en libertad".

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Fuente:

Raymundo Casanova.
"Emiliano Zapata. Un charro revolucionario",
en Historias en Blanco y Negro.
Lucina Ramos (Coordinación).
Universidad Nacional Autónoma de México.
Facultad de Filosofía y Letras.
Editorial Palindromo. México.
Primera edición, 2004. Páginas 13 a 20.