EMILIANO ZAPATA.
UN TRABAJO
DE GUILARTE.

Tierra y Libertad.


Extracto:

    De todos los hombres que inmortalizó la Revolución Mexicana ninguno ha sido y es tan discutido como Emiliano Zapata, el caudillo del sur. Se le ha combatido con verdadera saña. Y se le ha elevado a la categoría de apóstol.

    Zapata fue un bandido, un ente infernal lleno de ambiciones, un salvaje destructor de las grandes haciendas agrícolas y de la riqueza azucarera del país.

    Careció de principios ideológicos y todos sus méritos revolucionarios se circunscriben a acaudillar unas gavillas de asesinos sin más ideal que el pillaje. Emiliano Zapata es una vergüenza de México y del mundo civilizado.

    Según otros, Zapata es un símbolo y una esperanza de los que en la vida no cuentan con más patrimonio que el duro trabajo.

    Su recia personalidad de luchador contra las injusticias de los poderosos, sobrevive hecha carne en el "zapatismo", que es combate eterno del indio por sentirse dueño de una tierra sobre la que lanza ríos de sudor, de una tierra que es su pan y su vida.

    Si queremos comprender la razón de la lucha zapatista, preciso es remontarnos a través de los años, mucho antes de que el pendón de Castilla fuera azotado por los vientos de este Continente.

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Fuente:


"Emiliano Zapata. Un trabajo de Guilarte", en
Tierra y Libertad. Número 245 - Extraordinario.
México, octubre de 1963. Páginas 48 a 50.