FUI SOLDADO
DE LEVITA.

Por Francisco L. Urquizo.


Extracto:

    Desiderio González: Apenas cerró la noche, los zapatistas se nos echaron encima tocando sus cuernos, dando alaridos y disparando sus armas. Agarramos a uno que no se pudo escapar a tiempo.

    Era un pelao grandote, moreno, de gran sombrero de palma, calzonudo y con dos cananas de parque sobre el pecho. Lo llevamos prisionero al convento. Estaba tranquilo y con ganas de platicar.

    Zapatista: Soy rebelde del Estado de Morelos, que reclama las promesas del San Luis, soy rebelde y lucharé contra Madero, porque al fin nada ha llegado a cumplir.

    Mi baluarte es la montaña y no lo niego y mi nombre, zapatista habrá de ser, moriré, pero aclamando con firmeza ¡Vivan los héroes del Sur! ¡Viva Zapata!

    Yo soy igual que astedes, bueno mejor que astedes, porque yo peleo un plan mejor que el que astedes train.

    Carrancista: ¿Cuál es tu plan?

    Zapatista: El Plan de Ayala, repartir la tierra a los pobres y sacarlos de parias, y el plan de astedes, ¿cuál es?

    Carrancista: El Plan de Guadalupe.

    Zapatista: ¿Y eso qué es? ¿un plan de santos o qué? ¿qué prometedes astedes a los campesinos?

    Carrancista: No les prometemos nada, como no sea puros trancazos. Acabar con los de Huerta y vengar la muerte de Madero.

    Zapatista: ¡Bueno, eso se acabó! Ya se jué Huerta, ¿ahora qué?

    Carrancista: Ahora quedan ustedes y los inconformes de Villa.

    Zapatista: Pos si somos los mesmos.

    Carrancista: Así parece pero no lo es, falta saber quién va a mandar y eso lo vamos a resolver a puros riatazos.

    Zapatista: A ver de cuál cuero salen más correas.



.
Fuente:


Francisco L. Urquizo.
"Fui Soldado de Levita", en
Los Trashumantes del INBA. Tomo III.
Instituto Nacional de Bellas Artes.
Departamento de Teatro. México,
primera edición 1970. Páginas 211 a 226.