GUERRERO: LA
DISPUTA POR LA
TIERRA 1856 - 1933.

Por Gil Arturo Ferrer Vicario.


Extracto:

    El tercer capítulo contiene un análisis detallado de la participación voluntaria de un amplio contingente campesino de la entidad en el movimiento revolucionario iniciado parcialmeme a principios de 1911, enfatizando las demandas propias de los trabajadores rurales guerrerenses.

    Se describe la confrontación de las dos tendencias revolucionarias que se manifestaron en la entidad casi desde los inicios de la lucha annada: el ya mencionado contingente revolucionario lidereado por los Figueroa y otros propietarios y el grupo encabezado por líderes campesinos locales, cuyo propósito consistía básicamente en la persistente lucha por la tierra.

    Asimismo, hacemos notar las relaciones que se establecieron durante casi todo el desarrollo de la lucha armada, entre este último grupo con los campesinos revolucionarios zapatistas del vecino estado de Morelos.

    La relación entre el movimiento campesino guerrerense y el zapatismo se mantuvo hasta la muerte de Emiliano Zapata en abril de 1919, y un año después con la caída del líder campesino local, el general Jesús H. Salgado, en los momentos en que se gestaba lo que sería el Estado mexicano posrevolucionario, cuya cabeza principal era Álvaro Obregón.

    La Revolución produjo cambios profundos en la sociedad mexicana. que transitó de una estructura social dominada por la oligarquía porfirista hacia la construcción del Estado posrevolucionario, que durante sus inicios, en la década de los años veinte, hegemonizó políticamente una alianza de militares revolucionarios, agraristas y sindicalistas.

    La política agraria de dicho Estado, en términos generales, se expresó con avances y retrocesos: a la etapa conservadora de Venustiano Carranza en materia de reparto agrario, y después del breve periodo de reacomodo de Adolfo de la Huerta, sucedió el impulso agrarista del obregonismo que se sustentó en su alianza estratégica con sobrevivientes zapatistas como Antonio Díaz Soto y Gama, Genovevo de la O y el guerrerense Adrián Castrejón, entre otros.

    Sin embargo, el agrarismo de Obregón atendió más que a las demandas y preocupaciones del campesinado pobre del altiplano y sur, a los intereses de los pequeños propietarios del norte y fundamentalmente a los de la naciente burguesía agraria, a la que Obregón pertenecía.

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Fuente:


Gil Arturo Ferrer Vicario.
Guerrero: la disputa por la tierra 1856 - 1933.
Testimonios de una persistencia campesina.
Universidad Autónoma de Guerrero.
Chilpancingo, Guerrero, México, 2012. 319pp.