ZAPATISMO.
Por José C. Valadés.


Extracto:

    Siguiendo este método, examinemos detenidamente tres cartas que tenemos a la vista.

    Dos están firmadas por el general Francisco Villa; la tercera por el general Emiliano Zapata.

    En ellas discuten el problema presidencial nacional en 1915.

    ¿Quién debe ser el presidente de la República?

    ¿Cuáles las virtudes de un mandatario nacional?

    He aquí las preguntas que discuten los dos poderosos jefes insurrectos; uno jefe del norte; el otro jefe del sur.

    La sencillez de las epístolas indica que ni Villa ni Zapata tenían las ambiciones presidencialistas que se les han atribuido.

    Ambos desean que el presidente sea un hombre adicto "a la causa del pueblo".

    Villa desea que el mandatario sea un hombre que haya clavado su nombre en la milicia.

    Zapata quiere que sea quien tenga "buenos antecedentes de moralidad o identificados con los principios de la revolución".

    El general Zapata se anticipa a la expresión de un pensador mexicano que reclama que la Secretaría de Guerra deje de ser máquina de hacer presidentes.

    Es el hombre sencillo el que pide el general Zapata para que no a "semejanza de los transformistas", cambie de "modo de pensar" apenas se encuentre poseedor de la alta investidura.

     

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Fuente:


José C. Valadés, artículos, entrevistas y
reportajes. "Zapatismo", en La Revolución
y los Revolucionarios. Tomo II. Parte Tres.
El Convencionismo. Instituto Nacional de
Estudios Históricos de las Revoluciones de México.
México, primera edición 2007.
Páginas 191 a 277.