LA CIUDAD DE MÉXICO
EN EL ÁGUILA Y LA
SERPIENTE (1928),
DE MARTÍN LUIS
GUZMÁN.

Por José Manuel Guzmán Díaz.


Extracto:

    La historia novelada termina en enero de 1915 con la renuncia y huida de Gutiérrez y su gabinete, debido a que pretendió desmontar las estructuras de poder que los tres principales caudillos de la Revolución, Carranza, Villa y Zapata, habían establecido; y a que el propio Villa, quien lo había propuesto al cargo, se negó a entregarle el mando de la División del Norte, con cuyo poder militar y político Gutiérrez se proponía construir un solo mando revolucionario: el de La Convención.

    A la postre, tanto la negativa de Villa como la renuncia de Gutiérrez propiciaron la desbandada de sus propias tropas y con ello los regresos de Zapata y Carranza a ocuparse del Gobierno Central.

    Si la ciudad de México es el centro simbólico de la Nación, el Palacio Nacional es, a la vez, el centro de poder de la ciudad y el del país entero.

    El ejemplo con que ilustramos el presente apartado refiere el momento en que los generales Eulalio Gutiérrez y José Isabel Robles, presidente de México y Ministro de Guerra, acompañados por el narrador-testigo, hacen un primer reconocimiento físico del Palacio Nacional, guiados por Eufemio Zapata y seguidos a distancia por un grupo de soldados zapatistas, quienes custodiaban temporalmente el palacio.

    El narrador testigo dice de Eufemio Zapata que "sus observaciones revelan un concepto optimista e ingenuo de las altas funciones oficiales" (396), y que su ignorancia campirana era tal que antes de llegar al Palacio había creído "que la silla presidencial era una silla de montar" (397).

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Fuente:


José Manuel Guzmán Díaz.
"La ciudad de México en El águila y la
serpiente (1928), de Martín Luis Guzmán.
A cien años de celebrada la Convención
de Aguascalientes", en Cultura y
Representaciones Sociales. Año 9, Núm. 18.
Universidad Nacional Autónoma de México.
México, Marzo de 2015. Páginas 233 a 272.