LA ESCRITURA - OBJETO
EN LOS MUSEOS
DE HISTORIA.

Por Luis Gerardo Morales Moreno.


Extracto:

    Es aquí donde el museo histórico tiene un enorme campo por explorar, pues a fin de cuentas nos coloca frente a lo que somos: una cultura histórica.

    ¿Por qué? Porque anhelamos cruzar la frontera de nuestros mundos originarios yendo hacia el pasado, y el artificio museográfico brinda la posibilidad de "hablar con los muertos" o, más aún, "tocar" los objetos de sus mundos.

    Al respecto, resulta intrigante un par de pequeños y modestos museos ubicados en las localidades de Anenecuilco y Tlaltizapán, en el estado de Morelos, en México, donde se rinden sendos homenajes al prócer de la revolución agraria y social de 1910: Emiliano Zapata.

    En la primera encontramos las ruinas arqueológicas de adobe de su casa paterna, dispuestas como nostalgia de la vida campesina; en la segunda, en una vitrina y de un modo enfático, se exhiben "los pantalones" del caudillo suriano.

    Todo ello rememora el "sentimiento revolucionario" que, dispuesto en vitrinas, se convierte en una estandarización de la "cultura campesina" y en una generalización simbólica del heroísmo zapatista.

    Me pregunto: ¿Estamos ante el reto de una nueva "estetización" de la historia y, en consecuencia, en una clara neutralización de las rupturas del pasado, o sólo se trata de aprender de otro modo la complejidad del conocimiento?

.
Fuente:


Luis Gerardo Morales Moreno.
"La escritura-objeto en los museos de historia",
en Intervención. Año 1, Número 1.
Revista Internacional de Conservación,
Restauración y Museología. Secretaría de Cultura.
Instituto Nacional de Antropología e Historia.
México, Enero - junio de 2010.
Páginas 30 a 38.