LA MUERTE DE
UN ZAPATISTA.
OTILIO MONTAÑO.

Por Angélica Vázquez del Mercado.

 

    Extracto:

    De Tepalcingo, el profesor Montaño fue enviado a Jonacatepec; posteriormente, regresó a Villa de Ayala (donde fungió como director) hasta establecerse en Yautepec: en esta pequeña población su vida daría un quiebre pues ahí conoció a Amador Salazar, primo de Emiliano Zapata.

    El profesor rural pasó a revolucionario el 11 de marzo de 1911, cuando los vecinos de su pueblo se amotinaron y levantaron en armas en contra del gobierno de Porfirio Díaz: desde el quiosco de la plaza de Villa de Ayala, Pablo Torres Burgos leyó el Plan de San Luis, y la tradición indica que Montaño lanzó el grito de guerra: "Abajo las haciendas y vivan los pueblos".

    Los líderes de la rebelión eran vecinos de la zona, especialmente del pueblo de Anenecuilco, que llevaban ya varios años de lucha en contra de las haciendas azucareras que les habían arrebatados sus tierras; estos hombres eran Pablo Torres Burgos, Rafael Merino, Emiliano Zapata y Otilio Montaño.

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Fuente:

Angélica Vázquez del Mercado. La muerte
de un zapatista. Otilio Montaño.

Instituto Nacional de Estudios Históricos de las
Revoluciones de México. México, 2014. 4pp.