LAS PEQUEÑAS
DIFERENCIAS.

Por Miguel Ángel Berumen Campos.

 

    Extracto:

    Si lo que se llevó a cabo el 6 de diciembre de 1914 fue la entrada de los ejércitos de Francisco Villa y Emiliano Zapata a la ciudad de México, no se entiende por qué Zapata era el único miembro de las huestes sureñas que iba en la primera línea y tampoco por qué Otilio Montaño, con una jerarquía similar a la de Tomás Urbina, iba en la segunda.

    Esta desigualdad pareció enmendarse, por lo menos, frente a la cámara y para la posteridad, durante la sesión fotográfica realizada en Palacio Nacional, la tarde de ese mismo día, donde Villa y Zapata posan sentados al lado de sendos generales.

    No obstante que el de la silla es el instante más publicado de la revolución, no hay muchas versiones de él, sólo he visto cinco fotografías, tomadas por tres fotógrafos: Agustín Casasola, Antonio Garduño y Manuel Ramos.

    La cantidad resulta ridícula si tomamos en cuenta que numerosos trabajadores de la lente se hallaban desplegados a lo largo del desfile y dentro de Palacio Nacional.

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Fuente:

Miguel Ángel Berumen Campos.
"Las Pequeñas Diferencias", en
Revista Bicentenario
Número 26. México,
24 de julio de 2015. Páginas 60 - 61.