LOS MAGONISTAS SE
UNEN AL ZAPATISMO.

Por Francisco López Bárcenas.


Extracto:

    El 13 de octubre de 1911, cuando ya era evidente que el ala conservadora del maderismo se había hecho del poder con el apoyo de los antiguos porfiristas, el ingeniero Ángel Barrios se presentó en la Cámara de Diputados para renunciar a ser parte de ella.

    El 5 de noviembre, en la sierra de Cuicatlán, lugar de sus andanzas como magonista y maderista, reunió un grupo de revolucionarios para analizar la situación del país y del estado, así como la actitud que debían asumir.

    El descontento no era sólo entre ellos, sino en varios grupos del país.

    Emilio Vázquez Gómez se había distanciado de Francisco I. Madero y Emiliano Zapata hacía lo mismo en Morelos.

    Después de deliberar bastante tiempo, resolvieron que ninguno de los ideales por los que pelearon se habían logrado y el maderismo no los cumpliría, de ahí que decidieron volver a las armas.

    Para hacerlo, tomaron varias determinaciones.

    Una de ellas fue nombrar a al jefe del nuevo movimiento armado, cargo que recayó en el ingeniero Ángel Barrios; después procedieron a discutir las bases de un manifiesto que justificara su rebelión.

    Al día siguiente, 6 de noviembre, se rebelaban en el pueblo de San Juan de los Cues.

    Estaba por ejecutarse la sentencia cuando Victoriano Huerta dio el cuartelazo de la ciudadela, aquel 9 febrero de 1913.

    Felix Díaz, “el sobrino del tío”, volvió a aparecer en Oaxaca con intenciones de ocupar la gubernatura, ahora con el apoyo del usurpador.

    Un grupo de simpatizantes del ingeniero Ángel Barrios exigieron su libertad como condición para entrar en pláticas con Victoriano Huerta.

    La condición fue cumplida y, una vez en libertad, el ingeniero volvió a Oaxaca, donde realizó una asamblea con revolucionarios, quienes decidieron luchar por la libertad de todos los reos políticos de la república, la evacuación del estado por las fuerzas federales y el reconocimiento de los principios revolucionarios por los que se había venido luchando.

    Sus demandas, que eran las mismas de Emiliano Zapata y su gente en el estado de Morelos, ofendieron al nuevo dictador, quien ordenó su aprehensión y muerte, por lo que tuvo que salir huyendo de Oaxaca.

    Tomó rumbo a Morelos, donde se unió a las fuerzas de Emiliano Zapata.

.
Fuente:


Francisco López Bárcenas.
"Los magonistas se unen al zapatismo", en
Rebeldes Solitarios. El magonismo entre los
pueblos mixtecos. Desinformémonos.
Periodismo de abajo. México, 2013. 139pp.