MADERO Y
PINO SUÁREZ.

Secretaría de Educación Pública.


Extracto:

    Los antiguos partidarios de Madero, como los nefastos Vázquez Gómez (que deseaban para el doctor Vázquez Gómez la vicepresidencia), que hablaban en nombre del pueblo y de las prácticas democráticas, no hicieron otra cosa que dividir al Nuevo Régimen.

    Ellos fueron los que destruyeron la unidad que debió soldarse para la defensa de las nuevas instituciones, frente a las insidias porfiristas.

    Ellos fueron los que arrastraron a la división a personas como Emiliano Zapata; e hicieron propicio el alzamiento de Pascual Orozco.

    Ellos debilitaron a la administración del señor Madero sin otro resultado que la restauración que se abrió camino en febrero de 1913, por el cuartelazo de La Ciudadela y la traición de Victoriano Huerta.

    Esto es, Madero tuvo que sortear cinco levantamientos; y si se toma en cuenta que su gobierno duró quince meses, entonces, hubo cuartelazo por trimestre, según puede obtenerse el promedio trágico en el que se atentó contra la seguridad y la paz de la Nación.

    Y en medio de esa vorágine, Francisco I. Madero puso esmero en salvar a su régimen.

    Por el momento, lo inquietante era la rebelión al grito de "Tierra y Libertad", iniciada en el sur por Zapata.

    Y lo era, no tanto por la fuerza que representaba, sino porque el problema agrario que prohijaba era de "interés público" y "motivo de preocupación nacional", o como afirmaba Madero que, en torno a la cuestión agraria, estaba "vinculado el porvenir de la República".

     

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Fuente:


Madero y Pino Suárez. En el Cincuentenario
de su sacrificio 1913 - 1963. Testimonios
históricos seleccionados por Arturo Arnáiz y Freg.
Secretaría de Educación Pública.
México, febrero de 1963. 251pp.