MATEO ZAPATA.
Por Lya Gutiérrez Quintanilla.


Extracto:

    De los descendientes directos del general Emiliano Zapata, el que se ha distinguido por compilar recuerdos, fotografías y documentos de su familia es el joven historiador Édgar Castro Zapata -31 años de edad-, nieto del hijo menor del Caudillo del Sur, don Mateo Zapata Pérez.

    Llego a la cita que organiza nuestro amigo en Tepoztlán, el profesor Mario Martínez Sánchez.

    Édgar lo hace con parte de su familia.

    Nos sentamos ante una pequeña mesa, sin saber yo en ese momento que no serían una, sino dos entrevistas: la mía y la que Édgar hizo en vida a su abuelo Mateo.

    - Édgar, a la muerte de su bisabuelo, el gran insurrecto Emiliano Zapata, ¿qué pasó con sus hijos?

    Mire, Lya, fue tan dramática la situación para la familia, que a todos los hijos del general -así llama Édgar a su bisabuelo- les cambiaron los apellidos, temían que los mandara matar la Federación para acabar con su descendencia directa.

    Así es que mi abuelo creció con el nombre de Mateo Pérez Caballero.

    Su abuela materna, doña Petrita Caballero de Pérez, se quedó al cuidado de su nieto Mateo, con ella lo dejó su madre María de Jesús -que a la muerte del general rehizo su vida y se fue de Cuautla-.

    Imagínese el caos, quedaron todos a merced del poder oficial.

    Era tal el temor, que mi abuelo creció de niño con la orden de que si oía tiros cerca, corriera a esconderse hasta que llegara por él su abuela.

    Eso ocurrió un día, en 1925, cuando mi abuelo Mateo, de 8 años de edad, que jugaba con otros amiguitos en la Alameda de Cuautla, escuchó tiros en la estación del ferrocarril que está a un lado.

.
Fuente:


Lya Gutiérrez Quintanilla.
"Mateo Zapata", en
Periódico Diario de Morelos.
Cuernavaca, Morelos, México.
Noviembre 6, 2012.