OPERACIONES DEL
PODER SOBRE LA
IMAGEN DE ZAPATA,
1921-1935.

Por Francisco Pineda.


Extracto:

    Inicialmente, en Morelos, antiguos zapatistas quedaron a cargo de la situación: José Parres, como gobernador, y Genovevo de la O, como jefe de operaciones militares.

    Este gobierno suriano institucionalizó la restitución agraria zapatista y, el domingo 10 de abril de 1921, hizo el primer homenaje oficial para Emiliano Zapata, en la fecha de su asesinato.

    El rector de la Universidad Nacional, José Vasconcelos, fue invitado a la ceremonia pero rehusó asistir y sólo envió una corona de flores, a título personal.

    La corona provocó airadas protestas de ciertos profesores, estudiantes y periodistas; dijeron que se había mancillado a la universidad, por asociarla con Atila, el consumador de hecatombes y flagelo de dios.

    Vasconcelos respondió a la defensiva: “Yo sólo envié una corona a un muerto” [Taracena, 1992a:328]. Sin embargo, ese gesto del funcionario no fue tan candoroso.

    En esos días, el nuevo presidente de la república, Álvaro Obregón, envió al Congreso el proyecto de ley para fraccionar los latifundios y dotar a los campesinos.

    Al año siguiente y justo el 10 de abril de 1922, Obregón expidió dicho código, aprobado por el Congreso como Reglamento de la Ley Agraria.

    Así, por voluntad expresa del gobierno, la muerte de Emiliano Zapata quedó ligada con el nacimiento de la Reforma Agraria. Y, de ese modo, el régimen instituyó el principio que convirtió al jefe rebelde en “mártir” y su asesinato se volvió “semilla fecunda”.

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Fuente:


Francisco Pineda.
"Operaciones del poder sobre la imagen
de Zapata, 1921-1935", en
Julieta Haidar (Coord.),
Arquitectura del sentido. La producción y
reproducción en las prácticas
semiótico-discursivas, Conaculta-ENAH, México,
primera edición 2011. Páginas 221 a 258.