PHOTOGRAPHERS
OF THE MEXICAN
REVOLUTION: THE
MYTH OF THE
CASASOLAS.

Por John Mraz.


Extracto:

    El mito de Casasola comenzó a establecerse en México durante la década de 1920, pero tuvo su génesis en las prácticas de Agustín Víctor Casasola durante la lucha armada (1910-1920).

    El fotoperiodista parece haber estado menos preocupado por comprometerse con alguna causa en particular que por desarrollar estrategias para competir con la miríada de fotoperiodistas extranjeros que cubrían la guerra, y por asegurar que las fotografías estuvieran disponibles para usos futuros, comerciales e históricos.

    En 1912, fundó una agencia de fotografía, la Agencia Mexicana de Información Gráfica.

    Allí acumuló imágenes de muchas fuentes, empezando por el archivo fotográfico de El Imparcial, que cerró en 1914.

    Casasola fue tanto un fotoperiodista como un empresario, contratando hombres para trabajar para él, así como comprando y copiando imágenes.

    Como Agustín Víctor no fue muy comunicativo en la identificación de los autores de las imágenes de su archivo, durante muchos años se le describió como "el fotógrafo, por antonomasia, de la Revolución".

    Ya en 1921 se había presentado en ese papel, al menos implícitamente, excluyendo los nombres de los fotógrafos cuyas imágenes incorporó en su Álbum histórico gráfico.

    Sin embargo, parece que sólo en una entrevista de 1926 Agustín Víctor comenzó a presentarse como el fotógrafo que había documentado la Revolución en su totalidad, afirmando haber participado en "todas las fases de la época revolucionaria, y muy particularmente en la de los constitucionalistas y la de Don Venustiano Carranza, en Querétaro, donde [yo] pasé un largo período".

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Fuente:


John Mraz.
"Photographers of the Mexican Revolution:
The Myth of the Casasolas", en
Review: Literature and Arts of the Americas,
Volumen 43, Número 1. Taylor & Francis Group.
2010. Páginas 46 a 50.

Traducción realizada con Deepl.