PODER Y CORRIDO. UNA
RESEÑA HISTÓRICA.

Por Catherine Héau Lambert.


Extracto:

    La bola suriana es un género propio de Morelos, Guerrero, Puebla y el sur del Estado de México.

    Pertenece al mundo de la oralidad, es decir, de la sociabilidad campesina del siglo XIX, ya que tanto su métrica como su música estereotipadas permitían una rápida difusión de las noticias.

    Debemos recordar aquí que los corridos surianos son de métrica libre (rara vez constan de versos octosilábicos) y que cada pieza tiene su propia música.

    El corridista debía ser poeta y músico y sus composiciones, bien trabajadas, llevan algún tiempo.

    Por lo tanto, cuando se requiere transmitir una noticia o un mensaje rápidamente, se recurre entonces al género bola ya que todos los campesinos surianos dominan su melodía única.

    Es así como durante la Revolución la historia de los combates zapatistas fue cantada de vivac en vivac al calor de los acontecimientos bajo forma de bola.

    En medio de la tormenta revolucionaria, los zapatistas deben no sólo fortalecer sus planteamientos políticos sino también apuntalar una identidad común que los lleve más allá del reclamo legalista por un municipio libre, hasta llegar a un reparto agrario aunque sea por la vía de las armas.

    El corrido como proveedor de memoria histórica vincula la lucha zapatista con las luchas anteriores, actualizando la filiación étnica de la cultura suriana como heredera de la raza azteca; cuando el trovador denuncia el despojo de los pueblos, la opresión del campesino de huaraches y manta por los hacendados o capataces españoles, recurre a criterios étnicos para expresar un concepto todavía no formulado claramente, es decir, una lucha de clases en el campo.

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Fuente:


Catherine Héau Lambert.
"Poder y corrido. Una reseña histórica", en
Revista Versión. Número 16. Universidad
Autónoma Metropolitana - Xochimilco.
México, Diciembre de 2005.
Páginas 17 a 41.