REBELIONES INDÍGENAS
EN LA MIXTECA.

Por Francisco López Bárcenas.


Extracto:

 

La negativa del general Emiliano Zapata, Jefe del Ejército del Sur, de licenciar sus armas sin que se devolviera la tierra a los campesinos, tuvo sus efectos entre los pueblos mixtecos que como ellos, se mantuvieron con las armas en manos.

La mayor agitación se dio cuando los zapatistas de Morelos, buscando ampliar su radio de influencia, también incursionaron en la región mixteca.

Los informes iniciales que daban cuenta de que los zapatistas se movían en territorio mixteco comenzaron a circular en la tercera semana de septiembre de 1911, cuando Benito Juárez Maza, hijo de Benito Juárez y militante del maderismo, había celebrado algunos acuerdos con los porfiristas y se aprestaba a asumir el poder que éstos habían detentado por tanto tiempo.

Por esas fechas se dijo que Emiliano Zapata en persona andaba por los rumbos de Santa Ana Rayón, en el municipio de San Juan Lagunas, colindante con los estados de Guerrero y Puebla, en movimientos que hacía para burlar la persecución del gobierno federal en el estado de Morelos.

Inclusive corrió el rumor, falso hasta donde se sabe, de que tomó la cabecera distrital de Silacayoapam.

Si el general Emiliano Zapata en persona anduvo en la mixteca es un hecho que no se ha podido demostrar.

El que sí anduvo y dio bastantes dolores de cabeza primero a los porfiristas y luego a los maderistas que arribaron al poder, fue Jesús Morales, más conocido como “El Tuerto Morales”.

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Fuente:


Francisco López Bárcenas.
Rebeliones indígenas en la mixteca.

La consolidación del Estado nacional y la
lucha de los pueblos por su autonomía.
Centro de Orientación y Asesoría a Pueblos
Indígenas. Juxtlahuaca, Oaxaca, México,
Primera edición: enero de 2007. 193pp.