TEXTOS BÁSICOS
SOBRE EL ESTADO
DE GUERRERO.

Por Carlos Illades.


INDICE

    La bibliografía referente al estado de Guerrero no es tan extensa como la que se ocupa de otros estados de la Republica.

    Este hecho resulta singular si se toma en cuenta, por ejemplo, la ubicación geográfica de Guerrero o que muchos acontecimientos de alcance nacional se desarrollaron en la entidad suriana; tal es el caso de la guerra de Independencia o de la rebelión de Juan N. Álvarez en contra del gobierno de Santa Anna.

    Una posible causa de esta relativa carencia de materiales bibliográficos sobre el estado de Guerrero aunque por supuesto no la única la constituyó en la segunda mitad del siglo XIX y parte del XX la ausencia de una intelectualidad guerrerense más o menos amplia que se ocupara de estas cuestiones y, en las últimas décadas, la falta de centros encargados de reunir, sistematizar y analizar la información sobre la entidad.

    En años recientes se han subsanado algunas de las lagunas de información sobre el estado sureño, gracias a los trabajos emprendidos por la Universidad Autónoma de Guerrero y, últimamente, por el Instituto Guerrerense de la Cultura.

    No obstante los esfuerzos realizados por ambas instituciones y por investigadores independientes, el conocimiento que tenemos de la entidad es aún precario.

    Muchos de los estudios publicados sobre el estado de Guerrero pertenecen al campo de la historiografía.

    Dentro de este han predominado dos enfoques: el enciclopédico y el apologético.

    En el primer caso, la narración de los hechos históricos se incluye dentro de obras generales que se ocupan de la geografía, economía, administración pública, división municipal, costumbres y tradiciones, monografías, etc., de la entidad suriana.

    En estos textos, huelga decirlo, el tratamiento del acontecer histórico es más bien descriptivo y no se pone atención en los aspectos explicativos o causales.

    No obstante esta limitación, con este enfoque se elaboraron obras de gran valor como el Diccionario geográfico, histórico y lingüístico del estado de Guerrero (1942) del general Héctor F. López o la Geografía del estado de Guerrero y síntesis histórica (1959) de Amado González Dávila.

    La historiografía de corte apologético ha resultado particularmente prolija, teniendo como genero predilecto el biográfico.

    Su leit motiv lo constituyeron las celebraciones locales y nacionales y, por ende, las fechas relevantes.

    Buen ejemplo dentro de este campo lo constituye gran parte de la obra de Moisés Ochoa Campos, aunque, justo es reconocerlo, varios de sus trabajos se salen de este marco y constituyen puntos de referencia obligados para el estudio general de la historia del estado de Guerrero, como es el caso de su Historia del estado de Guerrero (1968).

    Durante los ultimos años, historiadores profesionales emprendieron el estudio de la entidad suriana.

    El signo característico de sus trabajos lo constituyó la especialización.

    Así, Edgar Pavia elaboró diversos trabajos sobre la historia colonial, en particular sobre el siglo XVI, Jaime Salazar sabre el Porfiriato y José Manuel López Victoria se abocó a estudiar la Revolución de 1910.

    En estas investigaciones, así como en las de otros historiadores contemporáneos (Álvaro López Miramontes, Marcelo González Bustos, etc.), cobró vigor el estudio de la historia social, relegada en el pasado en favor de la historia política, con el consecuente énfasis en la historia vista como proceso y no solo en las fechas o acontecimientos puntuales.

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Fuente:


Carlos Illades. "Textos básicos sobre el
estado de Guerrero", en Secuencia.
Revista de historia y ciencias sociales.
Instituto Mora. México, enero - abril de 1988.
Páginas 57 a 75.