UN RELATO DE FAMILIA:
LA MUERTE DE
EMILIANO ZAPATA.

Por Edgar Castro Zapata.


Extracto:

    El 10 de abril de 1919, al atardecer, Emiliano Zapata Salazar se presentó en la puerta de la hacienda de San Juan Chinameca.

    Al aproximarse, la escolta conformada por oficiales de la mayor confianza de Guajardo, la banda de guerra tocó llamada de honor y, sin terminar ésta, una trompeta tocó fuego.

    Como los soldados presentaban armas, al pasar el general Zapata, el primero en disparar fue el centinela y a continuación siguió la descarga generalizada de los fusiles y el olor a pólvora impacto el lugar.

    El ejecutor de la emboscada de Chinameca, Jesús Guajardo, salió con la fuerza de su mando, rumbo a Cuautla, a donde llegó a las 21:10 hrs.

    El cuerpo de Zapata iba amarrado al lomo de una mula, y cuando las tropas carrancista llegaron a las puertas de Cuautla, Guajardo informó a general Pablo González: "mi general, sus órdenes han sido cumplidas".

    El lugar preciso que fue descargado el cadáver del jefe suriano, por ordenes de Pablo González, fue en la esquina oriente sur de la Plaza Principal, y de ahí a las horas citadas fue traslado al departamento de la Inspección General de Policía, ubicado en los bajos de la Presidencia Municipal de Cuautla y, para su identificación, los mandos carrancistas hicieron traer a Eusebio Jáuregui, campesino de 25 años de edad, antiguo jefe de la escolta de Emiliano.

    Jáuregui, en principio, sostuvo que el cuerpo no era el de Zapata, pero después se desdijo.

.
Fuente:


Edgar Castro Zapata.
"Un relato de familia: La muerte de
Emiliano Zapata", en La Jornada Morelos.
Cuernavaca, Morelos, México, 11 de
abril de 2020. Páginas 6 y 7.