UNA NOCHE ACIAGA EN
EL HOTEL BELLAVISTA
DE CUERNAVACA.

Por Eduardo Corona-M.


Extracto:

    Desde mediados de 1912 el presidente Francisco I. Madero estaba cercado.

    Entre los altos mandos militares sólo podía confiar plenamente en el apenas ascendido general Felipe Ángeles, con quién tenía una cercana relación de ideas, convicciones y sentimientos.

    En Morelos, la situación se volvía cada vez más complicada.

    Los zapatistas, después de varios encuentros con Madero y, con la feroz campaña de Victoriano Huerta sobre el ejército suriano, habían abandonado las esperanzas de que Madero cumpliera sus promesas del Plan de San Luis, procediendo a desconocerlo y lanzando el Plan de Ayala.

    A ello la respuesta fue la de retirar a Huerta, para ocuparlo en la capital y enviar al general Juvencio Robles, a intensificar la atroz campaña.

    Gilly (2012) apunta que este "condujo una campaña implacable: pueblos y aldeas incendiados; animales y cosechas robados; campesinos, zapatistas o no, fusilados o colgados; mujeres violadas; hogares saqueados.

    "Esta campaña de terror desató, por un lado, la respuesta del ejército zapatista; y por el otro una violencia descontrolada de bandas armadas o de pueblos que se organizaban en armas para defenderse y pedían protección ya al ejército, ya a los zapatistas", pero sin los resultados esperados.

    Madero, entonces hace un nuevo cambio y designa al general Felipe Ángeles como jefe de la Séptima Zona Militar en Cuernavaca.

    Éste se alojó en el Hotel Buenavista, administrado por su propietaria inglesa, Rosa King.

    Dicho lugar era uno de los preferidos por los políticos, militares y personajes afines, para alojarse o para reunirse.

    Madero era su comensal cada que visitaba la ciudad, ya sea sólo o con su esposa.

    Ahí estuvo el cuartel de Victoriano Huerta, y ella atestigua el arrebato que le causa ser removido de la lucha contra Zapata.

    En suma, El Hotel Bellavista fue escenario y Rosa King dice que desde sus ventanas vio "entrar la Revolución a Cuernavaca".

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Fuente:


Eduardo Corona-M.
"Una noche aciaga en el Hotel Bellavista
de Cuernavaca", en El Tlacuache.
Suplemento Cultural. Número 558.
Delegación INAH Morelos. La Jornada Morelos.
Cuernavaca, Morelos, México,
24 de febrero de 2013. Páginas 2 y 3.