VILLA Y ZAPATA:
SUS ESTEREOTIPOS
EN LA LITERATURA.

Por José G. Moreno de Alba.


Extracto:

    Lo que parece indudable, en todo caso, es que la biografía y, sobre todo, el carácter de Villa y de Zapata los han conducido a ser personajes literarios e incluso legendarios, mejor que históricos.

    Son muchos sus rasgos estereotípicos y muy numerosos los textos que los han venido fijando, desde la segunda década de este siglo hasta nuestros días.

    Elemento esencial en el estereotipo -de Villa sobre todo, pero también de Zapata- es el carácter verdaderamente controvertido de su biografía: sus innumerables hazañas no pueden verse desapasionadamente, son casi todas ellas o heroicas o salvajes, son siempre o severamente criticadas o ensalzadas con encomios. [...]

    Comienzo con algunas citas sobre Zapata. [En su mayoría extraídas del libro de Alfonso Taracena, Zapata, fantasía y realidad, México, 1974.]

    El tremendo juicio de José Vasconcelos es contundente: "Zapata era un ebrio y bruto como una tapia. Todo lo resolvía matando y emborrachándose. Por muy buenas que fueran sus intenciones, ¿qué puede esperarse de allí donde no hay conciencia?" (p. 14).

    Del testimonio del socialista Juan Sarabia, tomo la siguiente opinión sobre el mismo personaje, a quien por cierto conoció muy bien: "hombre completamente rudo, y a quien domina fácilmente el que sepa halagar sus pasiones" (p. 48).

    Finalmente, sobre este asunto, el mismo Sarabia, en otra parte de su testimonio, dice que Emiliano Zapata era un "hombre absolutamente inculto, incapaz de dominar sus pasiones" (p. 59).

    De estas opiniones destaco por lo pronto sólo los calificativos siguientes: bruto, inconsciente, rudo e inculto.

.
Fuente:


José G. Moreno de Alba.
"Villa y Zapata: sus estereotipos en la literatura",
en Revista de la Universidad de México.
Universidad Nacional Autónoma de México.
México, Julio de 1998. Páginas 10 a 19.