ZAPATA A 24 CUADROS
POR SEGUNDO.

Por Erick Estrada.


Extracto:

    Zapata es un personaje de quien los apuntes históricos recogen casi todos sus movimientos y en quien la leyenda se ha mantenido a raya, a pesar de cintas como la de Alfonso Arau, Zapata, el sueño del héroe, filmada en 2004.

    De esta película, golpeada salvajemente por la crítica seria, resalta la ausencia de precisión histórica, y el hecho de que el personaje, de ser un caudillo que defendió sus terrenos y a su gente, pasa fácilmente a ser un ceniciento enamorado de la mujer de alguien más (de Victoriano Huerta, nada menos), todo en bien de un romanticismo visual rebuscadamente cercano a las fórmulas de Hollywood.

    El Zapata de Arau no es la leyenda que construye Elia Kazan, ni el político parco que consigue armar Felipe Cazals a pesar de un guión realmente desastroso.

    Arau optó por un personaje desorientado, más bien llevado por su destino y contra su voluntad.

    Para Arau, Zapata era un escogido por los dioses, un plan del destino, un mártir sin sentido.

    No es un líder porque no quiere serlo. Lo desastroso de esta elección es que al pintarlo así, Arau también despoja de todo poder de decisión -de inteligencia casi- a quienes lo siguieron.

    Los ejércitos de Zapata, los habitantes del sur, van detrás de él porque hay que hacerlo, porque "lleva la marca de nuestros antepasados", porque no hay nadie más.

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Fuente:


Erick Estrada.
"Zapata a 24 cuadros por segundo", en
La Jornada del Campo. Número 46.
Suplemento informativo del periódico
La Jornada. México, 16 de julio de 2011.