ZAPATA Y LA
REVOLUCIÓN.

Por Jorge Iván Puma Crespo.


Extracto:

    En el caso de la Revolución mexicana y el panteón construido sobre las historias de las diversas facciones en pugna la figura de Emiliano Zapata lo mismo sirve para nombrar escuelas primarias que para convertirse en el elemento identitario de la última guerrilla latinoamericana con proyección internacional.

    Ahora bien, debajo de todo el andamiaje hagiográfico que el Estado posrevolucionario construyó para justificar su política agraria está la historia misma de un movimiento campesino en busca de proteger su forma de vida frente a los intentos de una modernidad agresiva.

    Esa es la historia que entrelazada con la vida de Zapata narra John Womack en su libro de 1969 y la hacerlo rompe con los esquemas ortodoxos de narrar la revolución.

    Y es en esa lucha comunitaria donde surge Emiliano Zapata como un líder orgánico producto de su entorno y que por eso mismo logró aglutinar en un equilibrio de primero entre pares a todos aquellos que acabaron por luchar contra una sucesión de gobiernos opuestos a sus demandas.

    No importaba tanto si se trataba de un gobierno estatal afín a un Porfirio Díaz que defendía su reelección o un ejercito de ocupación constitucionalista fiel a Carranza.

    Lo que era un motivo de lucha era la defensa de la tierra de los pueblos y del orden comunitario.

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Fuente:


Jorge Iván Puma Crespo.
"Zapata y la Revolución", en
Academia.edu. Ciudad de México a
18 de junio de 2013. 5pp.