ZAPATISTA MURALISM
AND THE MAKING
OF A COMMUNITY.

Por Luis Vargas Santiago.


Extracto:

    Desde 1995, cientos de murales han aparecido en los territorios zapatistas.

    Desde los muros de los cinco caracoles (municipios autónomos zapatistas) hasta los de las comunidades más remotas en el corazón de la selva lacandona, los murales surgen como marcadores coloridos de la identidad rebelde y trabajan para diferenciar los asentamientos zapatistas de sus comunidades indígenas y mestizas vecinas.

    Los murales también han servido como el perfecto telón de fondo en el que se captura la vida de las comunidades zapatistas.

    Sin embargo, aunque estos murales son omnipresentes, no han sido estudiados en profundidad, ni analizados en relación con los imaginarios zapatistas.

    Debido a que los murales zapatistas son una forma de arte fluido, también detonan métodos orgánicos de espectadores.

    El arte interactúa con la gente, abriendo rutas para el cambio; los miembros de la comunidad saben que los murales les pertenecen y, como tal, son libres de realizar alteraciones.

    Al rescindir la autoría, los murales producen un arte dialógico que se basa en la comunidad (Kester 2004, 154-63).

    Estas obras, en su conjunto, constituyen un modelo exitoso de arte participativo.

    No obstante, a diferencia de muchas manifestaciones artísticas, el muralismo zapatista crea un puente que reduce la distancia entre la creación de arte y la producción de pensamiento social.

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Fuente:


Luis Vargas Santiago.
"Zapatista Muralism and the making
of a Community", en Dancing with the
Zapatistas: Twenty Years Later.
Diana Taylor and Lorie Novak ed. Duke
University Press. Durham, Carolina del Norte,
Estados Unidos, 2015.

Traducción realizada con Deepl.