FELIPE NERI
1884 - 1914

 

Nació en el Barrio de Gualupita, en la ciudad de Cuernavaca, el 23 de agosto de 1884; fue hijo de don Pedro Neri y de doña Faustina Jiménez de Neri.

Desde muy niño, Felipe Neri abandonó Cuernavaca para radicar en la hacienda de Chinameca, donde se dedicaba a explotar unos hornos de tabique y su producto le permitía vivir libremente, donde lo sorprendió la revolución; en este lugar se incorporó al movimiento maderista el 29 de marzo de 1911.

Es en el sitio y toma de Cuautla donde adquiere celebridad Felipe Neri, pues participó con un Cuerpo de dinamiteros. Al atacar una posesión enemiga, una bomba arrojada por uno de sus mismos dinamiteros, explotó casi a los pies de Neri, quien sufrió lesiones graves y perdió un oído.

Al triunfar la revolución maderista se trasladó a la ciudad de México para atenderse de las lesiones sufridas en el oído; pero todo fue inútil, quedó sordo; esto dio origen a que sus compañeros le llamaran el "sordo Neri".

Al surgir las dificultades entre De la Barra y Emiliano Zapata, inmediatamente regresó a Chinameca y organizó el contingente de sus antiguos soldados; teniendo el primer encuentro contra fuerzas federales en Villa de Ayala, esa misma tarde atacó la hacienda de Chinameca y se trasladó a Guerrero.

El general Neri se caracterizaba por la rapidez de sus movilizaciones, pues le gustaba en un mismo día atacar varias plazas, y en noviembre de 1911, atacó Miacatlán, Mazatepec, Tetecala, Actopan, Coatlán del Río y Cocoyotla, nulificando a las fuerzas rurales del gobierno, acuarteladas en Tetecala y cuando llegaron las fuerzas que lo perseguían, ya se encontraba en otra parte del Estado .

El 12 de diciembre el "sordo Neri" atacó Ticumán, y acabó con la guarnición, que en aquel entonces se consideraba invulnerable a los ataques de los zapatistas, pues allí estaban guarnecidas las tropas del general guerrerense Ambrosio Figueroa.

Después del cuartelazo de Huerta, el "sordo Neri" tuvo en jaque a las fuerzas huertistas en el Estado de Morelos, lo que le valió el ascenso a General.

Neri se distinguió siempre por su valor y fue uno de los que más defendieron los postulados del Plan de Ayala, aunque no lo firmó por haber estado en Guerrero.

En los primeros días de enero de 1914, después de recorrer Texcoco, Chalco y Milpa Alta, el día 20 llegó a Tlayacapan, de donde salió al día siguiente a Tepoztlán con el propósito de tomar un descanso, pero antes de llegar a esta población, fue abatido por una descarga que le hicieron las propias fuerzas zapatistas de Antonio Barona al confundirlo con voluntarios huertistas. Su cadáver fue sepultado en el atrio del pueblo de Amatlán, del Municipio de Tepoztlán.

 

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Fuente:

    Valentín López González. Los Compañeros de Zapata.
    Ediciones del Gobierno del Estado Libre y Soberano de Morelos.
    México, 1980, p. 174-176.